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Karl Marx animado: ¿Puede el anime ser político?

La relación entre anime y política no es tan lejana como parece.
Bilibili.
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Por
Juan Camilo Ospina Deaza

Karl Marx ahora tiene su propia serie animada. La vida de Marx fue llevada al mundo del anime de la mando de la productora china Wawayu. En ella se pretende mostrar los momentos más importantes del pensador, como es su amistad con Friedrich Engels y la elaboración de sus obras cumbre: El Manifiesto del Partido Comunista y El Capital. Este proyecto es impulsado por el Partido Comunista chino, así como de la Academia China de Ciencias Sociales; siendo distribuido vía streaming mediante el portal Bilibili. 

Por Juan Camilo Ospina Deaza. 

Karl Marx puede ser el teórico del comunismo, pero también es el padre comunista de ojos brillantes que hemos esperado. Bilibili.com, el sitio de transmisión de anime con sede en China, anunció recientemente, con gran entusiasmo, el anime que detalla la vida y los tiempos del escritor, filósofo y activista. ¡Sí, lo leyeron bien! Karl Marx, coautor del Manifiesto comunista, se reencarnará como un personaje de anime. Como el anime no se inventó formalmente hasta el siglo XX, apuesto a que Marx nunca podría haber imaginado esto. De ahora en adelante el economista político detrás del inacabado Das Kapital será conocido por los consumidores de anime como un galán revolucionario delgado, de ojos azules y movimientos glamurosos.

La razón de que se produzca un anime de Marx en esta época, más allá de la alineación política de China, es porque en el 2018 se celebraron 200 años del nacimiento del pensador germano, por lo que se decidió hacer la serie a manera de homenaje. Ésta se estrenó en los populares sitios de streaming Bilibili y Youku a finales de enero de 2019 y coincidió con el comienzo de las vacaciones del Festival de Primavera de los estudiantes chinos. 

La recepción que ha tenido esta serie ha sido muy variada entre los estudiantes chinos. Muchos de los comentarios son “correcciones” y desacuerdos con el diálogo del programa, los cuales han sido escritos por estudiantes expertos en artes liberales y ciencias sociales. Es importante tener en cuenta que muchos estudiantes chinos de preparatoria y universitarios han leído e incluso memorizado libros de texto sobre historia, geografía, filosofía, economía y ciencia política marxista en preparación para el examen de ingreso al Colegio Nacional, el famoso y difícil “Gaokao”.

Para quienes aún no lo saben, el manga y el anime no son lo mismo. El manga es la palabra japonesa empleada para designar las historietas en general. Fuera de Japón se utiliza tanto para referirse a las historietas de origen japonés como al estilo de dibujo utilizado en estas viñetas y, páginas se leen de derecha a izquierda. Mientras que el anime es la adaptación japonesa de la palabra animación; su uso por parte del público extranjero es para referirse a la animación concretamente japonesa. El estreno de la serie de Marx nos recuerda que el anime y el manga son más que solo chicas con orejas de gato, guerreros descomunales y dibujos con ojos gigantes. Como lo puede demostrar esta nueva serie, el anime ha tenido extrañas conexiones con la política, alguien quizá podría preguntarse ¿se ha hecho propaganda política con otros animes? ¿puede ser un anime político? 

Mientras el anime y el manga siguen siendo estigmatizados por una importante parte de nuestro país, es muy común encontrar gente de todas las edades leyendo manga en los trenes en países como Japón. Esto convierte a este medio un espacio propicio para realizar política. Para no irse muy lejos, el candidato mexicano Alfredo del Mazo fue respaldado por su imagen de anime apodada “Del mazo kun”, para acercar a la población joven a su campaña para gobernador. En las escenas aparecía junto con personajes de Dragon Ball Z, Naruto y hasta Digimon. 

El anime y el manga tienen la ventaja de tratar temas complejos como el colonialismo, la discriminación y las luchas políticas de una forma sencilla, en un formato que logra interesar a gente de distintas edades. Algunos estudios como  los del profesor Tony Levi, el Professor Ian Condry y William Tsutsui de la Japan Society exploran el anime como una herramienta para la educación en colegios. Incluso, un estudio más latinoamericano llamado El Anime Como Recurso Didáctico Para Abordar Temas De DDHH y Empoderamiento en Costa Rica se propuso exponer capítulos de anime a estudiantes a para mejorar su cultura política. 

Ahora bien, hablemos un poco de la censura que ha tenido el anime cuando es emitido en otros países. En cualquier caso, la censura es un acto político ya que define qué debe verse, qué no debe verse, quiénes pueden ver y cuándo lo pueden hacer. Estas censuras establecen que el público no debe ver armas, cigarrillos, actos eróticos o violentos, elementos de otros países. Como podemos ver en la siguiente imagen, en Estados Unidos se decidió reemplazar el onigiri, un alimento típico de Japón que consiste en una bola de arroz rellena, y fue reemplazado por un sándwich para comodidad de la audiencia. Un punto a favor que tiene el anime es que no se rige por las normas de lo políticamente correcto como lo hacen la mayoría de las producciones occidentales, por eso a nuestros ojos es a menudo tachado de forma errónea cómo inadecuado, grotesco, violento y soez.

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Muchos animes famosos muestran iconografía propia de estados totalitarios, animes como Attack on Titan, Fullmetal Alchemist (en el cual uno de los villanos es llamado “Fuhrer Bradley”), la larga serie Mobile Suit Gundam, entre otros, casi siempre presentan un estado soberano antagónico basado en un jingoísta (nacionalismo exaltado partidario de la expansión violenta sobre otras naciones) al que hay que combatir.

Finalmente se conocen estrategias de poder de estados como Japón y Corea del Sur de Soft Power, en el que utilizan sus producciones culturales para aumentar su influencia en otros países. El concepto de Soft Power, que puede traducirse en español como “Poder blando”, es introducido en el debate académico y político en 1990 por Joseph Nye, un especialista de relaciones internacionales que enseña en la Universidad de Harvard en Estados Unidos. Poder blando es un término usado en relaciones internacionales para describir la capacidad de un actor político, como por ejemplo un Estado, para incidir en las acciones o intereses de otros actores valiéndose de medios culturales e ideológicos, con el complemento de medios diplomáticos. A pesar de que estas estrategias nos parezcan extrañas en países asiáticos, EEUU ha sido el país que más éxito ha tenido “americanizando” al mundo, ya que éste ha logrado que en la mayor parte del mundo se consuman producciones culturales gringas. 

Podemos ver cómo el anime ha sido utilizado de diferentes formas como un recurso político. Ya sea a través de los mensajes que envían, la iconografía que utilizan o la censura que sufren, estas series siempre tienen un mensaje sobre la sociedad.  En el caso de la nueva serie sobre Marx es una estrategia política de un país para acercar a las jóvenes generaciones a un personaje, Así pues, el anime de Karl Marx busca contar y exaltar la vida del pensador, haciendo alusión a sus grandes y más importantes obras de la filosofía. 
 

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