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"Nunca nos enseñaron qué es el placer": Flavia Dos Santos

'La historia ilustrada del sexo' estrena el 30 de octubre su temporada digital en El Telón.
La historia ilustrada del sexo, Dago García Producciones
La historia ilustrada del sexo, Dago García Producciones
Por
Redacción Shock

Después de dos exitosas temporadas en Bogotá con más de 43 mil espectadores y una gira nacional de 50.000 espectadores en más de 15 ciudades ahora La historia ilustrada del sexo llega en formato digital. Protagonizada por la doctora Flavia Dos Santos y Fernando “El Flaco” Solórzano. La historia ilustrada del sexo es un repaso histórico por los hitos de la humanidad y cómo el sexo influyó en los cambios de la civilización.

La historia ilustrada del sexo llega desde el 30 de octubre a la plataforma de El Telón: www.teatroaunclic.com, proyecto de Caracol Televisión y Dago García Producciones. En esta se presentan obras de teatro del reconocido productor, director y libretista Dago García de forma virtual para que todo el público pueda acceder y verla desde la comodidad de su hogar. 

Hablamos con Flavia Dos Santos sobre cómo la obra ha impactado en su trabajo y los cambios históricos en la educación sexual. 

 

¿Cómo fue transformar su profesión y llevarla al plano del entretenimiento?

Cuando Dago García me llamó y me hizo esa propuesta yo me asusté, yo le dije "Yo no soy actriz", y él me dijo que no le importaba, que él quería que yo fuera la conferencista y que él me iba a dirigir junto al Flaco Solórzano y que iba a sacar algo que fuera una mezcla entre actuación con conferencia. Así él me va puliendo y me da tips. Esa obra de teatro fue un regalo en mi vida. Hicimos dos temporadas, viajamos por toda Colombia. Entonces cuando él me llamó a decirme que la obra volvería, pero de manera digital, yo me puse muy feliz porque adoro La historia ilustrada del sexo. 


¿Cómo haber participado de esta obra ha transformado su trabajo como doctora y conferencista?

Yo aprendí muchas cosas que luego comencé a usar en mis conferencias, cosas de gesticulación, postura corporal y comedia, porque no hay nada más aburrido que una conferencia tradicional super cuadriculara. Yo siempre traté con las palabras de ser más suave, entonces fui incorporando un poco de actuación para ciertos momentos de mis conferencias. También aprendí a darle tiempo a las personas. Yo hacía conferencias hablando de corrido, pero gracias a la obra fui aprendiendo a dar el tiempo para un aplauso, para una risa, para un pensamiento. Esa fue una ganancia muy bonita de ese proceso de convertirme en actriz de Dago para la obra.


La relación entre sexo y poder es muy clara, aunque no siempre la tenemos presente.

Claro, el sexo es sobre poder. Cuando uno tiene sexo uno cree que es amor, o es fantasía, pero nada que ver. El sexo es poder y la obra, de una manera muy divertida, muestra cómo las posiciones sexuales cambiaron la historia de la humanidad. Desde Adán y Eva hasta el reggaetón hoy en día, primero fue el sexo y el cambio de las posiciones que cobraron un cambio en la historia, si no estaríamos hasta hoy como Adán y Eva tratando de entender al hombre y a la mujer. Nosotros en la obra pasamos por el periodo del Renacimiento, el Medioevo, la edad moderna y llegamos hasta los días de hoy. La obra tiene sus momentos a través de la historia y por eso es muy divertida, porque ahí Dago pone el chiste en los eventos históricos que fueron pasando en la humanidad. 

 

¿Cómo es la reacción de la gente?

Se mueren de la risa, y esa era la idea. No queríamos hacer algo pesado como una conferencia, sino brindar un momento de entretenimiento con un tema del que todo el mundo siente curiosidad. La palabra sexo nunca pasa desapercibida, todas las veces que alguien menciona la palabra sexo las miradas y las reacciones son emocionales porque dentro de cualquier persona despierta recuerdos, cosas positivas o de miedo o de rabia. Hay que tener claro que no es una palabra que pasa desapercibida. Es una palabra cargada de emociones y que no son las mismas para todos. Entonces quisimos traer ese tema que toca las emociones y tratarlo de una manera jocosa pero también muy cultural. Hay chistes que solo quien sabe historia va a entender, por ejemplo. Hay juegos de palabras y sobre eventos históricos que son muy interesantes. 


¿Con La historia ilustrada del sexo le hablan a personas de distintas generaciones que han tenido una educación sexual diferente?

Te voy a decir que no, que por ejemplo tú has recibido la misma educación sexual que tu mamá. Porque hasta hoy nosotros no hemos cambiado el modelo de educación sexual fallido que tenemos. Tanto tu mamá como tú recibieron una educación sexual que enseña el cuerpo humano, cómo prevenir embarazos y pare de contar. Ni a ti ni a tu mamá les enseñaron lo más importante de la educación sexual que es la importancia del placer y cómo sentirlo. Nunca nos enseñaron qué es el placer y aún estamos luchando para que lo hagan. Que nos digan que nuestros cuerpos están diseñados y son aptos de sentir placer. Por ejemplo, conmigo llegan muchas personas y un porcentaje altísimo de las patologías sexuales no son por un problema orgánico o físico, sino por falta de educación sexual. 


En ese sentido, ¿esta obra pone un foco grande en el placer?

Claro, cuando muestras las posiciones y la evolución de la historia. Vamos mostrando cómo cada vez más se va buscando el placer. En un principio el placer masculino era lo que contaba, pero llegó un momento en que la mujer se enoja y ya no acepta ciertas posiciones que a ella no le daban placer o eran incómodas. Son posiciones que muestran cómo la mujer se fue enojando y exigiendo una igualdad en la cama, no para ser igual solamente, sino para que ella también tuviera placer. 

 

¿Cuándo entra el consentimiento en esta historia del sexo?

En el principio no entra porque en el principio no había. Es muy reciente que la mujer pueda determinar su propio cuerpo y asumir su placer. Nosotros venimos ahí y aún nos arrastramos, por eso es que tenemos tanto feminicidio y tanta violencia contra la mujer. Viene de esa masculinidad tóxica que aún cree que nosotras las mujeres servimos para el hombre y para el desahogo de las necesidades masculinas. Son dos milenios de historia en los que hemos estado batallando y que aún no conseguimos, porque aún vemos el machismo, el maltrato a la mujer, los feminicidios y las violaciones. 

El sexo es poder, a lo largo de la historia el sexo se ha utilizado como una fuente de poder y dominación sobre el otro. El sexo nunca es solo sexo. 


¿Cuál ha sido la mayor enseñanza de participar en La historia ilustrada del sexo?

La mayor enseñanza es aprender que el teatro es fascinante por lo imprevisible que puede ser. Una noche nunca es igual a otra, pero ahí yo tengo que hablar de Dago García. Él decía: "no importa que una noche no sea igual a la otra, la obligación del actor es entregar la misma cosa todas las noches" y yo tomé eso como una ley y todas las noches yo hacía exactamente lo mismo. El público cambia, las reacciones cambian, el estado de ánimo cambia, pero tu tienes, como profesional, que entregar lo mismo a todas las personas que van a ver tu obra. Yo aprendí eso con él y ahora en las conferencias intento hacer los mismo, yo puedo estar cansada, estresada, el público puede estar super desconectado pero yo tengo esa obligación de entregar lo mismo.