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Así vivió Valledupar el cierre del Festival de la Leyenda Vallenata

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Por: Jenny Cifuentes - @Jenny_Cifu

Anoche en la última jornada del Festival Vallenato, Valledupar eligió al Rey. El Parque de La Leyenda Vallenata a reventar se sacudió con los shows de Carlos Vives, Silvestre Dangond, y Martín Elías junto a Juancho De La Espriella.

Habemus Rey

En horas noche en el Parque de la Leyenda Vallenata en Valledupar, arrancó el duelo de los cinco acordeoneros que entre cientos de concursantes lograron por sus dotes, bríos y perseverancia montarse a la tarima del lugar para disputarse el título de Rey Vallenato retándose entre ellos con las notas desplegadas en el fuelle, su diestra digitación y su sabor inmerso.   Los finalistas demostraron que ahí sólo suben los mejores. Los que saben cómo es que se toca el paseo, el merengue, la puya y el son, los cuatro aires del vallenato. Y los virtuosos no sólo son ellos, los músicos que los acompañan, cajeros y guacharaqueros pueden dejar a muchos boquiabiertos. A los acordeoneros la sangre les hierve cuando tocan, el instrumento se vuelve otra de sus extremidades, parecen posesos. Luego de la contienda llegó el veredicto. El jurado eligió como  nuevo Rey vallenato a Gustavo Osorio de Río de Oro (Cesar). El segundo puesto fue para Carlos 'Calata' Mendoza, y en el tercer lugar quedó el samario Javier Matta. Habemus Rey.

Más de 25.000 personas abarrotaron el Parque, estaba repleto. Los parranderos congregados celebraban eufóricos. Mientras que el staff de Carlos Vives ajustaba todo para su show, en pantallas gigantes se desplegaba la imagen de Diomedes Díaz.  Un Dj hacía sonar sus canciones, la gente las cantaba a grito herido, con sentimiento y fuerza.  Por instantes el  público  alentado por el locutor coreaba su nombre: “Diomedes, Diomedes, Diomedes”, mientras de fondo se apreciaban cortos videos de esos momentos del Cacique en el que hacía enloquecer de histeria a sus seguidores. Un momento particular, bonito. Miles y miles de voces cantando los temas del fallecido Diomedes a capella, aclamándolo, alentados sólo por la estampa de un Cacique en video. Bueno, también triste para muchos que llegaron a las lágrimas en emotivos minutos. Pero la parranda es pa amanecer. Ya con Rey Vallenato elegido había que celebrar, el Festival Vallenato era Homenaje a Diomedes y qué mejor que invocarlo con fiesta, bebida y baile. 

Sudando La Gota Fría por Diomedes

Bajo los reflectores del Parque aparecieron  Carlos Vives y La Provincia. Todos quieren a Vives, los asistentes se paran en sus sillas para verlo. Arrancan sus hits, se siente una masiva armonía, Vives le dibuja al respetable una sonrisa en la cara. Dice que es noche de tributos, y se manda Sin Medir Distancias, uno de los inmortales tracks interpretados por El Cacique. Las pantallas de nuevo con Diomedes en primer plano. La presentación tiene los ánimos arriba, se siente la caja, la guacharaca y el acordeón hasta en los cortes más pop del samario, que deja oír una nueva composición llena de sabrosura con una letra que busca picarle la lengua a quienes dicen que ya no canta vallenato. Carlos celebró la presencia del gran cajero Pablo López, homenajeó a Los Hermanos López (una institución en el género) y a García Márquez cuando hizo el tema Que Diera. “Más contento que cachaco con botella de Old Parr en el Festival Vallenato” y “hoy sudamos La Gota Fría por Diomedes” dijo Vives saludando a quienes arriban de diferentes regiones al evento. El artista junto a su agrupación ofreció un poderoso repertorio de éxitos y temas de su premiada placa Corazón Profundo. El Rock de Mi Pueblo mostró de fondo imágenes de grandes artistas nacionales como Los Gaiteros de San Jacinto, Andrés Cepeda, Chocquibtown, Systema Solar, Aterciopelados, Galy Galiano, Superlitio, Alerta etc. Tremendo show.

Y si se va a caer el Parque, ¡que se caiga!

Silvestre Dangond arrancó como una tromba vociferando: “ya no sale un hit, ¿porqué será señores?”. Como siempre el cantante con sus apuntes, su bailado particular y  sus poses, enloqueciendo a los “silvestristas”. Con la complicidad de su acordeonero Lucas Dangond resonó entre otros La Gringa, La que me quiera, la quiero, y cortes de su álbum La Novena Batalla. Sacudió al público con su “sabrosura tridimensional”, en un tema invitó a Gusi a cantar con él, en otro lució bailarinas de flamenco  y hasta  dramatizó La Difunta. La multitud enfiestada cantaba y  bailaba. Como todos, en el Festival, Silvestre invocó a Diomedes interpretando Gaviota Herida y Ay, La Vida, un batatazo del último disco del Cacique compuesto por Marciano Martínez a quien pidió en tarima que le diera unas canciones para su próximo trabajo. La música rebosó, las agujas llegaron al rojo de la parranda en el Parque. Silvestre de nuevo, victorioso en sus batallas cerró su presentación. 

Herencia Vallenata

A las 4:00 a.m. aterrizaron Martín Elías, Juancho De La Espriella y su agrupación en el Parque de La Leyenda.  Martín, elegante, ataviado con un corbatín negro, despegó su show con un reciente hit del Cacique: Dame a mí lo mío. La audiencia que lo esperaba ansiosa, se emocionó. Martín y Juancho brillan en el trono del vallenato joven, la gente así lo siente y calurosa los acoge. Es un instante especial en el Festival: el hijo de Diomedes cerrando el evento que fue homenaje a su padre. Suena Sin Medir Distancias y de nuevo el público corea a grito herido, como al inicio de la noche. Los devotos del vallenato que se han congregado en el lugar, llevan un chip inserto con las canciones del Cacique, ¡se las saben todas!. En primera fila se ve una pancarta con la foto del fallecido cantor guajiro que reza: “Diomedes: Barranquilla te recuerda, te llevaremos siempre en el corazón”.  El furor continua, se oye la voz en off del Cacique con uno de sus famosos dichos que salieron en parranda: “Usted no sea tan sapo, y tan lambón, marica!”, y Martín arranca con La Plata. El Parque en la celebración extrema, lluvia de whisky. 

Rafael Santos, irrumpe en el escenario invitado por su hermano, canta Mi Muchacho, esa composición que Diomedes le dedicó, versea, y aparecen las lágrimas de Martín Elías. La audiencia conmovida, en un episodio sentimental. Los herederos del Cacique ejecutan sus eternos éxitos, Rafael Santos se despide. Ya repuesto Martín ataca con toda, no se le acaba la gasolina y dice que está dispuesto a quedarse hasta que se vacíe la última silla del Parque. Rueda una buena tanda de diomedazos, el público está feliz. Es momento de clásicos y hace subir al escenario al Rey Vallenato 2013, Wilber Mendoza, quien acaba de entregar su corona. Wilber es hijo de Colacho, un legendario acordeonero que décadas atrás gestó junto a Diomedes canciones inolvidables como Tu Serenata, esta vez los hijos de dos duros están juntos repitiendo la historia, Martín y Wilber se juntan e interpretan esa y otras cuantas canciones del repertorio de la dupla maravillosa que hicieron sus padres. Amanece, y Diomedes sigue onmipresente. Martín y Juancho finalizan con un adelanto de su nueva producción La Historia Continúa. Con una gran presentación, El Festival de La Leyenda Vallenata en su versión 47, Homenaje a Diomedes Díaz, acaba, y como dijera el Cacique:”Se las dejo ahí”.