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Conversaciones sobre anarquía y caos musical con Mouse On Mars

La banda electrónica alemana estará presentándose el próximo 2 de septiembre en el Teatro Colón.
Por
Lina Cepero

Hablamos con Jan St. Werner, del dúo alemán de música electrónica Mouse On Mars sobre el caos, la anarquía, y las infinitas posibilidades de trabajar con sonido. Mouse On Mars estará presentándose en Bogotá el próximo 2 de septiembre en el Teatro Colón. 

Por: Lina Cepero // @lamusique

Jan St. Werner y Andi Toma, mejor conocidos como Mouse On Mars, vienen trabajando juntos desde 1993. En el 92 se encontraron en un concierto de metal en Alemania y desde entonces han colaborado juntos en la búsqueda de nuevas formas de aproximación al sonido. Ya cuentan con doce álbumes (incluyendo la edición de colaboraciones de 2014) y esperan el lanzamiento de uno nuevo: Lichter, el próximo 2 de septiembre. Sus primeros discos son hoy el testimonio de búsquedas iniciales, y otros son sólo intentos algo ingenuos, como lo ha dicho antes St. Werner sobre Vulvaland, su primer trabajo.

Cada uno ha sido una investigación y un estudio juicioso en el tiempo para acercarse a nuevas formas de comprender, disfrutar, y potenciar la composición musical de forma experimental, sin las estructuras tradicionales. Entre composiciones puramente electrónicas y electroacústicas, e improvisaciones caóticas y combinaciones inesperadas, Mouse On Mars ha incluido el ambient a sonidos del dub, siempre intercalando melodías pop, y por momentos, se ha distanciado de cualquier género musical

Al hablar con St. Werner se hace claro porqué Mouse On Mars le ha ofrecido a su audiencia sonidos tan polifónicos; siempre diferentes, cambiantes y complejos. St. Werner es un entusiasta del sonido en todas sus dimensiones, más allá de la música. Ha trabajado desde los 90, en proyectos de música aleatoria y orgánica, en la que se experimentan cambios de frecuencias dinámicos y extremos.

En su versión como solista Lithops sacó también dos placas, varios sencillos y diversas colaboraciones. Ha compuesto piezas para ensambles, orquestas, y fue el director artístico para el Instituto de Música Electrónica de Amsterdam. Hoy es profesor de las universidades MIT y NYU.

Todo el trabajo de Mouse On Mars es coherente porque St. Werner cree firmemente en que el resultado es libre, en que cada proceso es siempre nuevo, y en la fuerza de la naturaleza de canalizar su propio caos en la creación humana. Su concepción de la música es filosófica y viva, y quizás es eso lo que le permite acercarse con curiosidad a algo que lleva haciendo desde hace más de 20 años.  

Alguna vez dijo que la música que creaba era pura anarquía, ¿podría desarrollar un poco más esa idea?

Así quisiera que fuera. Tendríamos que entender que la mente humana y la naturaleza están conectadas, son una fuerza creativa, y hacer música no es más que la naturaleza creándose a sí misma. Incluso si creamos algo sólo en nuestra mente. La música como el caos, como la naturaleza, es inherente al ser humano y para mí se asemeja a un sistema anárquico del que somos parte y que hace parte de nosotros. No hay una única forma de organizarla. La música es el alegre resultado de una combinación compleja de movimientos de aire que viajan por ahí. Tan pronto creamos algo valioso solemos querer agarrarnos a ello, pero eso es volverse dogmático y posesivo, y no somos dueños de lo que creamos. Podemos compartir la misma emoción y algo de la experiencia pero la música es diferente para todos. Entre más música creamos, más espacio estamos haciendo para nueva música y para que otros escuchen, especialmente porque todos escuchamos los sonidos diferente. Incluso si lo que creamos es parte de algo organizado, o si creamos certezas, no podemos limitar lo caótico y absurdo de la naturaleza en el resultado, o en la experiencia de los otros. Creo que es algo hermoso en la exploración del sonido, y es lo que yo llamaría anarquía. 

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