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Las empresas nos roban: publicidad engañosa y milagros en televisión criolla

Con la publicidad las empresas nos meten más goles que Messi y Cristiano juntos.
Por
Redacción Shock

De productos milagrosos, comerciales grotescos y publicidad engañosa sabemos bastante. En la televisión criolla nos han acostumbrado a engañarnos con promesas incumplibles. ¿Quiénes? Las empresas que se acostumbraron a vender sus marcas con cuentos. Y eso, mentirle a los consumidores, es igual que robar. 

Por: @Davidchaka // Foto: @gettyimages

Esta no es la sección de "Tal Cual", pero hay que reconocer que las empresas nos meten más goles que Messi y Cristiano juntos. Si han tenido que sufrir la televisión nacional, seguramente les habrá tocado pasar el almuerzo viendo un comercial dirigido por Jorge Barón en el que se exhiben abiertamente varios casos de gente con una infección conocida como pie de atleta. Es grotesco, sí, pero no es lo peor del caso. Lo penoso es que la empresa dueña de este producto, Genomma Lab Colombia Ltda, es la misma que la Súperintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha multado más de cinco veces por prometer curas milagrosas y engañar a la gente.

Y así pasa con un montón de casos. Hoy, cuando hasta nos comportamos como una marca, nadie escatima en exagerar para vender, o para venderse. En engañar al otro atribuyéndose cualidades imaginarias. Las mentiras empresariales son más costosas que nuestras fotos con filtros y photoshop en Facebook y comparables con el “doctorado” de Peñalosa. Venden información y publicidad engañosa. Empresas y publicistas son los verdaderos expertos en sobreactuarse a la hora de promocionarse. Con el repulsivo mérito de que los que se llenan de plata son compañías enormes. O peor, que venden cosas tan imprescindibles como medicamentos.

La lista de empresas que con cargos legales por vender mentiras es bien larga. La mencionada Gennoma Lab es la campeona. Ya han multado a por lo menos siete de sus productos. Después de un bombardeo publicitario en televisión, los hicieron pagar por ofrecer lo que no pueden: una calva menos brillante, figuras esbeltas y borrón de cicatrices. La fórmula que están utilizado es la de poner a un señor con bata y decir que “estudios científicos lo demuestran”. Después de que ya vendieron mucho pagan la multa. Pero ¿cuáles estudios? ¿Cuáles científicos son los que hablan? Ni idea. La ciencia en publicidad suena como una cosa lejana, con un halo de autoridad que no tenemos muy claro. Y preciso, venden los productos en los que la gente ya no sabe dónde buscar ayuda rápida y fácil.

(Vea: La Selección Colombia del 98 se volvió una tienda de barrio)

El otro caso reciente es el de Redu Fat Fast. Un suplemento dietario que promociona un señor Jorge Hané como alimento milagroso para reducir la gordura. Producto que recordamos tal vez más por haber escuchado al Pibe Valderrama diciendo “Redu fa’ fa’”. O por el enorme estropajo con el que el Jorge Hané aparece en los comerciales diciendo que esa es la grasa que va a acabar su producto.

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