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Nueve leyes de Murphy para afrontar las elecciones en Colombia

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Redacción Shock

Por: Fabián Páez López @Davidchaka //Foto: Elespectador.com

La política colombiana se puede resumir en la famosa frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”. Cada elección en estas tierras es más desalentadora que la anterior. El último desconcierto electoral fue provocado por la adhesión del pintoresco excandidato presidencial de la Alianza Verde, Antanas Mockus, a la campaña de Enrique Peñalosa por la alcaldía de Bogotá. 

Mockus y Peñalosa, junto a Lucho Garzón, hicieron parte del mismo equipo en las pasadas elecciones presidenciales. La efervescencia electoral del momento terminó disolviéndose y cada uno cogió por su lado: Lucho trabaja ahora para el gobierno de su rival de entonces, Santos; Mockus desistió de la política por un tiempo; y Peñalosa siguió insistiendo y se postuló a la alcaldía con el apoyo de otro de sus anteriores rivales políticos, German Vargas Lleras. Hasta ahí nada es raro para las peripecias electorales de los políticos, de no ser porque Peñalosa ya había dicho a la revista Kienyke que Antanas Mockus era un mal ser humano y que no volvería a compartir un proyecto con él. Y de no ser porque se había especulado que Mockus, igual que su anterior aliado, John Sudarsky, se aliaría con Rafael Pardo. Todos con todos y del mismo modo en el sentido contrario. 

De todos modos, gane quien gane, en cada nueva elección nos armamos de pesimismo y recordamos las leyes de Murphy aplicadas a la política criolla: 


1. Un político honesto es el que, cuando lo compran, se queda comprado.

2. Adaptación de la primera ley de Murphy: Si la tostada cae siempre será por el lado de la mermelada.

3. Si hay una región con alguna necesidad, algún político habrá desviado antes los recursos correspondientes para suplirla.

4. La memoria de los políticos se desvanece proporcionalmente al transcurso de su mandato.

5. Un primer mandato siempre es insuficiente para cumplir lo prometido. El segundo, también.

6. Las posibilidades de que una político honesto gane…no, no hay posibilidades. 

7. La cantidad de votos para un candidato es directamente proporcional a la escasez de tamales.

8. La ayuda estatal es inversamente proporcional a la necesidad de la gente.

9. Los problemas de la nación se explican por las fallas del gobierno anterior.