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El ascenso de la independencia

Por
Redacción Shock

El 2007 fue un año importante para la música independiente de Colombia y, por supuesto, del mundo. En nuestro país la generación MySpace traía consigo un nuevo código sonoro, el usuario tenía nuevos consumos y no dependía de los medios tradicionales para tener acceso a un vertiginoso y sobrepoblado universo musical. Los músicos, por su parte, rompían con muchos de los estereotipos del  rockero colombiano de siglo XX, que se autolimitaba en el denso discurso del “no apoyo, no hay medios”. Por el contrario, esta nueva generación, además de las plataformas digitales, entendía a la perfección que ellos eran su propio medio; que debajo del brazo, además de su material, llevaban los discos de sus colegas, nuevos parámetros se creaban alrededor del escenario local. Por otra parte, en ese mismo año, maduraban proyectos artísticos colombianos únicos que cambiarían el concepto del mercado tradicional y  les abrirían a nuestros artistas los escenarios del mundo. La era de ChocQuibTown, Bomba Estéreo y Systema Solar, poco a poco se construía con fuerza, talento y convicción.

Musicalmente, el 2007 nos ilusionaba con el regreso de Soda Stéreo  y Héroes del Silencio a los escenarios. Las bandas gigantes de nuestro idioma nos recordaban la grandeza de una época y evidenciaban la necesidad de buscar nuevos talentos en el continente para validar y, de paso, proyectar nuestras historias con contundencia. Esos 365 días fueron importantes para el movimiento indie: Arcade Fire, Interpol, LCD Soundsystem, Arctic Monkeys, entre otros, creaban escenarios alternativos de expresión sonora que no dependían del mainstream. Otras formas de creación, promoción y consumo generarían cambios significativos en el mercado musical global. La revolución venía escondida en las plataformas digitales, seguía explotando Facebook y se creaban nuevas dinámicas de comunicación.  

“Los  músicos,  por  su  parte,  rompían  con  muchos  de  los  estereotipos  del    rockero colombiano de siglo XX, que se autolimitaba en el denso discurso del “no apoyo, no hay medios”.

En un año marcado por la cultura de Harry Potter o la llegada de los Simpson a la gran pantalla, realizaciones cinematográficas tan diversas como “La Vida en Rosa” de Olivier Dahan, “Al Otro Lado” de Fatih Akin, “La Voz Silenciosa” de Carlos Reygadas, “Los Falsificadores” de Stefan Ruzowitzky, “La Escafandra y la Mariposa” de Julian Schnabel, “Zodiac” de David Fincher, entre otras, nos recordaban la vigencia del séptimo arte en los tiempos digitales. 

Finalmente, el 2007 también fue un año fundamental para la radio pública. Radiónica llegó con su señal a Medellín, Cali y el Caribe colombiano, y la historia de nuestros sonidos independientes, a partir de ese momento, no sería la misma. Se amplió el repertorio sonoro de nuestro país y el mismo se tomó confianza para salvar el mundo.

 

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