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Los 25 mejores discos iberoamericanos del 2018

Estos 25 títulos dan para pensar que la música iberoamericana se está librando del colonialismo cultural.
Rosalía, Trending Tropics, Alex Anwandter, Perras on the Beach, Alemán, Akapellah
Rosalía, Trending Tropics, Alex Anwandter, Perras on the Beach, Alemán, Akapellah
Por
Redacción Shock

Es indiscutible que el reggaetón y el trap son la punta del iceberg de popularidad de la música latina en el planeta. Y también que, en el mundo de habla hispana, el trap, el hip hop y la música folclórica se han remixeado y complementado casi que hasta desdibujar sus fronteras (por eso hicimos un listado iberoamericano). Pero lejos del cliché de “lo latino” que se vende en el mercado anglo, de este lado del charco también se cocinan proyectos divergentes, músicas experimentales y de avanzada que sobrepasan los pegajosos beats del perreo.

En Argentina, un país de tradición rockera, por ejemplo, en un año en el que lanzaron disco veteranos como Babasónicos o Calamaro, hay una oleada de músicos que están refrescando el panorama a punta de trap, de indie o de electrónica. A varios de ellos los incluimos en este listado, como Perras on the beach, Louta o Juan Ingaramo. El chileno Alex Anwandter comprobó que la música protesta puede prescindir de la guitarrita y la barba y sonar estilizada. Desde Venezuela y México, respectivamente, raperos como Akapellah y Alemán continúan acumulando obras narrativamente complejas como las del español Nach. El indigenismo sonoro también sigue sonando en paquetes novedosos por proyectos como Novalima y el trap español se consolida como una de las tendencias más sólidas del planeta.

Acá nuestros 25 mejores discos iberoamericanos de 2018. (Vea acá también los mejores discos colombianos del 2018)

Reseñaron y votaron en este listado: Mariangela Rubbini (@bilirubbini), Fabián Páez López @davidchaka, Juan Pablo Castiblanco @KidCasti, Johana Arroyave @johanaarroyave, , Muchacho Berraco, Alejandro AraújoPaula Ricciulli @ricciup y Jenny Cifuentes @Jenny_Cifu

Votaron también: Nick 'Xtatic' Martínez @NickXtatic, Lizzeth Neira @lizzneira y Chucky García @chuckygarcia

#25 Fanso – Música para lagartos (España)

FANSO es el colectivo que patentó la estética visual y sonora con la que se construyen muchos de los proyectos actuales de hip hop en Latinoamérica y España: un filtro visual vintage, colores pálidos, pasteles y melodías tranquilas con sonido lo-fi. Cráneo y Lasser son los dos nombres más sonados de este combo, que completan en los instrumentales Made in M y Juan Ríos; además de Sr. Guayaba como productor. Para este álbum, tal y como lo hicieron en 2015 con el Acid House, el equipo entero participó en la construcción de un producto audiovisual completo: el resultado fueron 13 canciones con sus videoclips respectivos. Música para lagartos fue grabado en las afueras de Berlín durante un encierro intensivo de 13 días. Es un álbum audiovisual para relajarse, atravesado por unos cuantos porros y la frialdad de un lagarto. Así, sin mucho ruido, Fanso es la moda reinante entre los jóvenes. // Fabián Páez López

 

#24 Pabllo Vittar - Nao para Nao (Brasil)

Hay una movida que viene rugiendo fuerte y embistiendo duro desde Brasil que, si no fuera por la barrera idiomática, ya tendría arrodillado al mundo entero como pasa con el pop anglo. En la casa de una de las comunidades LGBTI más activas y poderosas del planeta, Brasil, inevitablemente se incubó una movida sonora liderada por artistas trans, gay y drag Queens. En esta última categoría ha entrado una de sus lideresas, Pabllo Vittar, quien en Rock in Río 2017 convocó una de las audiencias más grandes que ha visto la historia del festival. Esta Beyoncé transformista se ha dado a conocer por su pop influenciado de venenosos ritmos locales como la samba, el axé y la tecnobrega (una versión amazónica e híbrida del tecno), que se convierten en los elementos perfectos para una fiesta sin control y conducida por canciones pegajosas para cantar y bailar. Sin tanta recarga en un discurso revolucionario, la mera conquista de Vittar del mapa del pop mainstream es un triunfo de una nueva sociedad. // Juan Pablo Castiblanco Ricaurte

 

#23. Bejo - Parafernalio (España)

Bejito volvió, y lo hizo con mucha personalidad. Un artista español reconocido por su trayectoria extensa (trío Locoplaya) y su flow original, nos trajo su segundo trabajo discográfico. Parafernalio es un álbum con muchas sonoridades creativas gracias a las colaboraciones con varios productores como Sume Beats, Dj Pimp y Cookin Soul. Utiliza acordeones, saxofones, congas, pianos eléctricos y synths en tempos cercanos al trap, DnB, funk y ritmos brasileros; todos conectados por su timbre ñato y a sus lyricas humorísticas e irónicas características. Un disco Interesante que podría ser escuchado en desorden porque cada track tiene su propio viaje. Póngalo a sonar después de ha$lopablito y antes de Residente. Tracks recomendados: Onomeatropella y ¿Verde azulado o azul Verdoso? // Muchacho Berraco

#22. Akapellah – Como nunca (Venezuela)

“Antes valía verga y ahora valgo por dos”, dice Akapellah en Gordo funky, el octavo corte del disco que consagró al rapero venezolano como uno de los nombres más influyentes del rap en español. Y lo dice seguramente porque desde 2012, cuando lanzó su primer álbum, Como antes, su capacidad para el freestyle y para la composición ya daban de qué hablar entre los fieles devotos del hip hop latino, pero muy en los márgenes. Pasó un buen tiempo y solo fue hasta que el género detonó como un fenómeno pop en Estados Unidos que ese peso pesado, literalmente, al que muchos comparaban con Notorious B.I.G, pudiera esparcir sus rimas por el continente. En 2014 publicó Como siempre y este año completó lo que parece el cierre de una trilogía, Como nunca. Una exhibición de rimas sinceras, giros poco predecibles y bases que, irremediablemente, lo remiten a uno al sonido west coast. // Fabián Páez López

#21. Zoé – Aztlán (México)

Tonalidades suaves, letras dicientes y la psicodelia representativa de Zoé son el detonante de este álbum. Aunque los sonidos se mueven en la línea que siempre han manejado, esta vez sus composiciones trascendieron en canciones sobre el cosmos, el existencialismo y se metieron con la crítica social y política. Aztlán es el sexto álbum de esta banda que ya proclaman desde México como uno de los grupos de rock alternativo más exitosos de América Latina. // Johana Arroyave

#20. Sisah - Uno (Venezuela)

Si hay un acontecimiento socialmente relevante para Latinoamérica en este 2018 es la creciente migración de ciudadanos venezolanos por el continente. Y Sisah, además de ser un álbum muy bien logrado estéticamente, es relevante porque habla de ese movimiento entre fronteras del que todos hablamos, de la desterritorialización de los contenidos, pues Sisah es un colectivo que reunió a la diáspora de artistas venezolanos regados por el mundo en un álbum compilatorio, Uno. Alberto Stangarone, ex integrante de Sunsplash y Todosantos, desde Guadalajara, se ocupó de ser el curador y productor del proyecto. Más allá de los diez tracks de house y electropop latinizado que componen el álbum, hay una larga lista de diseñadores gráficos, artistas visuales y músicos que participaron en el concepto del disco. Ferraz, Santa Bandida, VFRO, Pocz y el ex miembro de Los Amigos Invisibles, DJ Afro (José Luis “Cheo” Pardo) hacen parte de esta colección de invitados. // Fabián Páez López

#19. Sol Oosel - Janus (México)

Janus es el primer disco de Gustavo Hernández bajo el pseudónimo de Sol Oosel. Un proyecto de electro pop, en términos generales, pero con muchos y muy variados matices. Hernández viene experimentando con el mundo del arte desde hace un tiempo y esta propuesta tiene un tinte de performance artístico, de alter-ego, algo similar a lo que hizo David Bowie con Ziggy Stardust. La música se compone principalmente por sintetizadores, bajos profundos, drum machines y una voz en inglés con un estilo dejado y medio hablado por momentos, cercano a Bob Dylan, Pink Floyd o algunas cosas del mismo Bowie. Grandes secciones instrumentales que por momentos tienden hacia la psicodelia y por otros hacia el tecno, pero en últimas siempre con un ambiente oscuro que remite a Depeche Mode o Nine Inch Nails.

Es llamativa la manera de aproximarse a la electrónica en México, de alguna forma proyectos como Zoé y este resultan con muchas similitudes a la hora de escoger los timbres de cada sintetizador, a pesar de ser muy distantes en su concepto. // Alejandro Araujo

 

#18. Juan Ingaramo - Best Seller (Argentina)

El argentino Juan Ingaramo ya era reconocido por ser el autor de un delicado pop medio romántico y medio urbano que encajaba en la movida de la “alterlatina” y las corrientes que han embadurnado el pop de ritmos folclóricos como bolero, cumbia, calypso y chachachá. En Best Seller, su tercer álbum de estudio, le subió varios grados a la temperatura de su música e integró el popular trap a su receta para armar un disco diverso, fuerte y canciones bien construidas. Además, para redondear el toque de refinamiento, Ingaramo se armó de un amplio abanico de invitados –Dakillah, CA7RIEL, LOUTA (#14 en este mismo listado) y Neo Pistea, más la colombiana Elsa y Elmar–, representante de una nueva y refrescante oleada de música argentina que se desprendió de los referentes históricos y de la mano del sonido urbano está construyendo un nuevo paisaje sonoro en su país. Lo más valioso de Best Seller es que es un disco que repasa terrenos cada vez más conocidos, pero que descubre nuevas cosas y huye del lugar común del beat del momento. // Juan Pablo Castiblanco Ricaurte

#17. Ozuna - Aura (Puerto Rico)

En 2012 apareció en la escena musical “el negrito de ojos claro”, un man de voz aguda y bastante dulce por el que nadie apostaba un peso. Pero ahí donde lo ven logró meterse en los oídos del mundo y pegar canciones como chicles. Fue de los primeros que le metieron al reggaetón balada, romance y disfrazaron el pedirlo (sexo por si no sabe de qué hablamos) por letras más chill. Hoy tenemos que aplaudir a Aura, el segundo álbum de Ozuna. Son 20 canciones que invitan a una sola cosa: bailar. Eso sí, antes de darle play asegúrese de tener a su crush bien cerquita. Los tracks fueron producidos por Chris Jeday y Gaby Music, que se fueron lanzando por separado y dos de ellos completan más de dos millones de reproducciones: Vaina Loca con Manuel Turizo y La Modelo con Cardi B. Pero no se queda solo ahí, hay muchas más colaboraciones: Wisin y Yandel, R.K.M & Ken-Y, Anuel AA, Cardi B, Nicky Jam, Akon, J Balvin, Natti Natasha, Romeo Santos y un sinfín de personalidades. Parece que alguien le está quitando el trono a Pitbull en los “ft” // Johana Arroyave

 

#16 Uji - Alborada (Argentina)

Después de un amplio trabajo como parte del dúo Lulacruza, el productor argentino Uji nos sorprendió con su primer trabajo como solista titulado Alborada. La principal característica de este álbum son los beats de downtempo, mezclados con instrumentos tradicionales de la región andina. Cada colaboración representa sonoridades de diferentes regiones de Latinoamérica, que aportan a que esta fusión se mantenga innovadora a lo largo de la escucha. Una apuesta del sello ZZK, que reitera su búsqueda de sonidos de vanguardia dentro de este continente. Escuchen este álbum después de Nicola Cruz y antes de Dengue Dengue Dengue. Track recomendado: Gondonga // Muchacho Berraco

 

#15. El Kanka - El arte de saltar (España)

El español Juan Gómez Canca, más conocido como El Kanka, confirmó con su más reciente álbum, El arte de saltar, su cercanía con la música folclórica latinoamericana. Nuestro continente es tan diverso, como es lógico que así sea, y de todas formas, hay muchas cosas que nos unen, una de ellas es el “tres contra dos”: un ritmo que se encuentra de punta a punta del continente, desde las chacareras argentinas, pasando por los bambucos colombianos y hasta ciertos ritmos tradicionales de Estados unidos y Canadá. Para eso canto y Triste trofeo, el primer y quinto tracks del disco respectivamente, tienen ese “tres contra dos” de frente.

Posiblemente, el amplio contacto que ha tenido El Kanka en su carrera con músicos latinos es la razón del tinte latino que ha ido adoptando. Al español le gusta colaborar con otros músicos, hizo una canción con Catalina García de Monsieur Periné en el disco pasado, otra hace un tiempo con Manuel Medrano, por mencionar algunos colombianos, pero además la argentina Loli Molina, Los rumberos de Massachusetts, entre muchos otros. Este disco incluye un son cubano que además menciona Guantanamera en su letra, un bossanova hecho en colaboración con el uruguayo Jorge Drexler, un bolero, pero también música tradicional española, para recordarle al mundo que sigue teniendo sus raíces muy claras. El arte de saltar es un viaje por la música folklórica de habla hispana en general; letras de amor, de la vida cotidiana y su voz cálida le dan unidad a tan amplio abanico de estilos y ritmos. // Por Alejandro Araújo

 

#14. Louta - Enchastre (Argentina)

A primera vista, Jaime Jaimes, o mejor, Louta, es un tipo de rostro robótico, inexpresivo, con peinado de joven recluta de la armada y pinta de dandi junior cincuentero, como sacado de la serie Mad Men. Todo muy pulcro, muy en su lugar. Pero en la obra de este artista plástico argentino todos son ideas raras que desdibujan su imagen aparente. Basta con ver sus videos, cargados de una estética salvadordaliana, en los que su rostro se derrite, se moldea y el ambiente se hace elástico. Su segundo disco, Enchastre, es impredecible. Empieza con un electro pop bailable, pasa a un trap, luego a una canción electrónica medio EDM, sigue con una balada, se devuelve a un dubstep protesta, luego rapea y se sumerge en el tecno hasta aterrizar sobre un beat oscuro. Louta es una idea y un fenómeno que está alborotando Argentina desde la independencia. // Fabián Páez López

 

#13. Easy easy - Lo veo todo, Lo siento (Guatemala)

Estos abanderados del indie rock guatemalteco pasaron en 2015 por el escenario Eco de Rock al Parque y lo que para unos fue la ratificación de virtuosismo, para otros fue el mejor descubrimiento del año. Sucedió en gran parte porque, hay que decirlo, el timbre de la voz de su vocalista Jesse Báez cuajaba muy bien con el guitarreo meditativo de la banda. Pero en paralelo al crecimiento de Easy Easy, ese vocalista construyó una carrera solista que también se disparó, lo que terminó por alejarlo de la formación y obligó a los demás miembros del grupo a rearmar el proyecto. Este año volvieron a Colombia para tocar en Hermoso Ruido con un nuevo disco debajo del brazo y con dos nuevos nombres: Walter como productor y Sofía en la voz. La banda, que se preparaba para hacer un álbum con puras voces invitadas había incluido a Sofía en los dos primeros tracks, pero al terminar de grabar se dieron cuenta que no podían dejar escapar ese match. Y juntos construyeron el segundo álbum de Easy Easy, Lo veo todo, lo siento. Una placa con una voz diferente, también en spanglish, pero con la atmosfera de indie exploratorio que ya habían abonado desde su primer álbum. // Fabián Páez López

#12. Nach - Almanauta (España)

15 canciones. Un plantel de colaboradores de peso como Kase. O, Residente, Bunbury y ELE. Su doceavo título. Nach es y será uno de los más grandes raperos de habla hispana. Experimentado y consagrado en el arte de construir versos, el español hizo de Almanauta una obra ambiciosa que, como siempre para él, gira en torno a su capacidad como letrista. Los beats que lo acompañan, esta vez con muchos vientos protagónicos, parecen ser solo la banda sonora del saber profético que destila en sus tratados complejos y bien ensamblados: reflexiones sobre la autoconfianza, la marginalidad, y el lugar que ocupamos en el mundo. //Fabián Páez López

#11. Alemán - Eclipse (México)

El mexicano Erick Raúl Alemán Ramírez, o mejor, Alemán, es un mc que rapea con violencia. Sus dos primeros discos, Pase de abordar (2014) y Rolemos otro (2016) fueron joyas del rap en español que, por lo menos de este lado del continente, no recibieron el ruido que merecían. Con el lanzamiento de Eclipse, un disco de 21 canciones dividido en tres partes, Alemán destapa toda su versatilidad como narrador y se desliza sobre beats traídos de distintas vertientes del hip hop, desde clásicos gansteriles a lo west coast hasta lo más fiestero de la nueva ola del trap latino. También frasea sin miedo en terrenos densos de la narrativa y se consolida como una especie de historiador del narco, de la marihuana y de la noche. Además, está rodeado por una sustanciosa lista de invitados: C. Tangana, Muelas de Gallo de la Banda Bastón, Akapellah y Fntxy son algunos de ellos. // Fabián Páez López

#10. Dj Bitman - Homies (Chile)

El chileno DJ Bitman lleva un buen rato especializándose en hacer música cool. 20 años, para ser más exactos. Tiempo en el que lo hemos conocido como parte del dúo Bitman y Roban, como Latin Bitman o simplemente Bitman. Homies es su quinto álbum en solitario y tal vez la apuesta más comercial de toda su carrera. El disco tiene diez cortes y ocho de ellos son colaboraciones con voces que abarcan muchos lados de los ritmos más sobresalientes hoy por hoy en el mundo de habla hispana. El guatemalteco Jesse Báez, el argentino Juan Ingaramo, la española Nora Norman, y los chilenos Joe Vasconcellos y Tiano Bless figuran en esa lista y le suman color a una placa que suena a Deep house, R&B, reggae, funk y hasta a dancehall. Los últimos dos tracks Touch Dat y Noctiluca, en los que no aparecen colaboradores, son el aterrizaje en aguas más cómodas para Bitman: canciones hechas a punta de breakbeats, sonidos de aparatos cotidianos y un house casi que folclórico. // Fabián Páez López

#9. Novalima - Ch'usay (Perú)

Novalima lleva más de una década encendiendo la candela, encomendada a ritmos de la negrura peruana y aliándolos con reggae, dub, jazz, afrobeat, cumbia, funk y electrónica. En vivo son un cañón. Han tronado por todo el mundo y tienen en sus estantes cinco discos en estudio poderosos, trabajos remezclados y una nominación al Grammy Latino. Su nuevo álbum, Ch’usay, es un trip hacia el interior del Perú, que lleva a la selva, al Amazonas, e invoca los ancestros.  Una placa innovadora, brillante y de lujosa factura que le va a volar la cabeza.

“Ch’usay”, palabra quechua que significa “viaje interior”, da título al trabajo que se estrenó a mitad de septiembre bajo el sello neoyorkino Wonderwheel Recordings. Y no solo está marcado por una lista de invitados de lujo, sino también por la utilización de instrumentos ancestrales como conchas o flautas usadas hace 300 o 400 años. Tiene sonidos que nunca se habían escuchado en álbumes anteriores y además canciones en quechua. // Jenny Cifuentes

 

#8. Draco Rosa - Monte Sagrado (Puerto Rico)

A mediados del 2017 Draco visitó Colombia para ser el acto de cierre de esa edición de Rock al Parque. Luego, finalizando el mes de agosto de 2018, regresó a nuestro país con un show titulado “Lo sagrado y lo maldito”, del que hizo un par de fechas. Robi fue, además, el invitado especial para ser la charla inspiradora del Bogotá Music Market - BOmm, y como si todo eso fuera poco, nos regaló un nuevo álbum de estudio.

Monte Sagrado habla del artista que, literalmente, volvió a la vida 7 años después de enfrentar un cáncer que parecía que iba a quitarnos para siempre el privilegio de disfrutar de su cautivante y envolvente presencia en los escenarios. Después de presentar Vida, disco en el que participaron varios artistas como Juan Luis Guerra, Ricky Martin y José Feliciano, y que por lo visto tuvieron un poder sanador sobre el artista boricua, Robi se encerró una temporada larga en estudio en la isla de Puerto Rico, a la que él mismo dice que fue para terminar de sanarse e inspirarse. Estando ahí, Draco compuso las 11 canciones que incluye el álbum que lanzó en el último trimestre de este 2018. Monte sagrado también incluye el tema 333, del que poco tiempo después salió un video animado que apela a ese lado más oscuro y dramático de Draco, y que fue creado por el colectivo de artistas e ilustradores colombianos, Sharpball. //Mariangela Rubbini

#7. Gepe - Folclor Imaginario (Chile)

Gepe, el padre del delicioso pop chileno, volvió con un disco que revisa las composiciones de su compatriota y tradicional cantautora Margot Loyola Palacios en el centenario de su nacimiento. La idea se venía cocinando en fuego bajo desde hace 18 años cuando Gepe organizaba toques llamados “Folclor Imaginario” en los que bandas independientes locales hacían interpretaciones y versiones libres del cancionero nacional. Este año la idea se convirtió, además de un homenaje a la música de Loyola, en un moderno canto de amor a los ritmos que se comparten desde la punta sur del continente americano, hasta Cuba pero recubiertos de una capa de sofisticación y experimentación pop. // Juan Pablo Castiblanco Ricaurte

#6. Perras on the beach - Flow de cuyo (Argentina)

Desde la lejanía cuesta imaginarse una escena de rock argentino sin mencionar a tipos como Fito, Cerati, Melero o Charly García. Pero existe. Subrepticiamente y con una frescura experimental destacable. La banda de la capital de la provincia de Mendoza Perras on the beach es la muestra de ello. Flow de Cuyo es su segundo álbum, el sucesor de Chupalapija (2016), y transcurre en 10 canciones con un espíritu punk despreocupado y melancólico; con eructos, pesadillas y psicodelia. Son 10 canciones diseñadas con los altibajos anímicos de un adolescente que redundan sobrecogimiento. // Fabián Páez López

#5. Orquesta Akokán - Orquesta Akokán (Cuba)

Mambo sabroso. Mambo rapidito. Mambo para el más fino bailador. El tridente conformado por el pianista Mike Eckroth, el tresero Jacop Plasse y el vocalista cubano José “Pepito” Gómez lideraron un brillante homenaje a las orquestas cubanas de los 40 y 50. De la mano del sello de Brooklyn Daptone Records, la Orquesta Akokán (palabra yoruba que significa corazón), reunió a 16 músicos de la isla para grabar durante tres días esta placa nostálgica de nueve canciones nuevas en los míticos estudios Areito (EGREM). Fue un encuentro revitalizador entre músicos jóvenes y el pasado glorioso de la música cubana. // Fabián Páez López

#4. Chancha Vía Circuito - Bienaventuranza (Argentina)

Bienaventuranza es un disco de fuertes ambientes rituales. Empieza con notas pedal de varios instrumentos haciendo un La, cosa que remite inmediatamente al sonido de una orquesta sinfónica afinando antes de empezar el concierto. Luego se va desarrollando poco a poco una pista instrumental, llena de instrumentos andinos con procesos electrónicos sutiles, que lejos de cambiar el mood, lo apoyan y prolongan. De este preludio instrumental titulado Los pastores pasa a un track que presenta, en principio, la antítesis del primero: voces a capella esta vez, para luego ir metiendo lentamente un beat que se debate entre el reguetón y el electropop, pero siempre manteniendo sonidos de percusiones, cuerdas y vientos andinos. El resto del disco es un viaje por diferentes costumbres musicales autóctonas del continente, siempre visto desde la electrónica. // Alejandro Araujo

Vea también: Chancha Vía Circuito: del continente para el mundo.

 

#3 Trending Tropics - Trending Tropics (Puerto Rico)

Trending Tropics, el álbum homónimo del recién estrenado proyecto de José Cabra (Visitante de Calle 13) y Vicente García, es el Black Mirror de la música tropical latinoamericana. Un experimento de producción y composición tan bailable como experimental que llama la atención, sobre todo, por la pregunta que le dio forma y concepto al proyecto: ¿cómo nos estamos relacionando con la internet? (O mejor, traducido al puertorriqueño, elintelné). Es un álbum reflexivo que lo conduce a uno a la paradoja en muchos ritmos. Habla de “lo trending”, del uso del celular, del cyber lunes, de vivir solo entre pixeles. Vicente y José son los que pilotean la nave, los vocales de los 13 tracks del disco estuvieron a cargo de Vetusta Morla, Li Saumet, Ziggy Marley, Ana Tijoux y una lista de colaboradores más extensa. Y la paradoja se extiende a los shows en vivo, cuando se encuentran las pantallas, pues el frontman de la banda será un robot cuyo rostro es una pantalla un poco más grande que la de un celular. // Fabián Páez López

#2 Alex Andwanter - Latinoamericana (Chile)

Latinoamericana es pop fino y combativo. El cuarto álbum de estudio del multifacético artista chileno Alex Anwandter, compuesto y producido por él mismo, es una mezcla de elegancia y protesta puesta bajo un filtro de funk y soul; un esfuerzo poético por entender de dónde venimos, nuestra herencia indígena y el colonialismo silencioso en el que vivimos, cada vez más sutil. Lejos del cliché de la canción protesta de guitarra cascada y rueda hippie, saco de lana y cantante barbudo, Anwandter construyó una propuesta contestataria poética y luminosa bien parada en la tierra. // Fabián Páez López

 

#1 Rosalía - El mal querer (España)

La conocimos por su colaboración con J Balvin, pero con El mal querer nos demostró que ella tiene su propio Brillo. La española creó un disco fácil de disfrutar, pero difícil de definir, con sonidos que unen flamenco, pop, r&b y hasta trap. En tiempos en los que dominan los sencillos, Rosalía hizo un álbum conceptual, inspirado en una novela anónima del siglo XIV sobre una relación tóxica, en el que todas las canciones tienen una conexión entre sí. El disco nos habla de superar esos malos quereres, como la protagonista de la historia, quien logra sobrevivir al maltrato de su pareja (“A ningún hombre consiento, que dicte mi sentencia, solo Dios puede juzgarme, solo a él debo obediencia”, dice A ningún hombre, la última canción del álbum). Es un trabajo que redefine el flamenco (y el pop) para 2018, y ya se ha ganado el calificativo de “obra maestra”. // Paula Ricciulli

 

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