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105 canciones para arrestar a un dictador

La historia del arresto a Manuel Noriega, dictador de Panamá, en el que la música fue fundamental.
GETTY IMAGES
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Redacción Shock

En 2019 se cumplen 30 años del arresto de Manuel Noriega, quien fue dictador de Panamá entre 1983 y 1989. Fue informante para la CIA y llegó a ganar hasta 320.000 dólares por sus servicios. Fue clave para el tráfico de armas ilícitas, equipo militar y dinero destinado a fuerzas de contrainsurgencia respaldadas por Estados Unidos en Centro y Sudamérica.

Noriega pasó de ser el mejor amigo de los gringos a un personaje incómodo para la Casa Blanca por sus vínculos con el narcotráfico (se dice que tuvo vínculos con el cartel de Medellín). Tras varias medidas represivas y antiestadounidenses de Noriega, en 1989, Estados Unidos invadió Panamá para "proteger las vidas de los ciudadanos estadounidenses presentes en el país, defender la democracia y los derechos humanos, combatir el narcotráfico y asegurar la futura neutralidad del canal".

En un intento desesperado, Noriega se refugió en la embajada del Vaticano. Tras ver que no podían ingresar al edificio, a los gringos se le ocurrió un plan menos convencional: torturarlo con música, puesta afuera del edificio. Así que Noriega, un consagrado fan de la ópera, estuvo durante 3 días escuchando a todo volumen canciones de Kiss, Whitesnake, Black Sabbath, Iron Maiden, Judas Priest, Jethro Tull, entre otras. Aunque tradicionalmente se dice que el dictador fue arrestado con Heavy Metal, el ejército gringo también usó canciones de bandas y artistas como The Beatles, Billy Joel, U2, Elvis Presley y New Kids On The Block. (Más abajo la lista completa). Finalmente, Noriega se entregó el 3 de enero de 1990.

Causó gracia la ironía de usar títulos como I Fought The Law (Yo luché contra la ley), Panama, de Van Halen, o Patience (Paciencia) de Guns n’ Roses. Otras llamaron la atención porque parecían decribir la situación de Noriega, como Danger Zone de Kenny Loggins, (Zona de peligro) o Run Like Hell (Corre como el inferno) de Pink Floyd. 

Aunque no es claro qué tanto tuvo que ver la música con el arresto de Noriega (quien falleció en 2017), lo cierto es que desde entonces, la tortura musical ha sido un método recurrente (y efectivo) de la CIA para doblegar a sus prisioneros. Después de todo, todos hemos experimentado lo fastidioso que es intentar dormir con altos volúmenes de música cerca, o tener “pegada” una canción que no nos gusta.

"A finales de 2003 comenzaron a utilizar música y todo empeoró. Antes de eso, podías enfocarte en otras cosas. Te hace sentir como si estuvieras perdiendo el juicio. Se pierde el hilo de la realidad, y es muy atemorizante pensar que podrías volverte loco a causa de la música, debido al fuerte ruido, y porque después de un tiempo ya nos escuchas las letras en absoluto, todo lo que se escucha son golpes ensordecedores", escribió el prisionero de Guantánamo Ruhal Ahmed.

Para sus torturas, la CIA usa canciones que van desde el intro de Barney, el dinosaurio, hasta Enter Sandman, de Metallica. Otras canciones conocidas usadas para torturar son The Beautiful People de Marilyn Manson, We Are the Champions de Queen, The Real Slim Shady de Eminem y Dirrty de Christina Aguilera.

Una muestra contundente del poder de la música. 

 

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