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Descubrimos en qué andaba Jorge González de Los Prisioneros

Hablamos con el cantante de la emblemática banda chilena que le cantó a las industrias, al rock suramericano, a los avergonzados de su país.
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Redacción Shock

Hablamos con el cantante de la emblemática banda chilena que le cantó a las industrias, al rock suramericano, a los avergonzados de su país. Sobreviviente de varios infartos, González vuelve al ruedo. 

Tres generaciones latinoamericanas tienen presentes el nombre de Jorge Humberto González. En los ochenta y tempranos noventa formó parte de la banda Los Prisioneros. Una banda en la que hubo espacio para protestar y divertirse; pero también para hacer coqueteos con la música electrónica. En los noventa, hubo espacio para el pop, para ser solista y para hacer cumbias electrónicas con el proyecto Gonzalo Martínez y sus Congas Pensantes (1997). En este nuevo milenio, Jorge volvió a estar con Los Prisioneros. Pero también armó un proyecto en el cual se enfocó en el pop y la electrónica de baile: Los Updates. Vivió en Santiago, Ciudad de México, Valencia y Berlín. Justo estando radicado en la capital alemana, reapareció con el alias de Leonino. Con ese nombre presentó el disco: Naked Tunes (2014). Un disco íntimo, en inglés y que fue presentado por el sello Hueso Records.

Por:  José "Pepe" Plata @owai // Foto: EFE 

A comienzos de 2015, Chile veraneaba y disfrutaba conciertos de diferentes artistas en plazas y parques. El 7 de febrero Jorge sufrió un accidente en una presentación que ofrecía el festival de la ciudad de Nacimiento. Su cuerpo se debilitó y no pudo terminar la presentación. Las especulaciones fueron y vinieron; pero los médicos actuaron a tiempo y dictaminaron la situación. Había sufrido un “infarto isquémico cerebeloso subagudo”. En otras palabras, había sufrido varios infartos previos que se agruparon y debilitaron.

Vinieron meses de reposo y de recuperación. Terapias y tensión. Pero afortunadamente, hay Jorge para rato. Pocas personas logran despertar cariños y aprecio no solo en Chile sino en el continente. Mientras llevaba a cabo su proceso de recuperación, presentó un disco de remezclas de Naked Tunes y un nuevo disco llamado Trenes.

"Creo que tenía muchas ilusiones de cambio. No todo ha sido lo mejor; pero sin duda sigo en esto y haciendo lo que quiero. Todavía tengo ilusiones, pero son más medidas".

El 27 de noviembre de 2015 varios artistas le rindieron un homenaje en Santiago y González regresó a un escenario. Tres meses después, su energía creativa prepara proyectos como un disco con una orquesta sinfónica y tres libros de cuentos. Hablamos con él para conocer su visión sobre su legado, el momento de la música chilena y hasta el poder de su peinado mohicano.

En poco menos de un año, tu vida dio un gran giro.  Tuviste un percance y tu salud se debilitó. ¿Cómo describes este momento particular de tu vida?

Es un momento especial; tiempo para crecer y para recuperar espacios.

Luego de pasar por la experiencia de estar con las multinacionales, llevas varios años como artista de sellos independientes. ¿Qué encuentras allí de interesante para rescatar y preservar?

La libertad y la posibilidad de tener amigos como punto de apoyo. En otros lados, estaba al servicio del mercadeo y las cifras.

A lo largo de tu vida musical, tus letras han tenido referencias y críticas políticas y humorísticas. ¿Sientes que estos motivos son recurrentes? Cuando revisas canciones que escribiste hace 30 años, ¿cómo las sientes en la actualidad?

Creo que tenía muchas ilusiones de cambio. No todo ha sido lo mejor; pero sin duda sigo en esto y haciendo lo que quiero. Todavía tengo ilusiones, pero son más medidas.

Desde tus épocas con Los Prisioneros pasando por el proyecto de Gonzalo Martínez y Los Updates, has hecho uso de recursos artísticos de la música electrónica como samples, cajas de ritmos, y más. ¿Qué te gusta de esta música, quieres seguir desarrollando proyectos allí?

Con esos recursos, es fácil lograr algo bueno. Y sí, hay deseos de hacer más.

Chile le ha dado un buen número de proyectos musicales interesantes en la última década. Con algunos has grabado o compartido escenario. ¿A cuáles destacas?

Puedo darte estos nombres: Pedro Piedra, Gonzalo Yáñez, Javiera Mena, Jorge de la Selva. Inclusive algunos de ellos han formado parte de mi banda, como Pedro y Gonzalo.

Llevabas un tiempo viviendo en Berlín. ¿Cómo era tu vida allí? ¿Qué estabas haciendo en esa ciudad?

Crecía un poco. Tenía tiempo para mí. Grababa en mi cuarto, recorría sus calles y vivía sin presiones.

¿Cuál sientes que es tu legado musical para el continente tras más de tres décadas de actividad musical?

Tal vez como estoy ahora, con mi corte de pelo estilo mohicano.

¿Cuál es tu opinión alrededor de la situación actual del mercado de la música? ¿Sientes que son momentos turbulentos, interesantes o aburridos para esta industria?

Son tiempos duros; pero son los que nos tocan. Hay que estar atento a lo que suceda.