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Los tropeles de Teófilo Gutiérrez

Por
Héctor Cañón

Ha sacado pistolas de juguete en los camerinos para asustar a sus compañeros, ha dejado varios contratos abandonados y en la radio argentina lo han llamado negro, hijo de puta y negro hijo de puta. Él se ha defendido diciendo que es lindo ser negro y bailando como tal después de meter soberbios golazos. Teo, sin los escándalos que lo acompañan no sería Teo. Ahora, lo espera Sporting de Lisboa. 

Por Héctor Cañón Imagen

Teo Gutiérrez es un crack rebelde e irregular. Cuando se inspira es fino y elegante como lo ha demostrado en las canchas del continente y como lo demostró recientemente, con sus pases de taco y de pecho a Falcao en la Copa América durante el partido contra Brasil, donde exhibió por última vez la clase que lo ha convertido en ídolo de Junior, River Plate y la Selección Colombia. (Ver jugadas de Teo en resumen de Colombia 1 – Brasil 0)

A veces, lo sabemos todos los que lo admiramos como futbolista, Teo se pierde en la cancha. O bien discutiendo con los rivales, el árbitro o hasta las hinchadas o bien cometiendo errores garrafales que ponen a su equipo de cara a la derrota. Pékerman tuvo que sacarlo a mitad del primer tiempo de los pasados cuartos de final de Copa América contra Argentina porque estaba vendiendo al equipo, al perder la pelota repetidamente tratando de hacer las labores de pívot, y dejaba pagando a la defensa en los contra ataques voraces de Messi, Agüero, Di María y Pastore. (Ver errores de Teo en resumen de Colombia 0 – Argentina 0)

Ese es Teo dentro de la cancha. Pero también afuera. Ángel o demonio. Genio y villano. Y lo que lo hace único, o por lo menos perteneciente al linaje guerrero de Cantona, Gascoigne o Tévez (por poner algunos ejemplos de esos jugadores de personalidad extrema dentro y fuera de los estadios), es que como persona también es picante, polémico, capaz de generar odios y amores extremos. 

A Gutiérrez siempre le ha gustado armar camorras en el camerino, en la radio, en las redes, desafiando a la prensa, a los rivales y a los fanáticos y, lamentablemente, no siempre ha sabido frentear en la cancha con fútbol lo que ha generado fuera de ella con palabras y actos de rebeldía no siempre justificada o canalizada. 

A veces, sin embargo, Teo se inspira y todo el escándalo mediático alrededor de sus acciones polémicas se vuelca a su favor después de un pase magistral o un golazo en el que prueba que, a pesar de su estilo decididamente tropical, tiene una reserva de sangre fría bajo la manga. (Ver goles y jugadas de Teo).

Teo, sin tropeles, no sería Teo.  Su último escándalo apenas termina y seguro, una vez se instale o no logre instalarse en su nuevo destino, el Sporting de Lisboa (donde lo espera su paisano Freddy Montero para hacer dupla en el ataque) el delantero barranquillero volverá a generar polémica, simplemente porque él siempre disfrutará su estilo de barrio. 

40 millones de Euros

En River Plate, donde a pesar de sus constantes salidas en falso dentro y fuera de la cancha es ídolo de la fiel hinchada millonaria, anotó 22 pepinos en 47 partidos durante 2012, 2013 y 2014. (Ver todos los goles de Teo en River Plate 2013-2015)

Fue goleador del equipo y campeón en el torneo local y campeón de la Copa Sudamericana el año pasado. Sin embargo, cuando todos lo esperaban como figura y líder del equipo de la banda cruzada en las semifinales de la Libertadores de 2015, tras la Copa América dijo que su historia con River había terminado, voló a Barranquilla y posó para las redes sociales comiendo empanadas con su abuela.

El presidente millonario lo acusó públicamente de no respetar la camiseta de River Plate y aseguró que si no encontraba equipo lo veríamos jugando con los nenes de la reserva. Opinaron Gallardo y Francescoli, ídolos del Monumental, con diplomacia. Ni poco que no alumbrará al club del que son la cabeza ni mucho que quemará a Teo de cara a su partida para Europa. Ni lo defendieron ni lo condenaron del todo.

“Regreso a Europa en el momento justo, siendo un jugador más maduro y con más experiencia internacional. Así que espero que las cosas me salgan mucho mejor que la primera vez. Quiero disfrutar de un torneo importante como la Champions”, publicó en Twitter para cerrar un nuevo capítulo de polémicas mientras el Sporting de Lisboa lo recibía, pagaba por el 3,5 millones de euros y anunciaba que en caso de que alguien lo quiera pronto deberá desembolsar los 40 millones de euros estipulados por la cláusula de rescisión.

¿Muy caro? Puede ser si se tiene en cuenta que sus logros han sucedido solo en Suramérica y que ya tiene 30 años. Sin embargo, Jackson Martínez y Carlos Bacca, delanteros de la selección con menos minutos y goles que Teo durante los tres años de la era Pékerman, costaron ambos más de 30 millones de euros. 

Y a propósito vale la pena destacar que Pékerman ha sido el único técnico que ha sabido lidiar con el carácter difícil de Teo para que toda su clase redunde en beneficio del equipo. En la selección el barranquillero no arma tropel. (Ver goles de Teo con la selección Colombia en la eliminatoria Brasil 2014)

Lo cierto es que el único paso de Teo por Europa también fue un escándalo. Tras romperla con Junior, el equipo de sus amores, donde marcó 42 veces en 75 partidos, partió para el Tranbzonspor de Turquía.

Allá metió apenas 4 goles en 17 partidos y, fiel a su estilo, se fue sin despedirse y aduciendo problemas de salud, que según el médico del equipo no eran reales. Tiempo después confesaría que su familia no logró adaptarse al mundo turco.

En 2011 llegó a Argentina, país en el que lo han tratado de negro, de hijo de puta y de negro hijo de puta. Racing de Avellaneda pagó tres millones de dólares por su pase y, seis meses después, se convertiría en  el goleador del campeonato argentino con 11 pepinos. Sin embargo, hasta ahí llegó el romance. En el siguiente torneo Teo fue expulsado en varias oportunidades (en una de ellas frente a Boca con una fuerte multa de 15 mil pesos argentinos) y su frecuencia goleadora cayó. 

En el siguiente torneo la situación empeoró y, tras hacerse expulsar infantilmente en el clásico frente a Independiente, fue increpado en el vestuario por su compañero  Sebastián Saja y sacó una pistola de paintball para defenderse. Al día siguiente, el club anunció que el  barranquillero no vestiría más la camiseta.

Tras un paso fugaz por Lanús y un regreso poco triunfal con el equipo tiburón, Teófilo aterrizó en México para unirse a un Cruz Azul necesitado de su inteligencia en el ataque. Allá salió campeón de la Copa México y anotó 6 goles en 22 partidos. Sin embargo, cuando los dirigentes, el cuerpo técnico y la hinchada esperaban su renovación incumplió el contrato y abandonó el club sin previo aviso, dejando un nuevo escándalo fuera de las canchas, tras su paso fugaz por el equipo cementero de la capital mexicana.

Qué lindo es ser negro

“Yo no me banco a Teo Gutiérrez porque es un mal tipo que se ha portado mal con cuanto club se ha cruzado, chupándole un huevo los clubes, sus socios e hinchas, el típico mercenario, nada más. Me salió decir lo que dije porque es la manera en la que hablamos todos los días, pero no soy racista, ni xenófobo, ni una mierda. Creo y defiendo a Sudamérica toda”, publicó el periodista radial argentino Alberto Raimundi para justificar los insultos que le propinó al delantero colombiano en su relato del empate 1-1 entre River Plate y Gimnasia, equipo del narrador, en agosto de 2014. (Ver resumen de River Plate 1- Gimnasia 1 con narración de Raimundi).

Teo celebró bailando y cuando se enteró de que le habían dicho “negro hijo de puta” al aire por cometer el sacrilegio de marcarle al equipo rival, trinó en twitter: “Qué lindo es ser negro”.

A final de año, Teo salió elegido como mejor jugador de América por la encuesta del Diario El País de Uruguay, convirtiéndose en el segundo jugador, después del Pibe Valderrama en 1987 y 1993, en alcanzar ese preciado reconocimiento.

Meses después, Costa Febre, otro energúmeno de la radio futbolera argentina, lo acusó de ser un vendedor de humo, pidió que le quitaran el premio de mejor del continente, gritó que se quería cortar los huevos y hasta le ofreció 100 dólares a Teo por gol marcado en el torneo local y 500 por gol en la Libertadores. Ese día, Teo estrelló el balón en tres oportunidades contra el poste y River empató de local 1-1 contra el modesto Juan Aurich peruano en fase de grupos de la Libertadores. (Ver resumen de River Plate 1- Juan Aurich 1 con narración de Costa Febre).

En el siguiente partido del torneo local Teo erró penalti y por primera vez el murmullo del Monumental delató la preocupación de la hinchada. Sin embargo, un minuto después anotó y la ovación fue total . En el partido contra Tigres de México, para el que el Costa Febre le había ofrecido 500 dólares por pepino, Teo anotó y metió pase de gol, salvando a River de una eliminación prematura cuando el partido estaba perdido 2-0. (Ver resumen de Tigres 2- River 2 con narración de Costa Febre).

Teo nunca salió a cobrarle a Costa Febre y el frenético narrador prefirió guardar silencio antes de recordar su febril promesa. River ya es historia y ahora Sporting de Lisboa y la liga portuguesa esperan los goles, las gambetas, la clase indudable y los tropeles, que seguro llegarán con el paso de los días, de un genio de barrio barranquillero. Vamos negro con toda.

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