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Crepúsculo: una revisión de la saga tras más de una década después de su estreno

Todas las películas de Crepúsculo llegaron a Netflix.

Crepúsculo
La primera entrega de la saga Crepúsculo se estrenó en 2008.
Foto: Temple Hill Entertainment.

Creímos que todo había quedado atrás. Que podíamos olvidarnos de ello. Pero no fue así. Está de regreso y con la fuerza suficiente para que no podamos ignorarla. Así es. La Saga Crepúsculo volvió.

Por: Julián Ramírez // @Sir_Laguna

Les confesaré que cuando descubrí que Netflix había publicado todas las películas basadas en estos libros de Stephenie Meyer, esperaba que fueran ignoradas. Después de todo, Crepúsculo no fue más que una moda pasajera.

Resulta que estaba equivocado. MUY equivocado.

Las cinco películas que conforman la saga se convirtieron en visitantes habituales del Top 10 de lo más visto en Colombia desde el día de su aparición en la plataforma. No solo eso, también pude ver como su fanaticada “despertó” en redes sociales y las discusiones entre el #TeamEdward y #TeamJacob se colaron en mi Twitter.

Ha pasado casi una década desde que Crepúsculo conquistó los corazones de millones de adolescentes (y sus madres). Pero por cada amante de la saga, parecía haber alguien más que la odiaba con pasión y no escatimaba esfuerzos en hacer saber que Edward y Bella eran lo peor que había pasado en la historia del universo.

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No es desconocido que las obras enfocadas a un público femenino, especialmente adolescente, son usualmente “despreciadas” por un sector notable de la cultura popular. No importa si son películas, series de televisión, literatura o videojuegos. Parece que la crítica seria y el mundo ‘geek’ las considera obras menores solo por su público objetivo.

Algunas de las razones para odiar Crepúsculo eran bastante tontas. Una de las principales era que había “arruinado a los vampiros” al convertirlos en robacorazones en lugar de asesinos, como si cada mitología y obra sobre estas criaturas no las modificara a gusto. Sin embargo, habían críticas que parecían tener más razón y hablaban sobre cómo las relaciones que veíamos en la saga eran tóxicas y machistas.

El mundo ha cambiado mucho desde entonces. Por un lado, el movimiento ‘Me too’ ha hecho que esta clase de críticas en la cultura pop se tomen más en serio. Por el otro, las obras ‘geek’ enfocadas principalmente al público femenino tienen cada vez más fuerza y muchas citan las obras de Stephenie Meyer como parte de su influencia. Todo esto me hizo pensar que estas películas podrían tener una recepción diferente hoy en día.

A causa de eso, decidí darle una nueva oportunidad a esta franquicia, dejando atrás todos los prejuicios que tenía cuando llegó a los teatros por primera vez y mirándola con nuevos ojos.

Tristemente, la primera película de Crepúsculo fue una muy mala “nueva primera impresión”. No me sorprende que haya sido un éxito, pues para satisfacer a su fanaticada solo tenía que ser fiel al libro y lo es. Pero ese es el problema: es demasiado literal. Las escenas que funcionan en la página no necesariamente se ven bien al trasladarlas a un medio visual como el cine. Un buen ejemplo son aquellas en las que Edward corre por el bosque cargando a Bella en su espalda. Son absolutamente ridículas, pero había que incluirlas porque se habían vuelto icónicas. En general, los problemas de este filme son los mismos del libro, el cual tiene una narrativa débil y simplista.

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Esta película también tiene un filtro azul-verdoso que resulta rápidamente desagradable y hace que todos los personajes luzcan pálidos y enfermizos, no solo los vampiros.

Pero, a pesar de todos esos problemas, Crepúsculo resulta supremamente entretenida, aunque de forma involuntaria. Los cruces de miradas intensas de Edward y Bella son supremamente graciosos. Los efectos especiales que pretenden mostrar la agilidad de los vampiros son tan malos que no fallan en hacer reír. El drama romántico es tan simplón y absurdo que parece una parodia.

Y por supuesto, tenemos los “problemas” de la relación de Edward y Bella. No es solo que él se comporta como un verdadero acosador —siguiéndola sin su conocimiento y observándola en las noches mientras duerme— sino que la diferencia de edad entre ambos es enorme por cuenta de su inmortalidad.

Por supuesto, estos temas son más que criticables. Muchos de los comportamientos de Edward son lo que hoy llamamos “red flags” en una relación de pareja. Sin embargo, esta vez pude entender una posible razón por la que tantas personas, especialmente chicas jóvenes, se sintieron atraídas hacia ella: la fantasía de que el hombre peligroso en realidad es un novio amoroso.

Esto es un arma de doble filo. Por un lado, algunas pueden llegar a creer que esa clase de comportamientos son románticos en lugar de alertas de peligro. Por el otro, hay muchas fanáticas tienen más que claro que esta no es una relación de la vida real. Saben que la actitud de Edward es nociva, pero quieren disfrutar la fantasía romántica que les ofrece. Por cierto, ¿no les parece curioso que otras obras como Buffy: la cazavampiros o Inu Yasha, que tienen algunos de los mismos elementos problemáticos de Crepúsculo, no reciban el mismo odio?

En fin. Aunque no puedo decir que la primera película de esta saga sea una gran obra cinematográfica, es suficientemente entretenida como para que cualquiera le de una mirada y pase una buena tarde de domingo. Las terribles actuaciones de Kristen Stewart y Robert Pattinson —que hoy en día considero excelentes actores— son hilarantes. Sin embargo, el siguiente capítulo de la saga comenzó a ganarse un poco más mi atención.

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Luna Nueva es una mejor película simplemente por deshacerse del horrible filtro verdoso de su antecesora, pero afortunadamente no se queda solo en eso. Tiene una narrativa más interesante, entretenida y, me atrevo a decir, emocionante. Sigue siendo un filme simple con muchos problemas de narrativa y actuaciones, pero su ritmo atrapa.

Lo verdaderamente interesante es que cualquiera que haya sufrido de un corazón roto puede sentirse identificado con Bella aquí. Si, resulta absurda la forma en que todo el significado de su vida giraba alrededor de un hombre, pero comprendemos sus sentimientos. También ayuda mucho la relevancia de Jacob en la trama. Aunque Taylor Lautner no es un gran actor, tiene mucho del carisma que le falta a Edward, haciendo que el drama romántico y potencial triángulo amoroso gane algo de interés.

Esta entrega también ofrece algo de acción e intriga sobrenatural al explicar más sobre el mundo de los vampiros, introducir a los hombre lobo e incluso presentar antagonistas que se parecen más a los monstruos asesinos de otras historias sobre estos seres. Incluso tiene una buena escena de acción cerca del final.

Es verdad que Luna Nueva tampoco es lo que llamaríamos una buena película y tiene su buena cantidad de elementos “problemáticos”, pero la forma en que expande este mundo y se acerca a elementos de acción y terror mientras aumenta el drama romántico la hace mucho más interesante que el filme anterior y más accesible a un público más variado.

Pero la película que verdaderamente me hizo pensar que tal vez habíamos juzgado mal a Crepúsculo durante todos estos años fue la siguiente: Eclipse. Considero que esta es, sinceramente, una buena película tanto de romance como de acción sobrenatural.

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https://www.youtube.com/watch?v=hZxJzhIPTTg

Es aquí cuando Robert Pattinson cambió su aproximación hacia Edward y lo comenzó a convertir en un personaje más agradable (lástima que no pase lo mismo con Bella). Su enfrentamiento con Jacob por el amor de la protagonista crea un drama atractivo sin una resolución sencilla.

Por si fuera poco, aquí finalmente comprendemos que —en contra de sus peores y más obsesivas actitudes— la relación entre Edward y Bella sí se basa en respeto mutuo (lo sé, yo tampoco creí que iba a escribir eso sobre Crepúsculo). Él hace muchas barbaridades para supuestamente “proteger” a su amada, pero nunca la obliga a hacer lo que él quiere y siempre respeta sus decisiones aunque se oponga a ellas.

Además del “intenso” drama romántico adolescente, también tenemos escenas de acción muy entretenidas y más violentas de lo esperado. Los vampiros no sangran, pero eso no impide que literalmente veamos cabezas ser arrancadas de sus cuerpos y brazos que salen volando.

Disfruté mucho Eclipse y creo que es el punto más alto de la franquicia. Ojalá hubiera terminado ahí. Lo que sigue a continuación mató toda la buena fe que tenía hacia esta saga.

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Amanecer Parte 1 es una de las peores películas que he visto en mi vida. Esto no tiene por qué extrañar a nadie, pues está basada en la mitad más aburrida de un mal libro. La tendencia de “separar la última película de la saga en dos”, que también afectó a Harry Potter y Los Juegos del Hambre, tuvo como resultado filmes irregulares e inconclusos.

Esta película empieza con el que tal vez sea el momento más esperado por los fanáticos: la boda de Bella y Edward. A partir de ahí tenemos una historia con un ritmo lentísimo en la que no pasa nada interesante y se fuerza a sí misma a extenderse por dos horas. Por si fuera poco, la insistencia en temas como “esperar a perder la virginidad después del matrimonio” y “poner la vida del feto por encima de la de la madre” son suficientes para molestar a cualquier espectador con tendencias progresistas, pues suenan a propaganda moralista.

La siguiente película, Amanecer Parte 2, también es un desastre narrativo lleno de elementos absurdos, como una bebé con un incómodo rostro diseñado por computador y Jacob ‘imprintándose’ a la hija de Bella y Edward, lo cual resulta terriblemente incómodo. No es una buena película, pero al menos no es tan horrible como la anterior. Tiene momentos entretenidos, como una pelea final que no está en los libros y que probablemente causó pánico entre la fanaticada cuando la vieron por primera vez en cines. Es una lástima que para llegar a ella haya que aguantar por más de hora y media una historia llena de momentos innecesarios y personajes con un desarrollo estancado. Eso sin contar con el insoportable filme anterior.

A pesar de los altibajos, debo decir que disfruté con este experimento y ahora veo a la franquicia Crepúsculo de una forma muy diferente a como lo hacía hace una década. Entiendo por qué, a pesar de las válidas críticas sobre una relación que puede parecer tóxica, fascinó a tanta gente. La verdad es que la gran mayoría de las obras cinematográficas, literarias, de televisión y videojuegos que amamos tienen elementos problemáticos, relaciones tóxicas y protagonistas que no deberían ser modelos a seguir para nadie, pero las disfrutamos a pesar de eso. La razón por la que no le concedimos la misma amabilidad a esta saga puede ser pura misoginia internalizada: nos desagradaba simplemente porque era popular con las mujeres adolescentes.

Ahora, gracias a la resurgencia de Crepúsculo por su aparición en Netflix, he visto a muchas fanáticas aceptar que la saga que aman es algo tonta, pero aclaran que eso no hace que les guste menos. Algunas incluso han regresado al ‘fandom’ de forma irónica o por revivir los gustos de su adolescencia.

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Yo me atrevería a recomendar las tres primeras películas. Tal vez tengan dificultad ‘soportando’ la primera, pero las otras dos son suficientemente entretenidas como para que valga la pena hacerlo.

Me imagino que tienen dos preguntas más. La respuesta a la primera es no. Definitivamente no voy a hacer lo mismo con las películas de 50 Sombras de Grey. La respuesta a la segunda es, si me obligan a elegir, #TeamEdward. Pero sobre todo soy #TeamAlice. La amo.

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