Se encuentra usted aquí

5 animaciones colombianas para recuperar la fe en la producción nacional

A propósito del próximo estreno de “Virus Tropical”, un listado de joyitas de la animación colombiana.
Virus Tropical
Virus Tropical
Por
Elkin Escobar

Es cierto, no hay mucho y no podemos competir con las superproducciones de Pixar o Dreamworks, pero la animación colombiana ha tomado su propio rumbo para contar historias que van desde los horrores de la guerra, los crímenes de estado, hasta lo aburrida que puede ser la vida de oficina.

Por: Elkin Escobar Bolaños // @elkinescobarb

La animación colombiana ha hecho presencia en distintos formatos como el de La pobre Viejecita, el primer largometraje animado realizado en Colombia en 1978 por Fernando Laverde, hasta recordados formatos televisivos como El Profesor Super O, El siguiente programa o hasta el sabio Tal Cual. Pero, ¿qué ha pasado con la animación hecha en Colombia?

Arranquemos con un poquito de historia. La animación llegó a nuestro país a principios del siglo pasado y se extendió a los cortometrajes y a la publicidad impulsada por pioneros como los hermanos Acevedo y Nelson Ramírez. En medio de complejas condiciones de producción siguen contándose los casos.

“En Colombia la animación no ha tenido un papel muy protagónico en general, se la sigue viendo como algo alejada de las producciones ‘serias’”, afirma Cecilia Traslaviña, animadora independiente y docente de la Facultad de Artes de la Universidad Javeriana. A pesar de las innumerables dificultades, el panorama de la animación se ha tornado de otro color gracias a personajes que con pasión han sentado los precedentes para este tipo de producciones. “Uno de los exponentes claves, para mí, es indudablemente Carlos Santa, porque ha llevado a la animación por lugares nunca antes explorados en nuestro contexto y ha sido una gran influencia para las generaciones que le han seguido”, apunta Traslaviña.

Animadores independientes, colectivos y empresas con distintas técnicas han hecho de la animación su lucha y han logrado grandes reconocimientos. El caso más reciente es el de la película Virus Tropical, inspirada en la ya mítica y fundamental serie de novelas de la artista colombiana Power Paola, y que ha sido el único largometraje colombiano en estar en el Festival de Cine de Berlín además de haber pasado por el Festival Animation Is Film de Los Ángeles y el componente cinematográfico del gigantesco South by Southwest en Austin, Texas. Luego de su estreno nacional en el FICCI 2018 llegará a las salas de Colombia el próximo 17 de mayo.

Por eso es que Carlos Santa, uno de los nombres clave de la animación colombiana, afirma que: “La animación colombiana va a causar más interés y va a ser más impactante, porque creo que hay una fatiga del público al estar viendo siempre las mismas películas con pequeñas variantes”.

Pero, ¿qué ver? ¿Por dónde comenzar? A continuación, cinco películas del cine animado colombiano que sí o sí hay a disfrutar. Producciones que, sin gigantescos equipos y presupuesto, pero con entusiasmo y esfuerzo lograron resultados memorables, desde el 2012 hasta el 2018.

Virus tropical 

El reto es descubrir el por qué del nombre de este largometraje dirigido por Santiago Caicedo y basado en la historia que plasmó la historietista y dibujante colombo-ecuatoriana Power Paola en la novela gráfica autobiográfica Virus Tropical, en donde relata su historia y visión del mundo desde el momento de su concepción hasta sus dieciocho años. 

“Me dejé llevar desde la primera imagen y poco a poco fui descubriendo esta historia”, afirma Power Paola. “Fue raro, pero al mismo tiempo fue lindo que mucha gente se sintiera identificada con la historia, así no fueran mujeres, latinoamericanos y no hayan crecido en dos ciudades”. Paola Gaviria, la persona detrás de Power Paola, quien pasó su niñez entre Quito y Cali y guardó dentro de sí memorables vivencias propias de Latinoamérica que más adelante compartiría con el mundo en este proyecto.

“Paola y yo somos buenos amigos desde hace mucho tiempo. Trabajamos en otros proyectos juntos y con el mismo equipo en el corto Uyuyui. Hacer su novela era el siguiente paso”, comenta Santiago Caicedo, director del largometraje. Y cómo no convertir en una película estas anécdotas llenas de juventud con las que tantos se identifican.

El libro de Lila 

Lila es el personaje de un libro quien de imprevisto queda fuera de su mundo de papel y atrapada en otro al que no pertenece. Con el tiempo en contra, Lila en compañía de su nueva amiga Manuela, inicia esta aventura con el objetivo de regresar al libro y no perderse en el olvido, propósito en el que solo las puede ayudar Ramón, el niño que años atrás solía leerla.

“La película es un gran homenaje el género de fantasía. Esta es una gran posibilidad que los niños tienen y que los adultos deberíamos tratar de conservar”, afirma Maritza Rincón, productora de esta película, el primer largometraje animado hecho en Cali y que se estrenó en el 2017.

La productora caleña Fosfenos Media, en compañía de los uruguayos Palermo Studio, creó cuatro mundos entre los que se va tejiendo esta historia con la se identifican niños y adultos por igual. “La película retrata un poco la realidad de las culturas que tenemos aquí, en Cali, en Colombia y en Latinoamérica”, comenta la directora de la película Marcela Rincón.

Lila y sus creadores no solo lograron llenar las salas de cine, sino que se enfrentaron al olvido usando los reconocimientos obtenidos en distintos festivales, entre estos el premio a Mejor película animada en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano 2017.

Sabogal 

Según Carlos Santa, “la manera de producir las películas en Colombia ha sido muy ingeniosa. Eso muestra que es un terreno bastante sólido teniendo en cuenta la dificultad de hacer un largometraje animado”. Prueba de esto son las técnicas de animación que han pasado del Stop Motions (secuencia de imágenes) a la captura de movimiento o MOCAP 3D, tal es el caso del largometraje Sabogal.

Las razones y los responsables tras el asesinato del periodista y activista Jaime Garzón siguen siendo un misterio. Este thriller de animación 3D y motion comic, dirigido por Sergio Mejía y Juan José Lozano, se mete con esta historia a través de la historia del abogado Fernando Sabogal, protagonista de la historia.  

El proyecto inició como una serie para televisión de trece capítulos basada en cinco casos reales de violación de derechos humanos en Colombia. Fue lanzada el 22 de febrero de 2015 en Canal Capital y ese mismo año fue llevada al cine por sus creadores, 3DADOS MEDIA. “La estructura narrativa con la que construimos la serie nos permitió identificar el arco dramático y convertir a Sabogal en un largometraje intenso y llamativo para un público internacional”, afirma Sergio Mejía co-director de la cinta. “Es una ficción con un formato híbrido, pionero en Colombia, con fuertes influencias de los códigos formales y narrativos del cómic y de la novela negra, que mezcla imagen de animación con imagen de archivo”.

La justicia y la verdad son las características con las que los héroes protagonistas de esta película lograron llegar hasta el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy en 2015 convirtiéndose en la primera película colombiana nominada en este prestigioso festival.

Acá está el primer capítulo de Sabogal para que se antojen:

Desterrada

A un pequeño grupo de amigos bogotanos les cambia la vida radicalmente cuando se ven involucrados en la guerra. Esa es la historia de esta película dirigida por Diego Guerra, que participó en certámenes como el festival Cinanima en Brasil y el Festival Internacional de Cine de Monterrey en México y fue estrenada en Colombia el 15 de marzo del 2014.

“El enfoque de los temas sociales y políticos que tuvo la película solo era posible en la animación. Nos tomamos libertades que eran muy difíciles en el cine de imagen real, como bombardear Bogotá, o imaginar un conflicto armado mucho más brutal dentro de la ciudad del que se vivió en la realidad. La posibilidad metafórica de la animación ayudó muchísimo en eso” comenta Guerra.

Este largometraje, que fue presentado en el FICCI 2014, despliega una historia de guerra, destierro y emociones al ritmo de una banda sonora de lujo. En tres continentes miles de espectadores conocieron y se identificaron con esta historia, la historia de nuestro país.

Gordo, calvo y bajito 

Rotoscopia, así se le conoce a la técnica que emplearon Carlos Osuna y su equipo al momento de calcar y dibujar sobre las facciones y actuaciones de un elenco de lujo integrado por Álvaro Bayona, Jairo Camargo, Julio Medina, Elkin Díaz, Nicolás Montero, Fernando Arévalo, Marcela Mar, Ernesto Benjumea y Sandra Reyes. “Esta técnica es una síntesis de la realidad y me parecía que era perfecta para recalcar un poco eso. Es un mundo un poco subjetivo, es una versión del mundo”, explica Osuna.

Antonio Farfán, el personaje principal de esta tragicomedia, es uno de tantos ciudadanos colombianos; gordo, calvo y bajito, lleno de complejos y frustraciones, que arrastra día a día su maletín hasta la notaria en la que trabaja. Todo cambia con la llegada de su nuevo jefe, un hombre exitoso y que al igual que Antonio, es gordo, calvo y bajito.

Esta película, estrenada en el 2012, visualmente simplificada al máximo por sus creadores, aborda el drama de “cómo nos definimos en relación con como pensamos que somos vistos” y propone un cambio.“Para mí la animación es una herramienta dramatúrgica. Permite ir a otros lugares”, remata Carlos Osuna.