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Lecciones de las protagonistas de las películas de Studio Ghibli sobre la vida

Desde los 80 Studio Ghibli ha tratado de ‘despatriarcalizar’ un poco el cine, y es momento de valorar esos esfuerzos
Personajes femeninos Studio Ghibli
Personajes femeninos Studio Ghibli
Por
Victor Solano

El 2020 empezó con la noticia de un virus que nos obligará al encierro durante un buen tiempo, pero también con un anuncio alentador para pasar ese tiempo: la publicación de las 21 películas de la maravillosa productora y animadora Studio Ghibli en Netflix. Por eso reunimos acá las lecciones para afrontar la vida y sus dramas de los personajes femeninos que protagonizan las películas de este catálogo.

Por Víctor Solano Urrutia

El 20 de enero de 2020 se reveló una noticia emocionante: el listado de las cintas de Studio Ghibli que serán subidas a Netflix. Al fin tendremos a los clásicos de la afamada productora a la mano, sin necesidad de recurrir a la piratería, pero también veremos algunas de sus joyas no tan conocidas. El primero de febrero se estrenaron El castillo en el cielo, Mi vecino Totoro, Kiki: entregas a domicilio, Recuerdos del ayer, Porco Rosso, Puedo escuchar el mar, y Cuentos de Terramar.

La segunda fase (que arranca el 1 de marzo) la componen Nausicaä del Valle del Viento, La princesa Mononoke, Mis vecinos los Yamada, El viaje de Chihiro, Haru en el reino de los gatos, Arriety y el mundo de los diminutos, y el Cuento de la princesa Kaguya. Por último, desde el 1 de abril podremos ver Pompoko, Susurros del corazón, El increíble castillo vagabundo, Ponyo y el secreto de la sirenita, La colina de las amapolas, Se levanta el viento, y El recuerdo de Marnie.

No hay mejor oportunidad para adentrarse en la experiencia Ghibli que ésta. Películas para ver literalmente una y otra vez, que no demandan edad mínima o máxima, y que prometen voluminosos goteos de lágrimas. Y es que, para completar la noticia, Studio Ghibli también publicó los soundtracks originales de todas sus películas en Spotify.

¿Pero por dónde empezar? Hay tantas maneras de ver las películas, y tantos gustos y preferencias que no podríamos sugerir un orden único. Sin embargo, un toque especial de este estudio japonés de animación es la construcción de sus personajes, más específicamente de los roles femeninos inmensamente variados, memorables y poderosos.

Repasamos las pelis de Ghibli que muestran papeles protagónicos de niñas, jóvenes, mujeres adultas y ancianas que no paran de luchar y de demostrar su valía y feminidad de maneras muy particulares. Desde los años 80 Studio Ghibli ha tratado de ‘despatriarcalizar’ un poco el cine, y es momento de valorar esos esfuerzos.

Aclaración: este no es top 6 de las mejores pelis de Ghibli, quien les imponga algo semejante sólo les estará mintiendo. Más bien, proponemos una guía inicial para aprovechar los estrenos de Netflix en clave de lo que nos enseñan sobre la vida las mujeres que las protagonizan. Empecemos.

6. Cuentos de Terramar (2006)

Aunque técnicamente el protagonista sea un niño testarudo llamado Arren, la atención de la audiencia se centra en una joven campesina llamada Theru, quien no ha vivido sino violencia, abandono y rechazo desde muy pequeña. Pero pronto vemos que Theru tiene la clave para desenmarañar una de las reflexiones más fuertes de la película: ¿qué objeto tiene vivir para siempre? La muerte es necesaria porque permite que la vida continúe y tenga sentido.

Esta no es una típica historia de amor. Ciertamente el cine japonés (y quizá el coreano) nos acostumbra a formas de amor distintas a los romances consumados, celosos y excesivamente pasionales de Occidente. Aunque Cuentos de Terramar lo insinúe un poco, esos ‘cuentos’ tienen trasfondos más trascendentales: ¿Qué es la vida sin la muerte? ¿Cómo amar la vida por trágica que sea?

(Peli complementaria: El castillo en el cielo)

5. El viaje de Chihiro (2001)

La pieza maestra de Hayao Miyazaki, que obtuvo el Óscar a mejor película animada en 2002, es una de las más bellas producciones de Ghibli. No sólo cuenta con una animación espectacular e inigualable, sino que su trama es tan compleja como fascinante y cargada de símbolos que tienen especulando desde hace más de una década a los foros de fans en internet sobre su verdadero significado.

Chihiro es su protagonista. Una niña de carácter introvertido y temerosa de lo desconocido, que por una serie de decisiones imprudentes de sus padres termina metida en un mágico reino pseudo-industrial de dioses-espíritu y bichos extravagantes. Pero a lo largo del filme Chihiro se desinhibe, cambia de nombre y adquiere un talante retador y resistente ante cualquier prueba.

Chihiro encarna, en palabras de su creador, el destino pujante del Japón de la era Meiji frente a la inmersión capitalista. Por esa razón simboliza inmensa valentía, reafirmación identitaria y sacrificio individual por los demás. Siendo una al comienzo y otra al final, Chihiro atraviesa un mundo extraño con una determinación brutal. Hay quienes dicen que la peli critica la decadencia occidental, la explotación laboral y hasta la prostitución infantil.

 (Peli complementaria: Haru en el reino de los gatos)

4. Nausicaä del Valle del Viento (1984)

Una historia que bien podría entrar en la categoría de drama conservacionista, por tocar el infinito tema de la sociedad vs. la naturaleza. Nausicaä es una princesa/aviadora que debe asumir su reinado cuando los colonizadores deciden incendiar el bosque tóxico para ‘ayudar’, supuestamente, a los campesinos ‘ignorantes’… serán ellos los tóxicos, diría yo.

Sin dudas, la Daisy Ridley de Star Wars estaría orgullosa de esta princesa guerrera. Nausicaä no sólo debe luchar contra los colonizadores, su asombrosa empatía con las criaturas del bosque, su espíritu de bióloga autodidacta y su sagacidad (además de lo malota que se ve volando en su planeador) la convierten en la heroína de su pueblo. No es spoiler si decimos que la antigua leyenda del Valle del Viento resulta no ser un aburrido príncipe azul, sino una aguerrida mujer ecologista y prócer de la independencia.

(Peli complementaria: La princesa Mononoke o La colina de las amapolas)

3. Kiki: entregas a domicilio (1989)

Kiki es todo lo que queremos ser en la vida. En un universo en el que las jóvenes brujitas deben abandonar su hogar para buscar una ciudad en la que puedan completar su aprendizaje, Kiki se enlista en el oficio particular y no tan ajeno a nuestra costumbre de ser ‘la china de los mandados’. Así es, con sólo 13 años Kiki monta un start-up de domicilios a palo de escoba junto con su lindo gatito negro y un vestido muy hipster.

Esta peli trata sobre la independencia, el peso de los sacrificios, la batalla y la reconciliación con los orígenes, y lo cool de ser una bruja adolescente. No obstante, ella no es la única figura femenina que resalta estos valores. Úrsula es una artista que vive sola por propia elección, viajando por el mundo y poniendo en práctica la sororidad para ayudar a su amiga Kiki. La lealtad y el compañerismo de este par son una muestra sincera de afectividad y de que las mujeres no necesitan un ‘macho protector’ para vivir y estar completas.

(Peli complementaria: El recuerdo de Marnie)

2. La princesa Mononoke (1997)

Continuando con el tema conservacionista, aparece San, la she-wolf del ánime. Su misión es cuidar de la familia lobo que la adoptó y del bosque donde vive en constante amenaza por la cacería furtiva y la megaminería. No hay que buscar símbolos donde no los hay para darse cuenta de que la película es una crítica a la destrucción humana de la naturaleza, y quizá por eso caló tan bien a finales de los noventa cuando esta problemática ganaba reconocimiento.

No obstante, habría que pensarse dos veces esa típica asociación entre lo femenino y la naturaleza; esa romantización de la mujer como obvia conservadora de lo puro y lo natural. Pero a pesar del ‘Pocahontismo’, San y las otras mujeres de la película se destacan por tener un carácter radical y determinado en los momentos que lo demandan. No vacilan en romper el estereotipo del silencio y la reclusión en el hogar; pueden tener un lado compasivo y uno violento, sin caer en una contradicción.

En una escena vemos a un emisario llegar a la aldea amurallada en la que gobierna la dama Eboshi, pero ésta se rehúsa a recibirlo. En su lugar, manda a las mujeres del pueblo a mantenerlo alejado. Justamente el emisario lleva un reclamo del emperador para que la dama Eboshi le done el hierro de la montaña que ella explota.

Cuando el emisario entiende que las mujeres están bien paradas y determinadas en no darle paso, dice: “Ustedes no tienen respeto”. A lo que responden las mujeres: “¿Quieren respeto? No hemos sido respetadas desde que nacimos, ¡duuuh! ¿Quieres hierro? Aquí lo tienes”, y le disparan.

 (Peli complementaria: El cuento de la princesa Kaguya)

1. Recuerdos del ayer (1991)

Esta película es quizás una de las reflexiones más maduras y delicadas sobre el acto de crecer y afrontar la nostalgia. Las situaciones que atraviesa la protagonista Taeko en su vida adulta la llevan constantemente a evocar con extrema lucidez los días de infancia con sus propios dramas y problemas agudos. Las burlas y la envidia escuelera, el primer sonrojo, el tabú de la menstruación, la amistad y la enemistad, los encontrones con la rabia y la angustia, las tusas y el reconocimiento del propio cuerpo se describen en un contraste de tiempos y estilos de animación.

La pequeña Taeko es una niña de ojos bien abiertos, que no deja pasar ningún detalle por ínfimo o cotidiano que sea, y que, no obstante, no desaparece con los años: acompaña a la Taeko adulta en cada olor, bocado, risa y lágrima que la vuelven a traer al presente. En medio de la crisis de identidad, ambas Taekos deberán abrazarse para tomar la decisión más importante.

Esta película es una de las joyas más desconocidas de Studio Ghibli, razón por la cual amerita que encabece esta lista. No sólo retrata la naturaleza de los conflictos internos de la identidad, también exalta la fortaleza de enfrentarse al presente reconociendo el camino que lo/a trajo a uno/a hasta ahí.

Por cierto, hombres, aprendamos de Toshio, el enamorado de Taeko, a quien en ningún momento presiona o intensea. Tampoco es un patán que trata de ser rudo o de ignorarla para llamar su atención. Que esta peli nos enseñe a ser pacientes pero claros en nuestras intenciones, y que no nos privemos de mostrar nuestros verdaderos sentimientos. Para tomar nota.

(Peli complementaria: Susurros del corazón)

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¿Qué otra protagonista creen que quedó por fuera de esta lista? ¿Con cuál rol femenino del universo Ghibli se identifican más?

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