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Las mujeres en Colombia apenas sobreviven a la violencia machista

Cada 25 de noviembre las mujeres celebramos estar vivas y recordamos públicamente a las que no corrieron con la misma suerte
Foto: Gettyimages
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Por
Carmenza Zá

Cada 25 de noviembre, día Internacional de la lucha por la eliminación de todas las formas de violencia contra la mujer, las mujeres celebramos estar vivas y recordamos públicamente a las que no corrieron con la misma suerte. Decir que las mujeres cada día sobreviven a un feminicidio puede parecer tontería u obviedad, pero las cifras y la sistematicidad con la que dichos casos ocurren en Colombia evidencian que es un riesgo latente al que las mujeres le hacemos el quite con dificultad.

Por Carmenza Zá @Zacarmenza

Así lo refleja el especial “Sobrevivientes” de Datasketch, un impecable informe multimedia sobre el feminicidio en Colombia que, ante la falta de información precisa con la que cuenta el Estado al respecto de este tema, cruza múltiples fuentes –institucionales y ciudadanas- para presentar una radiografía del estado actual de la violencia contra las mujeres en el país.

El panorama institucional es lamentable. Los datos recolectados por Datasketch cuentan 150 casos de feminicidios solo en 2017 pero, con un claro subregistro, la Fiscalía General de la Nación da cuenta de 413 casos, incluyendo las tentativas, desde 2014. La cuenta inicia en el momento en el que se sanciona la Ley Rosa Elvira Cely que tipifica el delito y, a la fecha de publicación de Sobrevivientes, Datasketch registraba apenas 32 investigaciones y condenas por tentativas de feminicidio.

Los expertos consultados por el equipo de Datasketch afirman que el feminicidio no es un acontecimiento aislado o espontáneo, sino que está precedido por múltiples violencias (manoteos, gritos, humillaciones) que a la víctima le cuesta identificar y detener, y a las que las instituciones son incapaces de detener y/o prevenir.

Las mujeres víctimas de violencias no son una minoría. Una encuesta diligenciada por más de 1000 mujeres, cuyos resultados hacen parte de Sobrevivientes,  señala que un 87% ha sido víctima de un piropo ofensivo, a un 56,09% un desconocido les mostró imprevistamente sus genitales en un espacio público, 86% fueron víctimas de que desconocidos tocaran o rozaran su cuerpo sin consentimiento y, pese a que es un asunto que afecta a un porcentaje mayoritario de la población, el 88% nunca ha realizado la denuncia policial de alguno de estos acontecimientos.  

 El 21,56% afirma haber sido violada POR LO MENOS una vez en su vida.

La contundencia de las cifras es poca si se desconoce la cotidianidad de los hechos. La violencia machista, como retrata Sobrevivientes, está “incrustada en el ADN social” pues existe una cultura que la normaliza, justifica y promueve y una institucionalidad que la perpetúa.

Las mujeres que comparten su historia en este especial, todas sobrevivientes a intentos de feminicidio, afirman haber sido re victimizadas cuando intentaron buscar justicia o pedir reparación.  El informe concluye que “una política pública para la atención a la mujer agredida se vuelve clave a la hora de salvar vidas” recordando la responsabilidad que tiene el Estado de priorizar la lucha contra la violencia de género, máxime en un escenario de posconflicto en el que suele aumentar la violencia en el hogar.

La Ley Rosa Elvira Cely, pese a la poca capacidad de interpretación de varios funcionarios del sistema judicial, entiende el feminicidio como resultado del machismo  estructural que debe ser atacado en sus múltiples formas. Sobrevivientes cuenta con una línea del tiempo que recopila las medidas legislativas y  de protección que se han puesto en marcha para atender las violencias que sufren las mujeres antes de ser asesinadas por el simple hecho de serlo.

Con casos y caracterizaciones, Datasketch no solo relata la construcción del feminicidio como delito, concepto y problemática social, sino que alerta sobre una comunidad que no repudia lo suficiente la violencia contra la mujer y un Estado que no sanciona con contundencia el riesgo permanente en el que vive la mitad de su población.

Consulte y explore el especial “Sobrevivientes”  Aquí

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