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Ana Tijoux: el orgullo indio

Por
Redacción Shock

Foto y texto Álvaro Corzo V, desde Los Ángeles

Como sería este mundo sin capital, donde la humanidad fuera fundamental, donde todos fuéramos iguales, sin patrones, ni amos ni fuerza policial, se pregunta Ana Tijoux en su nuevo disco, Vengo, trabajo con el cual esta virtuosa rapera franco chilena deja claro una vez más porque su flow y sus letras son sinónimo de la mejor crema de la música urbana de América Latina. 

Tijoux quien comenzó su vida en el exilio y terminó descubriendo el flow de la calle en medio de la dictadura de Pinochet regresa con un álbum que parece más un libro abierto que invita a encontrar respuestas a los oscuros laberintos de nuestra sociedad. Un sentido y alucinante viaje de lucha por la dignidad femenina, la igualdad social, los derechos humanos y sobre todo el respeto del medio ambiente. A diferencia de 1977, disco con el cual Tijoux ganara reconocimiento mundial en el 2009, Vengo es álbum efusivamente más colorido, lleno de folclor andino y sonidos africanos los cuales renuevan los versos de esta empoderada artista de 34 años. Con el orgullo indio tatuado en el alma Tijoux nos asegura antes de emprender la gira de su nuevo disco en la ciudad de Los Ángeles, que no hay mejor forma de retomar el destino de nuestra sociedad que recobrando el valor por la tierra. 


¿Por qué el sonido del guetto latinoamericano sigue en ascenso en el mundo entero?
R/En Latinoamérica tenemos una enciclopedia musical de importancia histórica, a esto le sumas toda la fiebre social y política que hemos vivido en los últimos cincuenta años y entiendes de esa necesidad de reconstruir el pasado de una forma creativa. De Colombia a la Patagonia, el guetto y su música se ha convertido en lugar para conectar todos nuestros sonidos, desde los ritmos indígenas de los andes a la cumbia de la costa del continente.  Todavía queda demasiado por redescubrir y desempolvar.  De esa necesidad nació este disco. 

Vengo, es un trabajo de flow punzantes y letras revulsivas, propio de una hija del exilio como lo es usted. ¿Sí habría que escoger y luchar por una sola causa hasta cansancio cual sería? 
R/La tierra, pues esta no para de llorar, se va a terminar por desangrar. Si no logramos que irradie nuevamente su luz estaremos persiguiendo eternamente los ecos de la paz. Entre las multinacionales y las multiempresas la están matando a golpes. Es un sin salida. Por eso soy tan vocal en contra del abuso del medio ambiente. La tierra es nuestro centro, el corazón de nuestra civilización.

¿Cómo conciliar el progreso con el medio ambiente?
R/Imposible bajo el capitalismo.  No hay duda que este modelo económico no tiene el cuidado de la tierra dentro de su ADN. Su columna vertebral es producir y producir a todo costo. Son incompatibles.  Por nombrar solo el caso del agua en una pequeña población del norte de Chile llamada Petorca, donde la gente del pueblo no tiene agua porque todo el liquido es utilizado por empresas que cultivan cientos de hectáreas de aguacate. Estuve allí viendo de primera mano este caso de inimaginable sevicia económica en contra de la comunidad. De allí nació Rio Abajo, una canción llena de ese dolor e impotencia por la pérdida del agua, la cual no solo se vive en este lugar de Chile sino en cientos de lugares más en el mundo entero.  

Su música habla de lo viciada que es esta sociedad, ¿Tan mal estamos?
R/Esta no solo es una sociedad viciada sino maxitista, todos quieren ser alguien, todos quieren ser importantes y tener mucho dinero. Bajo esta premisa el éxito y la satisfacción personal está alojada en los bolsillos del hombre y no en su corazón.

¿Qué responsabilidad tiene en todo esto los medios de comunicación y la cultura de masas?
R/Toda, los medios de comunicación comprado por los políticos, por la publicidad rampante, por el dinero que lo compra todo.  Hasta la misma dignidad de la gente se entrega al dinero. Después de estar expuestos por años a estos imaginarios son muy pocos los que logran salir invictos de esta corrupción         que impregna nuestra cultura.
 
¿Cómo saltar al vació y romper ese cordón umbilical?
R/Por incómodo que parezca debemos salir de la burbuja. Creer que estamos conectados más que nunca a través de una pantalla de un teléfono o un computador, por más lejos que estemos el uno al otro, es el peor error que estamos cometiendo. Hay que recobrar los lugares de interacción social y desalojar esas avenidas virtuales llenas de publicidad. La reconexión con el barrio, la tierra y la comunidad es lo único que logrará tejer esa resistencia. 

¿Siente el peso de ser una de las artistas urbanas más influyentes de América Latina?
R/Esto son rótulos propios de la prensa, yo solo me dedico a escribir desde el corazón. 

¿Ahora como madre de una niña,  ha revaluado el feminismo?
R/Vivimos en una sociedad donde la violencia contra la mujer está normalizada, solo basta prender la tele y ver a  todas las mujeres como objetos sexual, parecería que una mujer que piensa y reflexiona es una mujer compleja y complicada, un problema. Esto ha creado mujeres machistas. Para mí ha sido un descubrimiento el empoderamiento de la mujer en el núcleo familiar, su conexión con la tierra, su auto determinación política y social.  Allá debemos apuntar. 

¿Ha sido alguna vez víctima de violencia de género?
R/Sí y lo peor de todo sin saberlo.

¿Existe algo más allá esta dimensión donde gravitamos?
R/No podemos ser tan ególatras al pensar que nuestra educación cartesiana lo explica todo y que solo existen tres ejes donde todo existe. Hay otras realidades donde solo nos basta abrir los ojos y experimentar para encontrar el más allá.  Pensar que lo que existe es solo lo que vemos es como estar ciegos.

Para terminar ¿Con qué grande de la música le hubiera gustado irse de gira?
R/Fela Kuti, Fela Kuti……. él también estaba en todo el viaje de descolonizar nuestras mentes. Además de ser el mesías del funk  africano, su ritmo y pasión lo hacían universal. Habría cantado en los coros y sin duda hubiese sido su esposa número 46.

¿Cuándo vuelve a Colombia?
R/No veo la hora de regresar.