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Kanye West, el man que se burla de todos nosotros

Un análisis de la campaña mediática detrás de The Life of Pablo Kanye West
Por
Redacción Shock

Decidimos hacer un análisis del Twitter del buen Kanye desde el 1 de marzo (día que empezó a dar lora con su placa discográfica en camino) hasta el 11 de febrero (día en que lmostró su disco en sociedad)

Por: Nadia Orozco @Cornfake

Kanye West es esa clase de tipo que se levanta, se estira, desayuna cualquier cereal, saca al perro, se baña, compra ropa, le da un beso a la mujer y se va al estudio a maquinar, es decir se va al trabajo a hacer plata. Y no es precisamente un hombre sobrenatural que duerme en una cápsula diseñada para crear las mejores ideas del mundo, que tiene un espejo gigante capaz de aguantar todos sus descalabrados ataques de egocentrismo y jefe de un escuadrón de monos escuálidos cociendo la ropa de sus colecciones en el garaje de su mansión.

Probable y muy seguramente es más normal y estándar de lo que nos ha querido hacer creer; sin embargo, y como parte de su estrategia maquiavélica para intentar dominar el mundo, ha forjado una imagen de man antipático, carroñero, bonchero e insoportable. El muy descarado (o no) ha creado una clase de anti héroe, que deshecha la idea de que los buenos son los que dominan el mundo, y se ha encargado de ganar fama a través de los haters y, por supuesto, de cada cosa que dice y en efecto hace (léase disco, producción, colección de ropa, videojuego).

El 1 de marzo del 2015 lanzó la imagen y el nombre de su nueva producción después de tres años; ese sería tan solo el comienzo de un juego de “confunde y reinarás” y de una nueva cachetada a la industria musical. West se encargó de ser más latoso que nunca a través de su Twitter y así crear una de las mayores campañas de expectativa sin gastar un solo peso de su fortuna. El corrosivo personaje de más de tres caras volvió a aparecer, calculando cada uno de sus trinos – pero haciendo como si no- y burlándose de todos los millones de arrobas que detrás de la pantalla no tenían  otra opción que darle un poquito atención, sin querer queriendo o queriendo de frente.

El 11 de febrero Kanye West metió un golazo de cabeza: lanzó su colección de ropa en el Madison Square Garden, la acompañó de una sesión de escucha de su nuevo disco titulado por fin como The Life Of Pablo; el evento fue transmitido en todo el mundo a través de un streaming, mientras por supuesto twitteaba fotos del desfile y la familia de su mujer se encargaba de hacer lo suyo: ser invenciblemente mediáticos.  

Él fue el arquitecto de una campaña que no fue creada por ninguna agencia publicitaria y lo hizo mostrándose como un humano con aciertos y equivocaciones, como un tipo bueno, con momentos malos, pero al final un genio incomprendido.

¿Lo logró? El tiempo lo dirá, pero el bombardeo mediático que logró con su gran lanzamiento de ayer ya da buenos visos de un éxito rotundo.

Por eso decidimos hacer un análisis del Twitter del buen Kanye desde el 1 de marzo (día que empezó a dar lora con su placa discográfica en camino) hasta el 11 de febrero (día en que lanzó su mostró su disco en sociedad)

El indeciso

La producción de West tuvo cuatro bautizos. Es muy probable que desde el día uno el rapero estuvo consiente de cuál sería el nombre final, pero ¿Por qué no jugar un poco? ¿Por qué no crear falsas expectativas? ¿Por qué no aparecer cuatro veces en todos los medios del mundo con todos los nombres? ¿Por qué no salir con el verdadero nombre el día antes? 

 

 

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