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Arctic Monkeys: ¿su nuevo disco es tan malo como dicen?

Una cosa es cierta: es totalmente distinto a lo que habíamos escuchado antes.
Alejandra Mar // Shock
Alejandra Mar // Shock
Por
Redacción Shock

O le gustó o lo odió. Las opiniones del más reciente disco de Arctic Monkeys, Tranquility Base Hotel & Casino están divididas. Es su primer trabajo en 5 años tras AM (2013), considerado por NME como uno de los 500 mejores álbumes de la historia. Desde antes sabíamos que éste iba a ser un álbum totalmente diferente a su antecesor, ¿pero pasó la prueba?

Si bien algunos apreciaron el riesgo artístico de la banda, otros se sintieron defraudados por un sonido que se aparta de todo lo que han hecho hasta ahora: pasaron de las guitarras poderosas que los convirtieron en los reyes de MySpace (y posteriormente del rock alternativo), al piano como protagonista y un sonido más pulcro y sofisticado que en momentos nos recuerda a David Bowie y al otro proyecto de Alex Turner, vocalista de la banda, The Last Shadow Puppets. 

Si Whatever People Say I Am, That's What I'm Not, su disco debut de 2006, lo escuchamos con camiseta y jeans rotos, y para AM nos pusimos chaqueta de cuero, Tranquility Base Hotel & Casino se oye en smoking y sombrero de copa. Es elegante, pulido e intrigante. Abre con la frase “Yo solo quería ser uno de los Strokes. Y ahora mira el desastre que me has hecho hacer”, que resume de forma contundente la evolución de la banda en más de 15 años de carrera. 

Golden Trunks conserva algo de la crudeza de AM. Four Out Of Five es tal vez la canción con el sonido más cercano a lo que estamos acostumbrados, pero con guiños al sci-fi. Se trata de una taquería en la luna llamada Information Action Ratio. Hace referencia a la gran cantidad de conocimiento que tenemos al alcance de nuestras manos que no sabemos cómo usar, según dijo el propio Turner a Pitchfork.

En este disco también vemos a un Turner explorando más profundamente su faceta como compositor y abordando temas diferentes: las redes sociales (She Looks Like Fun), tecnología (Tranquility Base Hotel & Casino), religión (American Sports) y un "inception": una canción que habla sobre escribir canciones (Science Fiction).

En definitiva: si usted busca más del rocanrol festivalero y desvergonzado que ya les conocemos, o una segunda parte de AM o Suck It and See, este disco no le va a gustar. Pero si quiere explorar una faceta distinta de los monkeys y comprobar su versatilidad, le va a encantar: