Se encuentra usted aquí

Potente, sensual y mágico: así fue el concierto de Bruno Mars en Colombia

Comprobó por qué se dice en el mundo que es el sucesor del rey del pop.
Cortesía del artista
Cortesía del artista
Por
Johana Arroyave

Soñamos con ver a Bruno Mars en Colombia, por fin se cumplió. Después de decenas de carteles falsos, anuncios sin fundamento y corazones rotos esperando la llegada de este artista, el 5 de diciembre se nos hizo el milagrito a todos los que soñábamos con estar ahí, viéndolo mover sus caderas, bailando al son de Uptown Funk y demostrándonos por qué es un rey. Llámelo como usted quiera, el rey del pop, del funk, de la música negra o inclusive el rey de su casa, pero Bruno Mars en Colombia re afirmó que es eso: un rey.

Por: @johanaArroyave

Bajo una luna llena, estrellas en el cielo y el frenesí en los gritos de los asistentes, se apagaron las luces de El Campin para darle luz verde a DNCE, la banda de rock del niño malo de Disney: Joe Jonas quien hizo muy bien su trabajo de prender los motores anunciando que lo que se venía en minutos iba a ser de locos. Tocaron sus canciones, entre ellas Toothbrush y Cake By The Ocean (por la que los conocimos en Colombia), derrocharon sexualidad en cada movimiento y el ex Jonas Brothers nos recordó que ya no es un niño, que ahora es un bad boy – o por lo menos eso quiere parecer-.   "¿Se sienten sensuales esta noche?", preguntó mientras su guitarrista le pasaba una camiseta por sus genitales (tranquilos, tenía ropa puesta) para luego tirarla al público.  

No importó la edad de los asistentes (más del 30% eran adolescentes con sus familias gritando tras su figura de Disney preferida), Jonas se levantó la bata y mandó a la mierda todos sus acuerdos célibes por los que lo conocimos allá en 2013. El baile, los saltos y los gritos se hicieron más fuertes cuando interpretaron viejos éxitos como Oops I did it again, de Britney Spears y Wannabe, de las Spice Girls para luego cerrar con broche de oro con una canción: We Are The Champions de Queen.

A las 8:30 como si fuera el mismo dios hablando se escuchó a todo pulmón "esto se va a poner caliente y sudoroso". Las pantallas laterales se encendían mostrando una gran corona y luego preguntando en letras de colores "¿están listos?". Las telas blancas del escenario se levantaron y tras las notas de Finesse salió el gran Bruno Marss gritando "¡Parceros!". La emoción era tanta que se mezclaron los gritos con los fuegos pirotécnicos y el estadio se levantó para saltar al ritmo de la voz de este rey, a moverse de lado a lado intentando seguirle los pasos y a disfrutar de un show potente. (Las canciones que tiene que saberse antes del concierto de Bruno Mars)

Siguió con 24K Magic la canción que tiene el mismo nombre de su álbum con el que fue nominado a los Grammy en la categoría mejor disco del año y con el que emprendió el tour que lo trajo hasta nuestro país. Si bien el show fue una mezcla explosiva de luces – tanto en la tarima como en el cielo- el verdadero valor agregado y lo que lo hizo memorable fue la voz de Bruno junto con la puesta en escena en donde The Hooligans nos obligó a sentir envidia por sus movimientos, por la exactitud en la coreografía y por la energía que irradiaban. (10 gifs que le enseñarán a mover la cadera como Bruno Mars)

brunos_mars_en_colombia_5.jpg

Con Bruno Mars no hubo tiempo para respirar, cada canción era una historia nueva, una coreografía distinta y un éxtasis de energía que no permitía que nadie se quedara quieto, el frío bogotano pareció desaparecer por un momento y mientras sonaba Locked out of heaven la gente se iba desprendiendo de sus chaquetas para saltar más cómodamente,  increíblemente esta vez en la cancha de El Campin no sudaron futbolistas, eran cientos de fans de Bruno que no pararon de bailar, que estaban en el edén de la música y a quienes no nos quedó tiempo de pensar en otra cosa que no fuera su voz.

La llegada de Uptown Funk fue la cereza que le faltaba al pastel, era imposible irse de Colombia sin hacerle sacar a sus fans la última gota de esfuerzo, la canción empezó con un ritmo potente que se fue encendiendo poco a poco hasta estallar en los sonidos de la canción que se llevó el record a la más sonada durante una semana en Estados Unidos y Reino Unido. La misma que en medio de su coro dice I'm too hot, hot damn.  Don't believe me? Just watch, ¡come on!  (Estoy que ardo, maldición. ¿No me crees? Solo mira). Y exactamente eso era lo que estaba pasando, Bruno Mars ardía en el escenario con su baile perfecto, su voz radiante, era imposible no verlo.

brunos_mars_en_colombia_2.jpg

Es muy subjetivo llegar a afirmar que este es el mejor concierto del 2017 en Colombia, pero podría encabezar la lista de shows potentes, que no defraudaron, valió la pena cada minuto de espera por ver a este artista. Bruno tiene razón en llamar 24k Magic a su show y a su tour porque realmente lo que pasó esta noche en Bogotá fue eso, magia.  

Publicidad