Se encuentra usted aquí

El culebrón de Falcao: todos quieren con él, pero nadie saca la billetera

Por
Héctor Cañón

Chelsea, Juventus y Atlético de Madrid, entre otros, han sonado recientemente como futuro club de Radamel, pero la verdad es que por estos días solo Lorelei y River Plate confiesan públicamente que lo quieren a su lado. Mientras la novela llega a su final (ojalá feliz), la camiseta 9 de la selección y la cinta de capitán están listas como traje de combate para su regreso al lugar del que nunca se debió ir: el top 5 de los centro delanteros del planeta fútbol. ¡Vamos, Falca!

Por Héctor Cañón Imagen

El destino de Falcao García es incierto. Mientras él fracasaba por primera vez en su carrera como centro delantero del Manchester United, la prensa mundial lo vestía con la 9 del Atlético, Porto, Sevilla, Valencia, Tottenham, Juventus, Mónaco e incluso continuando con la de los red devils.

No jugaba un minuto con el Manchester, pero si se alternaba las camisetas de varios gigantes de Europa. Aparecía confundido incluso con los peladitos del sub 21 del club contra el Tottenham, atravesándose en la trayectoria del remate de gol de algún compañero y sin embargo el Real Madrid estaba pensando de nuevo en él como el chico al que nunca se le dio la oportunidad como si el fútbol fuera un romance de quinceañeros y la Casa Blanca la novia deseada por todos.

Sus amigos decían que lloraba de tristeza y Jardim, el dt del Mónaco, saltaba a defenderlo diciendo que Van Gaal se había equivocado ya que no lo necesitaba. Al fin y al cabo, el club francés debe querer recuperar algo de los 60 millones de euros que invirtió en Radamel cuando se lo compró al Atletico de Madrid. El Manchester United ya le aportó 10 millones en el préstamo que un sector de la prensa inglesa consideró el peor fichaje de la temporada de la Premier League.

Puede que tengan razón. A pesar de los generosos aplausos de Old Trafford cuando el Tigre salía o entraba a la cancha (se la pasó en esas porque nunca se adueñó de la titular) y de anuncios como el del niño de primaria que decía “contrátenlo: la forma es temporal, la clase es permanente”, su promedio de 0,15 gol por partido, después de haber disputado 1286 minutos en 26 encuentros y haber anotado y metido pase de gol en apenas en cuatro oportunidades, son la evidencia de un fracaso rotundo. (Ver goles y jugadas de Falcao en Manchester United)

Sin embargo, los grandes clubes de Europa, según los grandes medios del fútbol, seguían añorando al Tigre. Forlán, Zamorano, Eto’o, Paul Scholes, Valderrama, Mascherano y otro montón de cracks aparecían por un lado y por el otro defendiendo al 9 de la selección y pidiendo tiempo para que el romance con la red se avivara.

Todo esa espuma es parte de una cadena de especulaciones, canalizada por los medios y pensada por el mega representante de futbolistas Jorge Mendes, que tiene como propósito vender pasquines y además mantener a los jugadores vigentes como marcas en un mercado apetitoso que mueve millones mientras las bolas corren en el campo de juego y nosotros miramos la pantalla.

Su esposa Lorelei, quien lo defiende con las uñas en Twitter, Instagram y demás canales virales, hoy en día es de las pocas que reconoce públicamente que quiere a Falcao. Bueeeno… y River Plate, que en voz de su presidente aseguró que el Tigre sigue siendo una fantasía en la casa de la banda cruzada desde los primeros amoríos con el crack adolescente, metió la cucharada en uno de los temas futboleros más taquilleros del planeta fútbol.  (Ver goles y de Falcao con River Plate) 

El samario alguna vez dijo que le gustaría colgar los guayos en Millos, así que solo falta que los embajadores también confiesen que no tienen con que mantenerlo, pero que se lo llevarían a vivir felices.

Recientemente, Simeone, el dt con el que Radamel trepó al top cinco de los mejores futbolistas del mundo, calentó la teoría de France Football de que el colombiano volvería al Atlético en un negocio que llevaría al croata Mario Mandzukic al Mónaco. La semana pasada dijo que Falcao debe jugar en un lugar donde se sienta vivo y tras la última fecha de la liga española anunció que en estos días hablaría sobre el 9 rojiblanco para la próxima temporada.

La prensa española, entre tanto, dice que el sueño del hijo pródigo no se hará realidad. Falcao cuesta mucho dinero y no está en el nivel que tenía cuando lo amamos, aseguran periodistas especializados que es la posición de las directivas del club.

Ese es el culebrón del Tigre: todos quieren con él, según la prensa, pero al final nadie se mete la mano al bolsillo para probar que tiene como pagarlo.

Trade Mark

Falcao García es uno de los veinte jugadores de fútbol que más dinero ganan en el planeta. Desde luego, eso lo convierte en una marca. Hace unos días, mostró el look con el que jugará la Copa América y confesó que era una idea de Lorelei.

Días después les escribió a los hinchas del Manchester United para despedirse. Un gentleman colombiano dominando las maneras inglesas en su fugaz visita por esas tierras. “Nunca los olvidaré” dijo como quien deja a su pareja porque el destino no quiso que las cosas funcionaran. Eso se lo cree cualquiera: su paso por la Premier League lo tiene herido y hambriento como jugador de fútbol, más allá de los peinados y las sonrisas que lo muestran como un chico bueno en las redes sociales ante sus millones de seguidores alrededor del mundo.

Lo que si no le debió creer ni su representante Mendes (o tal vez también esté detrás de las cartas de despedida de los cracks, tan de moda últimamente) es que esta haya sido “una temporada maravillosa”. Falcao asegura que sí solo para mantener su imagen y está en todo su derecho de cuidar sus intereses económicos, pero alguna vez debe haberse quejado con Lorelei, en casa, con frases como “ese Van Gaal es un hijuemadre, no me deja jugar ni un ratico”.

El holandés, que en esta temporada sumó a Di María y a Radamel, a la larga lista de cracks (con mayoría suramericana) que pasan por sus equipos como fantasmas, lo despidió diciendo que era un “gran profesional y un gran ser humano” y echándole un vainazo al desearle que recupere el nivel que lo convirtió en uno de los mejores delanteros del mundo.

Es posible que el destino le depare una revancha al Tigre, que a pesar de la diplomacia de parte y parte con el holandés debió irse de Manchester lamentando la falta de continuidad y preguntándose si se hubiera podido encarrilar en una de las rachas goleadoras que lo volvieron famoso si el palazo contra el Chelsea le entra. (Tan famoso que en Medio Oriente se saltaban los cercos de seguridad para arrancarle un autógrafo y una foto). Empatarle al líder, inventándose un gol ante la falta de juego asociativo con los compañeros de un equipo que nunca encontró la identidad de juego, hubiera sido un empujonazo vital para su último tramo en el club y de cara a la Copa América.

Si bien Radamel es el responsable de su sequía goleadora, la verdad es que lidiar con Van Gaal no debió ser una tarea fácil para él, más teniendo en cuenta que regresaba de la lesión que sufrió el 22 de enero de 2014 cuando un profesor de primaria y jugador de la tercera división francesa lo cruzó con la mala fortuna de ocasionarle rotura del ligamento anterior cruzado. (Ver jugada en la que Falcao García se lesiona y reacciones de los medios del planeta)

Un nueve efectivo y que arrastre marcas es el ideal de Van Gaal, han asegurado Rivaldo, Sergi Barjuan y Mauricio Pellegrino, tres de los jugadores claves en sus equipos. Riquelme, por su parte, ha contado que en el día de su debut bajo sus instrucciones recibió un regaño por no aferrarse a la punta izquierda, a pesar de haber dado dos asistencias a Patrick Kluivert. La verdad es que Falcao tampoco triunfó con él.

A resucitar en la Copa América

Corrió; metió, la sudó; paseó por terrenos ajenos a su naturaleza para ver si allí encontraba algo que lo reconciliara consigo mismo; se devolvió a su jungla, tuvo presas en el radar y las dejó escapar como un cachorro; vio a otros felinos quedarse con los manjares y, aunque pertenecían a su manada, fue evidente que se preguntaba por qué no había algo para él también.

Graciaaaas, Falcaoooo, muchaaaas gracias, le cantábamos 30 mil paisanos en el Estadio Mineirao de Belo Horizonte cuando la Selección Colombia estaba por debutar ante Grecia en el pasado Mundial (con él en la tribuna, como un hincha más, protegiendo sus gestos y mirada tras lentes oscuros), al recordar los 9 goles que metió en las eliminatorias y que fueron una de las claves para que volviéramos a la élite del balompié. (Ver 24 goles de Falcao con la Selección Colombia)

La verdad es que precisamente en esos partidos de la eliminatoria fue la última vez que pudimos verlo en esplendor. En el Mónaco, a pesar de haber metido 13 goles en 22 juegos (0,59 por partido) estuvo lejos del nivel que mostró en River Plate (0,41 por partido), Porto (0,83 por partido) y Atlético de Madrid (0,77 por partido).

En Manchester, tras arrancar de titular en un tridente con Di María y Rooney que pedía solo tiempo para ponerse a la altura del la BBC del Madrid o el MSN de Barcelona,  fue al banco, remplazado por Wilson, un inexperto y sediento jovencito de la cantera. 

Incluso tuvo que ver a los red devils desde la tribuna, al no ser convocado para un partido de liga por el técnico holandés Louis Van Gaal, señalado a lo largo de su exitosa trayectoria de apostar por la matemática y el rigor en un juego, como todos los juegos, en el que la poesía y la intuición siempre han dibujado jornadas memorables. El francés Ribéry, para no ir tan lejos, lo bautizó  a raíz  de las polémicas por las banqueadas de Falcao y Di María, “El Hitler del Fútbol”.

¿Volverá el Tigre a ser el delantero romperedes de principios de la década? Algunos cracks de su porte han superado lesiones graves. Otros nunca volvieron a ser los mismos, como le viene pasando a él desde entonces.

El fútbol, eso lo sabemos todos los que lo gozamos, es un asunto de cada día. De poco sirven ahora los tres pepinos que le empacó al Chelsea en la final de la Supercopa de Europa, que Guardiola lo haya nombrado el mejor jugador del mundo en el área, que sea el goleador histórico de la Copa Uefa, que haya estado en el equipo ideal de la Fifa, que le haya pisado los talones a Messi y Ronaldo en su despiadada pelea por ser el mejor futbolista del mundo, que haya sido nombrado el mejor jugador de la temporada en Portugal, que haya sido elegido como Personaje del Año en Colombia por los dos principales diarios del país.

Todo eso, Tigre querido, pasó en el 2012. Ahora mismo estamos a dos semanas de la Copa América y la selección lo necesita más que nunca, porque la idea de que podemos ser campeones por segunda vez está en al aire, ahí, cerca de ser realidad, alegría para un pueblo alegre, apasionado como pocos, loco por el fútbol y ansioso de símbolos que lo despierten a su naturaleza de ganador.

Colegas y rivales

Mientras tanto, los otros delanteros de la Selección y otros emergentes que llenos de fe, fecha a fecha, hacen fila para lo imposible (arrebatarle la camiseta 9 a Radamel), demuestran día a día que también aman las redes, que también la embocan cuando tienen la oportunidad, que si les dan papaya tienen con que romperla en Chile 2015.

Además, si miramos los números mundialistas, de los 12 goles anotados por la selección apenas tres fueron de los delanteros (dos de Jackson y el otro de Teo), mientras que los volantes marcaron 8 y los defensas 1. En Chile, por qué no, podría repetirse la historia si uno mira el nivel con el que voló James en su debut en el Real Madrid, con 17 goles y 17 asistencias en los 45 partidos disputados. (Ver los 17 goles de James con Real Madrid)

Y, volviendo a los delanteros, Jackson ha sido el goleador del campeonato portugués por tercera vez consecutiva y metió 9 goles en Champions League, dos de ellos al alemán Manuel Neuer, uno de los mejores porteros del mundo, en los cuartos de final contra el Bayern Munich. Cha cha cha, señores, debe tener unas ganas terribles de repetir esos logros con la tricolor. En el Mundial le dieron juego y la rompió con su doblete frente a Japón. (Ver todos los goles de Jackson 2014-2015)

Teo, el mejor jugador de América en 2014 (lo cual no es poca cosa), ha dado tres vueltas olímpicas el último año (Torneo Final Argentino 2014, Suramericana y Recopa Suramericana) y, a pesar de que no viene en buen momento, debemos tener en cuenta que Pékerman siempre lo ha considerado valioso en su esquema. (Ver goles y lujos de Teo 2015)

Bacca, entre tanto, en la Liga de las Estrellas, fue el quinto goleador. A la final se ubicó con 20 goles en el quinto puesto, detrás de Ronaldo, Messi, Griezmann y Neymar (los dos últimos apenas lo superaron por dos pepinos) y su frecuencia goleadora de un tanto cada 128 minutos lo ratificaron como uno de los mejores delanteros de Europa, a pesar de no tener los compañeros de baile de los demás súper artilleros. Si el Sevilla repite título de Copa Uefa contra el Dnipro, Carlitos llegará a la selección con derechos de sobra para salir de titular contra Venezuela el 14 de junio en Rancagua. (Ver todos los goles de Bacca 2015)

Muriel, por su parte, viene enchufándose en la Sampdoria. Ha anotado 6 goles en 14 partidos y a pesar de que el equipo se quedó por cuatro puntos fuera de las competencias europeas, alcanzó a mostrar que junto al camerunés Eto’o y el brasileño Eder pueden llevar a la Sampdoria a los primeros lugares en la próxima temporada. (Ver goles y mejores jugadas de Luis Fernando Muriel)

A excepción de Adrián Ramos, el otro mundialista convocado en la preselección para la Copa América, quien es el único de los arietes que está más seco que Radamel y apenas tuvo minutos en el Borussia Dortmund, todos salen ovacionados cuando los cambian y tienen la confianza dentro de si, y también la de la afición, los técnicos, los directivos y la prensa, un cóctel inspirador para cualquier jugador de fútbol cuando aterriza de nuevo en la selección, su verdadera casa. (Ver top 5 de Adrián Ramos en la Bundesliga)

El culebrón de Falcao continúa y es posible que se alargue hasta la Copa América, cuando todos, los que lo aman y los que aseguran que su cuarto de hora de gloria es asunto de Wikipedia y de programas homenaje a viejas glorias como Expediente Fútbol, nos enteraremos de su verdadero nivel en la actualidad. 
Mientras los rumores siguen –The Independent acaba de decir que Chelsea lo quiere si se baja el extravagante sueldo que tenía–, el Tigre, con la 9 de la selección en la Copa América, puede despertar de su letargo para recordarle al planeta fútbol, con su camiseta más querida encima, que los goleadores de raza resucitan para darle a su gente lo que se merece en el momento de mayor apremio. 

¿Qué tal, para no ir muy lejos, una Copa América?