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Duffy le escribe una carta a Netflix por la película ‘365 Días’

La cantante, que hace poco reveló que fue víctima de violencia sexual, recalcó que la popular película romantiza la realidad del tráfico sexual.
365 días, Netflix / Getty Images, Dave Kotinsky
365 días, Netflix / Getty Images, Dave Kotinsky
Por
Redacción Shock

Entre las tendencias de Netflix de junio y julio está la película polaca 365 días, basada en el polémico libro Blanka Lipinska. La película cuenta la historia de una chica que es secuestrada por un mafioso millonario y atractivo, quien le da un lapso de un año para enamorarse de él. 

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Tratar el tráfico sexual en una producción audiovisual es un tema complicado, sobre todo si no se retrata con respeto hacia las sobrevivientes de este delito que pueden ser revictimizadas al ver la película. Esto se lo hizo notar Duffy, la cantante británica que en 2008 nos regaló el himno Mercy y luego desapareció del panorama mediático. Hace pocos meses supimos la razón: la cantante fue drogada, secuestrada y violada, y contó la traumática experiencia en febrero en su perfil de Instragram, y posteriormente volvió a hablar del tema en su página web. El 2 de julio la cantante publicó una carta abierta dirigida a Reed Hastings, CEO de Netflix, pidiéndole remover la película de la plataforma por “romantizar la brutal experiencia del tráfico sexual, el secuestro y la violación”. La carta fue publicada en el portal británico Deadline, donde puede leerla completa. Aquí le traducimos algunos apartes.

 

“Hoy realmente no sé qué pensar, decir o hacer, además de escribirle y explicarle en esta carta lo irresponsable que es que Netflix transmita la película 365 días. No quiero estar en esta posición de tener que escribirle, pero mi sufrimiento me obliga a hacerlo porque sufrí una experiencia violencia, una del tipo que ustedes han decidido presentar como ‘erótica adulta’. 

365 días glamuriza la brutal experiencia del tráfico sexual, el secuestro y la violación. Esta no debería ser la idea de entretenimiento de nadie, ni debería ser descrita como tal, o comercializada de esta manera.

Escribo estas palabras mientras un estimado de 25 millones de personas están siendo traficadas en este momento alrededor del mundo, eso sin considerar la cantidad de gente que no es contada. Por favor, tómese un momento para pensar en ese número, equivalente a casi la mitad de la población de Inglaterra. Y de esos traficados anualmente, no menos que el 80% son mujeres y niñas, y el 50% son menores de edad.

Me duele que Netflix sea una plataforma para este tipo de ‘cine’, que erotiza el secuestro y distorsiona la violencia sexual y el tráfico en una película “sexy”. No me puedo imaginar cómo Netflix pudo ignorar qué tan descuidado, insensible y peligroso es esto. Incluso ha incitado a que mujeres jóvenes, recientemente, le pidan a Michael Morrone, el actor principal de la película, que las secuestre.

Todos sabemos que Netflix no alojaría material que glamurice la pedofilia, el racismo, la homofobia, el genocidio o cualquier otro crimen en contra de la humanidad. El mundo se pronunciaría en contra. Trágicamente, las víctimas de tráfico sexual y secuestro no son vistas, y aún así en 365 días su sufrimiento se convirtió en un ‘drama erótico’, como lo describen en Netflix.

Entonces estoy obligada a hablar en nobre de ellas y a pedirle que arregle este error: comprometa los recursos de Netflix y las habilidades de sus talentosos cineastas para producir y transmitir contenido que muestre la verdad de esta dura y desesperada realidad de lo que 365 días ha buscado convertir en una obra de entretenimiento casual.

Cuando yo fui traficada y violada tuve la suerte de salir con vida, pero muchas víctimas más no han tenido la misma suerte. Y ahora tengo que ser testigo de cómo estas tragedias, y mi tragedia, es erotizada y disminuida.

Y como 365 días es tan popular, también le dirijo esta letra a quienes han visto la película. Invito a los millones que han disfrutado esta película que reflexionen sobre la realidad del secuestro y el tráfico sexual, de la fuerza y la explotación sexual, y sobre una experiencia que es el polo opuesto de la brillante fantasía que 365 días pinta.

Mientras nos acercamos al Día mundial contra el tráfico de personas el 30 de julio, invito a Netflix y a todos los que han visto 365 días que aprendan sobre el tráfico de personas visitando https://www.unodc.org/unodc/en/human-trafficking/what-is-human-trafficking.html y se comprometan a hacer una diferencia junto a organizaciones como: catwinternational.org, hopeforjustice.org, polarisproject.org, antislavery.org, stopthetraffik.org, unseenuk.org, notforsalecampaign.org, ijm.org, a21.org y madeforthem.org.

Si nada de lo que escribí en esta carta abierta le queda, sino solo estas últimas palabras, estaré contenta. No se ha dado cuenta cómo 365 días ha lastimado a todos quienes han sufrido los dolores y horrores que esta película glamuriza como entretenimiento y a cambio de dólares. Lo que yo y otros que han vivido estas injusticias necesitamos es exactamente lo opuesto: una narrativa verdadera, esperanzadora y que nos de voz".