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Wonder Woman restaura la fe en el universo extendido de DC Comics

¿La primera película de superhéroes protagonizada por una mujer es todo lo que los fans de DC esperábamos con ansias?
Por
Kaito

Después de una leve aparición en Batman vs Superman llega el turno de la princesa de las amazonas para dar el salto a la gran pantalla en solitario. Lo hace por todo lo alto, esta es la película que un ícono femenino de la cultura pop como ella se merece.

Por: Kaito @El_Fotis

La directora Patty Jenkins nos trae una película hecha con sinceridad y bondad que incluso evoca el espíritu de aquel Superman de 1978 de Richard Donner, sin perder su propia identidad.

Después de un prólogo ubicado en el presente, se ven los orígenes de Diana como Wonder Woman, dejando a un lado las influencias oscuras de las anteriores películas de DC. Para mostrarnos la colorida isla de Themyscira, el hogar creado por Zeus para proteger a las amazonas, el entrenamiento de estas sensuales pero letales amazonas, las historias míticas y la relación de madre/hija, las secuencias de Themyscira rebosan de ese misticismo épico propio de los relatos de la mitología griega.

Por supuesto, es otra historia que cuenta los orígenes de un superhéroe. Pero es una nueva, para una heroína cuyo origen todavía no habíamos visto en los cines. Diana es la única niña en esa isla, deseosa de ser como esas grandes guerreras. Desde una corta edad se escabulle a verles entrenar a pesar que su madre, la reina Hipólita (Connie Nielsen), no quiere esa vida para su hija por un motivo misterioso. Antiope (interpretada por la excelentísima Robin Wright) es la gran general del ejército de amazonas y tía de Diana,  y se convierte en su mentora, la entrena y la convierte en la guerrera que más adelante tendrá que hacer frente a una gran amenaza.

Chris Pine interpreta al capitán Steve Trevor, un espía norteamericano con aires a Indiana Jones, cuya química con Gal Gadot es innegable. Pine será el responsable en muchos casos de la pequeña dosis de humor necesaria en la trama sin llegar a los excesos de otras producciones; como coprotagonista permite que todo quede en manos de la heroína. Aunque tiene un gran conocimiento, la Wonder Woman que nos presenta esta película es totalmente inocente y lo transmite de una forma natural y fluida al ver por primera vez un bebé, probar un helado o vivir los horrores que trae consigo la guerra. Es una mujer que desconoce la forma en que eran tratadas las mujeres a comienzos del siglo XX y al mismo tiempo es un golpe directo que anima a empoderarse a todas las mujeres hoy en día. Esa chispa y bondad, la mezcla de inocencia y sabiduría, es la magistral forma en que se nos presenta este personaje interpretado por la perfecta Gal Gadot.

La acción de la película es explosiva y atractiva. Mientras muchas películas de superhéroes recientes están dirigidas de manera vertiginosa, la directora Patty Jenkins se concentra sabiamente, a veces en cámara lenta, en Wonder Woman, logrando que las escenas de lucha se sientan a la vez más viscerales y más vívidas. Así el público puede entender cómo Diana se convierte en Wonder Woman.

El apartado de los villanos puede parecer simplón para muchos pero podemos verlos como una transición necesaria para llegar al “gran jefe”. Hay tecnología para matar que se encuentra en un nuevo y terrible nivel de sofisticación, las armas químicas son las preferidas de los malos de la película, hay un general alemán que se niega a la rendición de su país (Danny Huston) y está la nefasta Doctora Veneno (interpretada por Elena Anaya, la misma “chica Almodóvar” de La piel que habito y Hable con ella). Y por último está Ares, dios de la guerra, quien jugará con la mente de Diana.

Así pues tenemos a la perfecta Mujer Maravilla, una verdadera heroína que es tan creíble en su desconcierto sobre las modas de las mujeres y las costumbres sociales de las primeras décadas del siglo XX, como en las batallas donde levanta un tanque de guerra o bloquea el fuego de las ametralladoras con su brazalete. Lo más importante es que Wonder Woman es un espectáculo visual que llena de luz y optimismo, algo que no tuvieron las anteriores entregas de otros héroes como Superman. Un espectáculo visual que devuelve la fe en las futuras entregas del universo extendido de DC.