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Coco, la influencer de 7 años que nos hace preguntarnos si todo está jodido

Una niña de 7 años es una de las mayores influenciadoras de moda. ¿Qué podemos esperar?
instagram.com/coco_pinkprincess/
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Por
Redacción Shock

@coco_pinkprincess es su Instagram y su nombre real es Coco Hamamatsu, tiene 7 años vive en Japón y sus padres tienen una tienda de ropa vintage que ha sido clave para el desarrollo de ese deseo fashionista por parte de esta pequeña que hoy en día hace parte de las grandes influenciadoras de la moda.

Tiene más de medio millón de seguidores, aparece en revistas, las celebridades la siguen y se toman con ella y repetimos tiene solo 7 años. En un video de la plataforma Broadly dice que su felicidad es ganar nuevos seguidores, entre otros datos que nos producen sentimientos encontrados: por un lado admiración por tratarse una pequeña con una línea editorial tan clara (obviamente empujada por el gusto de sus padres) y con un deseo tan fuerte y claro de meterse de lleno en el mundo de la moda (una vez más, empujada por el deseo de sus padres); por otro lado da un poco de temor ver cómo nace una nueva -y prematura- generación de seres con  ese decidido deseo de incursionar en las redes sociales y el tenebroso universo los influenciadores.

La aparición de niñas como la pequeña Coco es solo un pequeño aviso de lo que se viene cuesta arriba, es una muestra de que la incursión de los más jóvenes en las redes sociales es un hecho y que pronto habrá que lidiar con nuevos falsos ídolos, de seres excesivamente talentosos en la virtualidad, pero torpes en la realidad, de usuarios dispuestos a todos por un like y competidores por el mejor estilo de vida y por otro lado padres dispuestos a crear monstruos objetos de deseo. 

Probablemente la pequeña Coco encontró en su celular el refugio perfecto para esconderse de los juegos que no nos gustaban o la crueldad de los compañeritos de su curso y encontrar seguridad en su gusto, pero no podemos negar, que ahí en las raspadas de rodilla y peleas infantiles fue donde más aprendimos.

Es imposible generalizar y decir que todo está jodido por el surgimiento de esa nueva camada, dirán que son patadas de ahogados por los más viejos e incapaces de entender el funcionamiento de la vida moderna; pero lo cierto es que hay que tener el ojo abierto y no comer entero.

 

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