Se encuentra usted aquí

Marcha del orgullo: Un grito por los derechos de la comunidad LGBTI

La marcha del orgullo LGBTI reunió a miles de personas alrededor de propósitos que buscan reconocer los derechos de esta población.
Por
Alfred Lord

Una vez más, la comunidad LGBTI se reunió a conmemorar uno de los eventos que cambiaron la historia de los gays, lesbianas y travestis del mundo: los disturbios de Stonewall. La cuna de aquel enfrentamiento fue el barrio neoyorkino Greenwich Village, un 28 de junio de 1969 en el bar Stonewall Inn. Los habitantes de la zona estaban cansados de los abusos y atropellos de la autoridad. Se unieron para protestar. En primera fila de la revuelta estaban Marshal P. Johnson (drag Queen, afroamericana, trabajadora sexual) y Sylvia Rivera (latina, trans y activista). Ambas fundaron ‘Star’, una de las primeras organizaciones que se ocuparon de mejorar las condiciones de los drag queen, trans, y niños que vivían en la calle.

La protesta fue el primer símbolo de resistencia ante un mundo que los reprobaba, la primera lucha masiva por el respeto e igualdad para un comunidad excluida y silenciada. Por eso, esta fecha fue elegida en muchos países del mundo para celebrar, cada año, con marchas apoteósicas, el día del orgullo LGBTI.

En Bogotá, para cubrir todas las zonas, la manifestación arranca desde dos puntos clave: el parque Nacional y el parque Olaya. Paralelamente, en el barrio Santa Fe, desde hace tres años La Red Comunitaria trans convoca colectivos y activistas bajo el lema ‘Yo marcho trans’.

Desde los 80, el barrio Santa Fe, en el corazón de la capital, se convirtió en zona de moteles y lugares donde se ejerce la prostitución. La idea de marchar primero en este barrio es reconocer la importancia que ha tenido la comunidad trans durante la historia de la lucha por los derechos LGBTI.

‘Yo marcho trans’ reunió a varios colectivos, entre los que estaban La Red Comunitario Trans, Cuerpos en resistencia, Las Callejeras, Furia Diversa y Callejera, Colectiva Libertaria Severas Flores, entre otros. También activistas como Valerie Summer, que viajó desde Cali para apoyar la marcha, pero sobre todo para representar a las trans y a su movimiento Afrocolores.

El gran símbolo de ‘Yo marcho Trans’ fue una muñeca gigante, negra, que representaba la figura de Marshal P. Johnson. La marcha recorrió varias calles del barrio Santa Fe, donde se han cometido crímenes de odio hacia las mujeres trans. Después de la procesión inicial se unió a la marcha general en el parque nacional para continuar un recorrido que finalizó en la Plaza de Bolívar.

Más de 40 mil personas participaron este año. Las comparsas y carrozas fueron protagonistas del poder de la comunidad que, en un solo grito, proclamaron consignas que afianzaban la lucha y la unión por la igualdad y respeto por sus derechos. Como afirmaba Marcela Sánchez de la fundación Colombia Diversa: “hemos avanzado en estos últimos años, todavía faltan algunas garantías, pero la idea es no dar un paso atrás”.

La marcha finalizó en la Plaza de Bolívar. La Secretaria Distrital de Planeación aprovechó el espacio para hablar de los avances de las políticas públicas que buscan disminuir la discriminación, reconocer los derechos de la población LGBTI y fortalecer el mensaje de igualdad y no discriminación hacia las lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales.

Publicidad