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¿Por qué están jodiendo con la gordura de Rihanna?

¿Lo que verdaderamente molesta de Rihanna es su gordura o el hecho de que ella se muestre segura de sí misma?
Getty.
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Por
María Cometa

Detrás de la imagen (comercial) de cada artista hay todo un discurso:  la ropa que usan, cómo llevan el pelo, la forma como se mueven en el escenario, las letra de sus canciones... todo cuenta una historia. Pero más allá de los patrones de belleza ya establecidos en los que seguramente la cultura pop ha tenido gran influencia, también muchas artistas han sumado esfuerzos en las últimas décadas para romper estos paradigmas. Entonces, ¿tiene sentido que le demos tanto palo a Riri?¿Es gordofobia o miedo a a los nuevos discursos?

Por: María Cometa // @MariaCometa   

Si algo han demostrado las grandes estrellas del mundo del pop es su valentía y poder a la hora de romper con los estereotipos de belleza. Si vamos un poco atrás, Madonna (La diva del pop) en sus épocas de oro reclamó su sexualidad y la de toda una generación; Pink con su look andrógino se declaraba harta de ser comparada con Britney Spears; Christina Aguilera, quien también fue ‘bulleada’ en su momento, habló sin miedo de sus problemas relacionados al cuerpo; después llegó Lady Gaga a alzar su voz por la comunidad LGTBI con Born this way; y volviendo a la actualidad otras artistas como Miley Cyrus se han revelado contra todos los estereotipos de la mujer bien comportada, dulce y obediente, que espera la sociedad machista que seamos. Como si fuera poco, no hace mucho Alicia Keys dejó de usar maquillaje y Beyoncé lo dejó claro en uno de sus hits: Who runs the world? GIRLS.  

Después de tantos años de lucha por la igualdad de género desde la esfera musical y tantas canciones que trascendencieron en la historia como un intento por romper estos patrones promovidos por los mismos medios, (que atentan contra nuestra salud física y emocional y hasta nuestros derechos), resulta incomprensible ver a tantas mujeres montándosela a Rihanna por unos kilos de más.

No entiendo nada, en lugar de celebrar cada kilogramo de su talento, por qué insistimos en rechazarnos a nosotras mismas. ¿Acaso esto tiene el más mínimo sentido? Esta es mi teoría: Lo que verdaderamente nos arde es que Rihanna pueda darse el lujo de irse a una bomba de gasolina a tragarse un “sancocho de tienda” para después decir con toda la naturalidad del mundo en sus redes sociales que si no podemos con su “gordura”, no la miremos.

Sencillamente no encuentro otra explicación, nos da pánico despertar un día menos flacas y no tener el valor y los seguidores de Riri para aceptar con valentía que nuestro cuerpo es nuestro y que la única opinión válida frente a él es la nuestra, y que sí se vale estar bien rellenitas, sobre todo si es de amor propio.

La hiperconectividad nos tiene encerradas en esos estereotipos que tanto nos hacen daño. Por eso, con la misma facilidad que nos burlamos de Rihanna en las redes, los medios y el capitalismo también se burlan de nosotros. Sí, la tecnología y la era digital nos han expuesto 24/7, no hay que ser un gran pensador del siglo XXI y mucho menos un antropólogo para darse cuenta que ya no es necesario comprar una revista impresa para ver modelos ultra delgadas en todos lados, que las influencers a las que seguimos para inspirarnos al momento de escoger la pinta nos venden en cada foto sus vidas “perfectas” donde se supone que las ensaladas de quinoa son más sexys que una hamburguesa con malteada.

¿No les parece sospechoso que la paleta de color de los vegetales de la ensalada cuadren perfectamente con el resto de la galería? Al mismo tiempo están las marcas haciendo greenwashing usando modelos plus size para mostrar inclusión con ciertas campañas, pero nunca como imagen principal de sus productos, porque la verdad es que no es lo que realmente les interesa vender.

Cuando no estás viendo algo de esto, aparece un comercial de toallas higiénicas diciéndote que te atrevas a ser quien eres y te aceptes a ti misma, pero en el siguiente spot sale una flaca de abdomen perfecto bailando feliz en tangas diminutas. Sin duda todo esto nos presiona y disminuye poco a poco el autoestima, ¿Será por eso tanta incoherencia y tan poca solidaridad de género con Riri?

No estoy diciendo con esto que tenga que parecernos bien que otra mujer este gorda. Lo que realmente pienso es que debemos concentrarnos un poco más en trabajar para sentirnos bien con nosotras mismas, sin dejarnos contaminar de tanta basura en los medios y las redes.

¿Qué tal si nos preocupamos menos por la gordura de otra persona y más por reflexionar sobre el poder que le estamos dando a otras de llevarnos un mensaje realmente negativo, cuando las volvemos famosas sin ningún tipo de mérito y les damos tanta relevancia? ¿Por qué no mejor dejamos de leer artículos sobre celebridades y nos tomamos ese tiempo para liberarnos con algunos “unfollows”? ¿No sería más productivo empezar a vivir con más conciencia nuestras propias vidas y preocuparnos por cuidar nuestros propios cuerpos? A fin de cuentas, si Britney logró sobrevivir al 2007 está clarísimo que Riri seguramente podrá sobrevivir a las críticas mientras nos responde a nosotros los mortales con memes desde su yate privado.

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