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Adiós a Tarantino, es el turno de Denzel Washington y su batalla en el oeste

Lo interesante de la propuesta es el regreso a los elementos clásicos de un género. Este es nuestro veredicto.
Por
Luis Fernando Mayolo

Lo interesante de la propuesta es el regreso a los elementos clásicos de un género, que en los últimos años ha tenido como referente a Tarantino.

Por: Luis Fernando Mayolo @mayolito

A Denzel Washington lo hemos visto como guardaespaldas borracho en Man on Fire; detective corrupto en Día de entrenamiento; protector y fanático de un libro sagrado en un periodo postapocalíptico en El Libro de Eli y hasta luchando contra el demonio en Fallen, mientras intentaba no odiar a los Rolling Stones cada vez que escuchaba Time is on my side de un poseído.

En innumerables ocasiones ha sido un pistolero, a veces villano, otras haciendo de héroe. Por eso no nos extraña verlo como protagonista de Los Siete Magníficos, un western que tuvo su primera versión estadounidense en 1960, inspirada como ahora en el guión de Akira Kurosawa de Los siete samuráis, una cinta de culto, considerada una de las más grandes de la historia del cine.

Un western (leer también Los 10 mejores nuevos westerns para actualizarse con el género) que puede resumirse en acto heroico de un pistolero solitario, que reúne seis compinches más para ayudar a un grupo de colonos que están a punto de perder sus tierras por culpa de un magnate del oro, que tiene un ejército corrupto a su servicio para apoderarse de lo que no es suyo.

Lo interesante de la propuesta es el regreso a los elementos clásicos de un género, que en los últimos años ha tenido como referente más importante a Tarantino, que desde su peculiar óptica y narrativa se ha burlado de ellos con Los 8 más odiados y Django desencadenado.

El viejo oeste, el siglo XIX, los nuevos colonos, la supervivencia, el esfuerzo, la tenacidad y un vaquero genial atormentado por su pasado, que calla  hasta el final las intenciones que lo motivan.

Es algo predecible, si, y no pasará a la historia como una película de culto como Sin Perdón, de Clint Easwood (1992), pero es bastante entretenida ¿Cuándo nos ha defraudado Denzel Washington? Simplemente hay que entender que es una película de acción del oeste, que habla sobre gente que da la vida por otros para redimir sus penas de alguna manera, incluso con espacio para los chistes de Chris Pratt y los continuos primeros planos sobre la belleza de Haley Bennett, quien a pesar de su tristeza pareciera mover su pelo en cámara lenta cada vez que la cámara la busca.

El elenco lo completan Ethan Hawke, una especie de francotirador al que todo el mundo respeta conocido como Goodnight Robicheaux; Vincent D'Onofrio, quien interpreta a Jack Horne, un hombre religioso tan fuerte y osado que mata con sus propias manos; Byung-hun Lee, quien es Billy Rocks, experto en cuchillos y armas blancas; Manuel Garcia-Rulfo, un pistolero mexicano llamado Vásquez; y Martin Sensmeier, un indio conocido como Red Harvest.

Una película incluyente dirían muchos, en la que las minorías tendrán uno de sus mejores momentos en Hollywood, gracias al universo posible que brindan los westerns, en medio de una fenomenal batalla con decenas de caballos, disparos, peleas, dinamita y ametralladoras.

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