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El Depredador: Una romántica carnicería

Una nueva entrega de Depredador llega a las salas de cine y sí, vale toda la pena verla. Aquí le contamos por qué.
Foto: Predator - 20th Century Fox
Foto: Predator - 20th Century Fox
Por
Nick Martínez

Hace treinta años el cazador de especies llegó a la gran pantalla y desde entonces nos ha llenado de historias, a veces un tanto absurdas que rayan en lo épico e incluso lo poético. Solo bastó con una batalla cara a cara con Arnold Schwarzenegger para que su esencia perdurara durante estas tres décadas.

Por Nick Martínez / @NickXtatic

En los cómics se enfrentó con Batman, la Liga de la Justicia, el mismo Exterminador y un Tarzán bastante rudo y salvaje. Encontró el amor y las cirugías plásticas en la saga de Archie y ahora vuelve después de cuatro películas a reactivar la saga en la gran pantalla.

(Vea también: 'Depredador' y la obsesión de Hollywood por los 80)

Esta nueva entrega es dirigida y escrita por Shane Black, nada más y nada menos que uno de los actores originales de Depredador (1987); fue guionista en las dos primeras entregas de Arma Letal. Sí, esas películas que tanto amamos ver de Mel Gibson junto a Danny Glover (el encargado de dar vida a la segunda película de Depredador); y dirigió y escribió la tercera entrega de ‘Iron Man’, el egocéntrico millonario. ¿Las expectativas son altas con esta película del cazador? ¡Por supuesto que sí!

El encargado de brindar la mística sonora a esta pieza cinematográfica es el inigualable Henry Jackman, aquel que estuvo detrás de los sonidos de películas como Capitán América (2014, 2016), Kick Ass (2010, 2013), Kingsman (2014, 2017), G.I. Joe (2013), Turbo (2013) e incluso Píxeles (2015). No esperen nada excepcional en cuanto a la banda sonora, es una película de acción, así que es una montaña rusa de emociones acompañas de un sube y baja de sonidos estruendosos pero deliciosos al oído.

(Vea también: 8 momentos que describen el código moral de un Depredador)

En cuanto a la actuación de las grandes estrellas, fue una sorpresa ver la rara mezcla de personalidades, a veces un tanto forzada por la situación, pero bien lograda por parte de Boyd Holbrook (el prodigioso antagonista en Logan), ​Olivia Munn (una ruda científica que ya nos demostró su actitud de guerrera en ‘X-Men’), Jacob Tremblay (una nueva estrella en ascenso con bastante actitud), Keegan-Michael Key (con su gran toque clásico de humor) y Thomas Jane (el verdadero Castigador en persona).

A partir de ahora contaré varios spoilers a modo de un breve análisis, no son contundentes en la trama de la película, pero si no quiere dañarse la experiencia de la película, no siga. Queda advertido.


Lo bueno

  • Es entendible que se recurriera a la clásica historia “del grupo secreto del gobierno que nadie conoce, pero todo lo logra y lo sabe”, era necesario para amarrar los sucesos anteriores para jugar con la placentera idea conspirativa de los alienígenas están entre nosotros desde hace treinta años y sabemos todo sobre ellos”. Un cliché, sí, pero bien armado logra que sea agradable de digerir como pasa con esta película.
  • El gran toque de humor entre Coyle (Keegan-Michael Key) y Baxley (Thomas Jane) valen cada maldito segundo. Shane Black jugó una carta al buen estilo de Los Guardianes de la Galaxia y Deadpool con un tono de humor sátiro y negro, que hace de una película llena de baños de sangre, cuerpos descuartizados y explosiones corporales, una agradable pieza cinematográfica que, de una vez les puedo decir, entra en la lista de películas para no ver en compañía de niños. No por nada se lleva la calificación “R”. Hay mucha, mucha sangre. 

Lo malo

  • El afán por resolver situaciones la hacen ver forzada en varias partes fundamentales de la película. Un ejemplo: la llegada de Quinn McKenna (Boyd Holbrook) a su hogar en busca de su hijo Rory (Jacob Tremblay). Su exesposa, Emily McKenna (Yvonne Strzechowski), sin perder aire en el fraseo destaca los miles de logros de Quinn para que el grupo de soldados veteranos decidan apoyarlo. Ya era obvio que lo iban a apoyar sin importar este contexto.
  • En plena cacería, cuerpos regados por el camino dando a entender una fiesta de la muerte y Coyle y Baxley, veteranos militares de las guerras de Afganistán e Irak, deciden morir de la forma más romántica posible. ¿Realmente era necesario hacerlo así? ¿Después de todo lo que pasaron en guerras anteriores?

Lo que faltó

  • Algunos efectos especiales le hacen perder el poder visual y el gran trabajo de la producción en un par de ocasiones. Una de esas fue la apertura de los ojos del cazador después de ser bañado en sangre y la otra al final, después de tan excepcional trabajo en toda la película, ¿no pudieron hacer del traje algo menos caricaturesco? Es un final bastante agradable, pero esto pudo haber tenido un poco más de cariño visual.
  • Más protagonismo de Olivia Munn. Es decir, es Olivia Munn. ¿Qué más quieren?
  • No hay una escena post-créditos, pero eso no es lo malo, el error fatal es que no resolvieron la historia del perro alienígena. ¿Qué pasó con él? ¿Es mascota de Rory? ¿De McKenna? ¿Del presidente de turno?

De 1 a 10, esta película se lleva un 8.5 por lograr impactar de inicio a fin. Por combinar el humor con la carnicería. Por tener una mística sonora agradable a pesar de ser una película de pura y sólida acción. Por revivir una saga que tiene bastante potencial y que demuestra que no debe estar en manos de guiones y actuaciones flojas, (sí, Depredadores (2010), te hablamos a ti). Invitado/a a verla porque ya está en las salas de cine y si es de los/as que espera a que esté en alguna plataforma digital, lo/a invito que no se la pierda por nada del mundo. No le va a cambiar la vida, no le va a resolver dilemas morales existenciales, pero sí le va a brindar un momento bastante agradable, como esas tardes de domingo en casa.

(Vea también: ¿Debe ver todas las películas de ‘Depredador’ para entender la última?)