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Huecco: “Maldeciría toda mi vida si me hubiera perdido los sonidos latinos”

El artista español se reinventa y saca todo su lado licántropo en su cuarto disco, ‘Lobbo’
Por
Alfred Lord

Aunque lleva más de una década en la música no había pisado tierra colombiana. En su primera vez en el país llegó con la mente totalmente abierta para darse a conocer y pensando en que un número pequeño de personas conozcan su música y que se multipliquen con el tiempo.

De lo que sí tenía muchas ganas era de una buena taza de café colombiano, lleva la cafeína en la sangre en cada viaje que hace por el mundo. Así que antes de aterrizar ya tenía ganas de tomarse un buen tinto.

En Colombia fue famoso con una canción que se convirtió en himno de bares Pa mi guerrera, desde esa canción se le identificó con el Rumbatón (rumba española sobre bases de reggaetón) una mezcla de gipsy, folk, y sonidos flamencos, un género creado por Huecco.

Con un cuarto disco en la mano y toda una estrategia de promoción, nos contó como conserva la esencia de su música y de que está hecho Lobbo, su nuevo álbum

Fotos: Daniel Álvarez // @daniel.alvarez9

Con Lobbo hay un antes un después. ¿Qué está buscando y qué está descubriendo en la música?

Me he dado cuenta que hay que estar muy preparado física y mentalmente para las grandes giras y por eso empecé a cambiar mis hábitos de salud, estaba 20 kilos arriba, me costaba un poco llegar a las notas, me asfixiaba todo el tiempo, por lo que empecé ese cambió físico y de ordenar mi vida con hábitos alimenticios. Descubrí nuevos músculos que estaban en el cuerpo y ni sabía que existían. Y después de esto se nos ocurrió hacer la campaña de Lobbo y sacar el disco como si fuera Leonidas de 300 y X Men en el slogan.

A nivel sonido no hemos cambiado mucho, seguimos parados en la rumbia pero si hemos añadido cosas nuevas inclinándonos un poco al sonido Motown muy 70s en algunos temas. Los metales de esa época y el raggamuffin con bases muy urbanas se notan en canciones como Residentes casi llegando al reggaetón o algo totalmente opuesto en Nosotros tenemos el hardcore, así es un disco que lo he planteado como un viaje musical para los sentidos donde hay muchos estilos y seguramente unos gustarán más que otros.

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Latinoamérica ha marcado mucho su sonido. ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje?

La música latina es tan rica en todos sus estilos: vallenato, cumbia, salsa, bachata, merengue, el bolero ahora me tiene loco. ¿Cómo me puede gustar el bolero y llegar al Heavy Metal? eso me lo estoy preguntando. Entonces yo creo que la música no es buena ni mala, hay momentos para escuchar una canción u otra. No me hubiera gustado perderme la riqueza de sonidos y de ritmos de la música latina. Maldeciría toda mi vida si me hubiera perdido de estos sonidos.

¿Qué tan importante es que estén presentes los sonidos del rumbatón en la música mundial?

Son muy importantes y no se deben de perder, que cada uno lo mezcle como quiera, al final los artistas somos como cocineros, y cada uno tiene las recetas para nuestros platillos, pero cada chef tiene que tener su marca y sus ingredientes, en mi caso tiene rumbatón y rumbia.

Yo no me puedo cerrar a la electrónica, ni otros sonidos se deberían cerrar a un ritmo. Un ejemplo claro es el de la rumana Alexandra Stan con Saxobeat, quien iba a pensar que un saxo sumado a ritmos electrónicos sería un éxito mundial.  Esto demostró que si incorporas un instrumento gipsy o tradicionales del folk a una electrónica puedes lograr conseguir un hit. Nos necesitamos todos al final y es más, la genialidad está en la manera que los mezcles.

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¿Cómo se traduce la simbología del Lobbo en esta producción musical?

Yo al final sí me siento como un lobo, obviamente soy respetuoso, pero cuando me subo al escenario todo cambia, es una revolución de sentimientos. Me vuelvo muy bruto, actuando, cantando. Es una parte de mí que tenía que salir ya. Al final es todo o nada, perder o ganar, amor o desamor, estar al límite.

Este disco es su primera producción ¿Qué logró en Lobbo que no haya hecho con los anteriores?

Al final el reto de producir. La producción es complicada, pero es muy bonita. En qué panorámica metes determinados instrumentos, los planos que usas; siempre digo que no hay una voz desafinada, hay una voz puesta en un mal plano, igual con la guitarra, pero si todo lo haces ordenado al final te quedan canciones redondas. Hay productores muy radicales con las tomas, te dicen: ‘cántate esto hasta que esté perfecto’, pero así estás perdiendo la frescura, a lo mejor no está perfecta, pero funciona de puta madre.

Por fortuna he tenido la libertad toda la vida de entregar al productor demos ya producidos y acabados, de hecho, Thom Russo, que es con quien siempre trabajo, hace producción adicional y mezcla.

La campaña de lanzamiento en España fue masiva, invasiva. Después del resultado ¿cuál es la estrategia para lanzar un disco con éxito?

Hicimos una invasión de vallas con fotos donde nadie sabía que era yo y colocamos "Lobbo 9 de febrero". La gente pensaba que era una nueva película o serie de Tv.  Después en el segundo anuncio colocamos "Huecco Lobbo, nuevo disco a la venta". La gente quedó sorprendida con la imagen y se generó una gran corriente que fue trending topic, unos criticando otros apoyando, otros fascinados, pero logramos causar una revolución.

Para mí fue un honor que la directora de 40 Principales España puso de ejemplo mi lanzamiento en una reunión de disqueras. ‘Lo que está haciendo Huecco con Lobbo es lo que hay que hacer’. Y claro eso traducido significa que estábamos haciendo las cosas bien. Yo creo que hay que ofrecer valores añadidos a la música, los artistas tenemos un defecto y pensamos que el público va a estar esperándote eternamente y más después de muchos años sin sacar un disco, que hay fila en la calle para comprar el disco. Eso ya no ocurre, ni con Metallica. Tienes que dar algo más, aparte de lo musical a nivel imagen, en este caso era Lobo súper héroe, porque por lo general los músicos llegan y te muestran su canción y te tiene que gustar, y se convierten en cadenas de artistas que llegan y te cuentan que su música es lo mejor pero no proponen nada. Hay que buscar un algo más.

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Pero en plena era digital en la música ¿qué tan importante es el físico?

Honestamente ya no me importa tanto, ni a mí ni a las disqueras, no me importa a nivel resultados pero sí a nivel cariño. Yo le pongo mucho cariño al disco en el impreso, trabajamos mucho la fotografía y la muestra está que tuve problemas con la disquera en vez de un cuadernillo con hojas sacamos un poster. Porque yo tengo una teoría, los más jóvenes lo van a pasar a mp3 o lo van a descargar digital legal o ilegalmente. Y el Cd va a para a una estantería, entonces el poster es para utilizarlo como un recuerdo del disco. Y que los que lo compren digan este tipo ha trabajado su Cd tengo un motivo para comprarlo.

Los resultados al final son residuales, antes el gran dato era cuántos discos vendes, pero ahora hay una cantidad de artistas que digitalmente o en conciertos funcionan muy bien y apenas venden unos cuantos discos. Y al contrario, artistas con súper ventas en discos pero no les compran una boleta para sus shows. Hoy en día hay que hacer la suma de todo. Las marcas que te patrocinan, los seguidores que tienes etc. Y entre 10 cosas casi al final están los discos que vendes.

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