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Las revanchas de la Selección Colombia

Por
Héctor Cañón

Perú nos eliminó en la pasada Copa América cuando Pékerman aún no aparecía como el timonel del barco. Brasil nos ha derrotado en dos de los tres encuentros que hemos jugado desde que el argentino llegó a la selección, uno de ellos en cuartos del pasado mundial. Venezuela, hace 16 años, nos la tiene montada. Digan lo que digan, se acerca la hora del desquite.

Por Héctor Cañón Imagen.

Colombia no va a la Copa América a vengarse, pero para lograr su objetivo de ganarla tendrá que tomar revancha de Venezuela, Brasil y Perú, equipos que en los últimos cuatro años han estado del otro lado de la cancha en las escasas derrotas de los nuestros.

Aunque algunos persistan en su empeño de vender el fútbol como una telenovela, la verdad es que no se trata de una historia de buenos y malos en la que sobre el final siempre impera la justicia divina. El fútbol es nuevo en cada partido, aún en medio de la parafernalia vanidosa y voraz del business y la truculencia de muchos dirigentes y de la falsa fiesta tipo gas pimienta.

A veces también se calcan hazañas, se derrocan gigantes contra todo vaticinio o se consolidan tradiciones para demostrar que, como los juegos más amados por la gente, es cíclico y cada tanto refresca la memoria de sus seguidores repitiéndose y reinventándose, al mismo tiempo, en las emociones, los destinos y la esencia.

Pero no nos echemos cuentos. Adentro, en el camerino de la selección Colombia, el objetivo que se cocina para la Copa América de Chile es ganar todos los partidos. Eso, obviamente, implicaría ser campeones. Pékerman dijo, antes de la doble fecha Fifa de Medio Oriente, que vamos a pelearla con toda. James y Falcao, los dos referentes del equipo, han confesado relajados, tras el mundial, que la idea es pasear por Bogotá en el carro de los bomberos con alguna copa a bordo.

No es costumbre entre la gente del fútbol hablar de venganzas. El discurso políticamente correcto de directores técnicos y futbolistas es decir que “yo pienso de que por ahí eso hace parte del pasado” y que “no estamos pensando en revanchas porque por ahí este es un partido diferente”.

Por eso la semana pasada sorprendió Gustavo Costas, el DT de Santa Fe, diciendo que quería volver a cruzarse en cuartos de final con Atlético Mineiro, equipo que, en primera ronda de la Libertadores, lo derrotó en casa y a domicilio. A la final, les tocó contra Inter de Porto Alegre y se llevaron, en la fría noche bogotana del miércoles, un valioso 1-0 a punta de coraje y una propuesta amplia en variantes. (Ver resumen de Santa Fe 1- Inter 0) 

Pero todos los que gozamos el fútbol sabemos que cuando el que está en frente nos ganó la última vez que nos vimos es inevitable pensar en ir por el desquite.

Es más, eso es gasolina pura. Fútbol simplemente. Así que Pékerman y sus muchachos ya deben haber tenido en cuenta que contra los equipos que enfrentarán en fase de grupos han fracasado en tres de los cinco partidos en la era del argentino y de que en la pasada Copa América uno de esos rivales, Perú, nos mandó a casa en cuartos de final cuando todo parecía servido para llegar a la anhelada semi.

Cuentas pendientes

La fase de grupos de la Copa América, que arrancará en apenas 20 días, se le aparece a Colombia, cuarta selección en el ranking de la Fifa, con cuentas pendientes. (Ver ranking de la Fifa)

“Venezuela, Colombia es tu papá (pero no la tienes montada)” podría llamarse el primer asalto del 14 de junio en Rancagua. Aunque la historia nos favorece con seis partidos ganados, dos derrotas y cinco empates en todos los enfrentamientos por eliminatorias, la verdad es que en el frustrado camino a los mundiales de Corea y Japón, Alemania y Sudáfrica pinchamos contras los venezolanos, después de que nunca antes nos habían derrotado.

En las eliminatorias a los mundiales de México 70 y 86, a los que ninguno de los dos equipos clasificó, Colombia goleó en casa y empató a domicilio con sus vecinos. Con el Bolillo a cargo, camino a Francia 98, el global fue 3-0 a nuestro favor, sellando la clasificación con gol de Wilmar Cabrera en un apretado1-0, que anunciaba que la paternidad de ahora en adelante se iba a tener que defender con toda cada noventa minutos. (Ver resumen de Colombia 1- Venezuela 0)

Desde entonces, nos la montaron. Seamos honestos. En el camino al aburrido mundial de Corea-Japón (¿alguien se acuerda de algo que no sea Ronaldinho contra los ingleses?) nos empataron en su casa cuando necesitábamos la victoria. A la final quedamos eliminados por un gol de diferencia con los uruguayos. (Ver resumen de Venezuela 2- Colombia 2).

Ese día, Juan Arango nos metió uno de los pepinos del 2-2 y también con anticipación vaticinó que se convertiría en la piedra en el guayo de la selección. En la siguiente cita, en la ruta Alemania 2006, metió un golazo para ganarnos por primera vez en la historia. ¡Y en Barranquilla, papá! (Ver resumen de Colombia 0- Venezuela 1).

En la vuelta de Maracaibo, un lánguido 0-0 fue el reflejo de dos equipos condenados al fracaso desde los primeros puntapiés de las eliminatorias. Apenas un punto en dos enfrentamientos condenaron a la sele a su segunda eliminación consecutiva, tras los años y crespos dorados del Pibe y su parche.

Cuando el objetivo era Sudáfrica 2010, de nuevo nos atendieron en su casa y de nuevo Arango gritó sácala en el 2-0 en casa de ellos (Ver resumen de Venezuela 2 Colombia 0)

Segunda vez que nos ganaban. El 1-0 en casa, con gol salvador de tiro libre de Rubén Darío Bustos, no sirvió nada más que para chantarnos la placa de “losers”, pues con tres eliminaciones consecutivas nos pusimos a la altura futbolística de Chipre, Guatemala , China y Andorra. (Ver resumen de Colombia 1- Venezuela 0)

Algunos dirán que eso es historia patria. Tienen razón, aunque Pékerman también probó el petróleo de los vecinos. En su exitosa era de 35 partidos disputados, 24 ganados, 6 empatados, 5 perdidos, 73 goles a favor y apenas 21 en contra, Venezuela le dio uno de los 5 mazazos recibidos en tres años con gol de Rondón cuando los visitamos. (Ver resumen de Venezuela 1- Colombia 0)

En casa, cuando Leonel Álvarez empezó a resbalar, el taponazo de Guarín para el 1-0 en Barranquilla no fue suficiente. Frank Feltscher empató y de nuevo apenas recogimos un punto de los seis disputados. Y lo más sorprendente fue que sucedió en la más exitosa de las eliminatorias de todos contra todos de la selección Colombia en su historia (Ver resumen de Colombia 1- Venezuela 1)

El coco

Eso en cuanto al debut contra la ex cenicienta del continente. Y si no nos creen a nosotros, que les pregunten a los uruguayos; ellos saben más del tema sufrir y caer contra Venezuela. Tres días después, el 17 de junio en Santiago de Chile, enfrentaremos a Brasil. Otra vez el coco en el camino hacia algo grande. De la emboscada que terminó con el  2-1 en Fortaleza, cuando soñábamos con la semifinal, ni hablar mucho. Era gol de Yepes es, más que un reclamo al árbitro, un juguete colombiano, chiste y orgullo a la vez. (Ver resumen de Brasil 2- Colombia 1) 

Dos meses después, con uno menos desde la expulsión de Cuadrado el arrancar la segunda parte, volvimos a caer y Tapetico Neymar nos zampó otro golazo, en el único amistoso que la selección ha perdido de los 17 disputados en la era Pékerman. (Ver resumen de Brasil 1- Colombia 0).

Ese día, Colombia sumó la quinta derrota  en todos los partidos disputados y la segunda en tres encuentros contra los pentacampeones del mundo bajo la batuta del argentino. El otro fue un empate a 1-1 con golazo de Cuadrado el 15 de noviembre de 2012 cuando el nuevo equipo empezaba a ajustar motores. (Ver resumen de Colombia 1- Brasil 1). 

El último trago amargo

El cierre de la fase de grupos será contra Perú en Temuco, el 21 de junio. El equipo de Pékerman, camino a Brasil 2014, los derrotó a domicilio y en casa. En Lima, la era Pékerman se inauguró en partidos oficiales con el 0-1 de James Rodríguez. (Ver resumen de Perú 0- Colombia 1)

En la vuelta los volvimos a atender con claridad durante la racha la cinco victorias consecutivas de la eliminatoria que nos catapultó al top 10 de la Fifa. El 2-0 final fue otro empujón hacia el pasado mundial y marcó la octava eliminación consecutiva de los peruanos. (Ver resumen de Colombia 2- Perú 0).

Sin embargo, la revancha pendiente contra los incas viene de antes de que Pékerman salvará al barco de un nuevo y cantado naufragio en la ley paisa. Con el Bolillo como director técnico, en cuartos de final de la pasada Copa América, Perú arañó dos golazos de Lobatón y Vargas en tiempo suplementario y nos dejó lamentándonos del penalti desperdiciado por Falcao y de los palazos de los noventa minutos. (Ver resumen de Perú 2- Colombia 0)

Ese día se selló la última gran caída de la selección Colombia. Desde entonces, y a pesar de que después de esa derrota vinieron algunas más bajo el mando del Bolillo y de Leonel Álvarez, el equipo ha tenido más días felices que tristes.

Digan lo que digan, la hora del desquite se acerca. La verdad es que si los jugadores y el cuerpo técnico deciden sacarle aire a la olla de presión de ser una de las selecciones favoritas al título y, junto a los locales, una de las que más tiene pendiente la tarea de dar vueltas olímpicas, diciendo que no están pensando en revanchas, sino en un nuevo partido, a los futboleros nos da igual.

Pero, eso sí, ¿hay alguien aquí que quiera que volvamos a perder contra los verdugos que reencontraremos en la fase de grupos de la Copa América? Yo no. ¡Ni por el putas!