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La evolución de las pintas reggaetoneras

Desde los días hiphoperos de El General e Ivy Queen, hasta la metrosexualidad de J Balvin, un repaso a la estética del género.
Movida reggaetón de Medellín: J Balvin, Reykon, Jutha & Small, Fainal, Yelsid
Movida reggaetón de Medellín: J Balvin, Reykon, Jutha & Small, Fainal, Yelsid
Por
Redacción Shock

Por más amores y odios que haya despertado el reggaetón a través de su historia, es imposible negar su poderosa influencia en la industria musical y nocturna, y por ende en las apropiaciones del vestir de los amantes confesos y no confesos del reggaetón.

Por Mayra Hernández // @mayaelectrik - Foto: Fernando Puerta

Riata, ombliguera y descaderado: esa era la pinta de toda chica adolescente en fiesta de reggaetón, prom o fiesta de colegio a finales de los 90. La irrupción internacional del boom reggaetonero en el panorama musical a finales de la década de los noventa no solo significó el inicio una era de dembow y perreo intenso, sino también de nuevas combinaciones en el vestir gracias a las tendencias que impusieron los primeros íconos boricuas y panameños del género.

Cuenta la historia que el reggaetón surgió en Panamá a partir del reggae en español con maestros del flow como El General, comandando el meneo con temas como Tu pum pum, y vestido con sus clásicos chaquetones militares evidentemente influenciado por la onda ochentera pop del momento. Cuando su sonido se expandió a Puerto Rico, el real epicentro de la explosión reggaetonera, la historia fue menos sofisticada y más urbana en cuestiones de ropa. 

En Puerto Rico el reggaetón se cocinó en una escena underground avivada por batallas de rima comandadas por cazatalentos mejor conocidos como Dj Negro y Dj Playero. La evidencia de estos encuentros muestra a una buena manotada de jóvenes boricuas altamente influenciados por la escena hip-hop de New York, vestidos con las típicas camisetas holgadas y pantalones escurridos de rapero, vascas con pañoletas y sencillas cadenas, muy al estilo Big Boy. De ahí surgieron iconos del reggaetón de ayer, hoy y siempre como el autor de Mis ojos lloran por ti; Vico C, autor de uno de los primeros reggaetones boricuas; el rey del género, Daddy Yankee; y hasta la mismísima Ivy Queen dueña, durante los primeros años de su carrera, de un estilo rapero puro y duro. 

Solo era que llegara el nuevo milenio con la expansión del virus reggaetonero a nivel internacional para que el bling bling se asentara con todo su poder a sofisticar la imagen de los representantes de la escena. Así vimos a Ivy Queen y a las chicas de la Factoría renacer replicando la moda femenina de la nueva década con sombras platinadas, ropa metalizada y mechones de colores en el pelo.

También vimos a Héctor el Bambino cantando Amor de colegio con pinta de “niño bueno”, con camisa y pantalones de zebra bien planchados, gafas clásicas tipo “Transition” acompañado con la cuota de chicos malos de esa colaboración: Don Omar con sus icónicas trenzas y Tito con su look de rapero neoyorquino.

Claro está, la explosión mundial de Daddy Yankee avivada por su Gasolina y su Barrio fino en el 2004, consolidó la imagen del reggaetonero por excelencia. Chaquetas bomber sobre sacos de capota; gorras de visera plana preferiblemente con el logo de los Yankees de New York; accesorios rechinantes de brillo; oro y diamante en orejas, cuello y muñeca; tenis de baloncesto; tatuajes hasta el cogote y casi siempre  rodeados de mujeres semidesnudas.

Eso sí, cuando de asistir a las galas de la industria musical se trataba, reggaetonero que se respete, sacaba el dandy o pimp que lleva dentro con los mejores trajes de lino o paño, y una buena dosis de bling bling como lo hizo Tego Calderón en unos Premios MTV.

En el 2010, el estilo adoptado del hip-hop estadounidense con el que reinaron pioneros del reggaetón como Daddy Yankee, fue el mismo con el que cautivaron en el país los precursores del boom reggaetonero en Colombia encabezados por J Balvin, Reykon, Plan B y el resto del combo de Medellín. 

Por supuesto siempre llegan las nuevas generaciones con influencias de otros artistas a refrescar el panorama. Hoy en día el Pretty Boy del reggaetón, mejor conocido como Maluma, se ha dado el lujo de conquistar la escena con su impecable imagen y sus looks de “dandy boy”, muy cercano al estilo de Pitbull. El paisa anda con mucho porte y elegancia gracias a trajes que lo hacen ver irresistible ya sea con sus looks formales o en su versión “dirty boy” más fresca y relajada. 

Lo cierto es que por más amores y odios que haya despertado el reggaetón a través de su historia, es imposible negar su poderosa influencia en la industria musical y nocturna, y por ende en las apropiaciones del vestir de los amantes confesos y no confesos del reggaetón. 

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