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Festival Estéreo Picnic 2022
El Festival Estéreo Picnic nació en 2010 en Bogotá y, desde entonces, ha agrupado bajo un mismo escenario a la crema y nata de la música pop y alternativa mundial. Estéreo Picnic es un festival musical se realiza cada año en la ciudad de Bogotá, Colombia. Encuentren aquí las notas relacionadas con el festival para el año 2022.
Festival Estéreo Picnic 2022

Festival Estéreo Picnic día 1: volver a caminar, aprender a volar

El primer día del Festival Estéreo Picnic 2022 fue un subidón de ánimo que terminó con la triste noticia del fallecimiento del baterista de Foo Fighters. ¿Cómo aprender a volar para poder transitar la muerte y celebrar la vida? Lean nuestra crónica del primer día del FEP 2022.

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El público del Festival Estéreo Picnic lamentando la muerte de Taylor Hawkins de Foo Fighters.
// Por Nathalia Angarita

Esta es nuestra crónica del primer día del Festival Estéreo Picnic 2022: el día que lloramos a Taylor Hawkins de los Foo Fighters ; el día que celebramos la vida de Nile Rodgers; el día que el soul de Black Pumas tuvo que hacerse homenaje. ¿Cómo aprender a volar para poder transitar la muerte y celebrar la vida?

Por Juan Diego Barrera

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"Cállese, Andrés. No le creo nada". "¡Que sí, marica!", responde fuerte Andrés, envuelto en lágrimas. Sobre el escenario, proyectadas, letras blancas y un fondo negro. El piso temblaba. Se percibía un retumbar lejano de música electrónica. Era imposible no notar cómo, uno a uno, los parches rompían sus temas de conversación y su atención a las bandas para mirar la pantalla de algún celular. Así fue cuando Andrés le mostró el comunicado a su amigo. "No, jueputa. ¿Qué es esto?".

Este fue el primer día del Festival Estéreo Picnic 2022, la primera edición de un evento masivo en tres años. La pandemia forzó la cancelación de la edición 2020 a tan solo un mes de que se diera, cuando el festival apenas asimilaba la muerte Keith Flint, frontman de The Prodigy, uno de los artistas más esperados de su cartel de ese año.

Tras tanta espera y expectativa, el día del regreso, la gente empezó a llegar sobre las 2pm al Campo de Golf Briceño 18 con alegría inocente, como descubriendo desde ceros el ir a un festival. Sin embargo, nadie dijo que aprender a caminar después de años de quietud fuera fácil. Errores del primer día. La jornada arrancó con algunos problemas logísticos en casi todos sus servicios. Pero la magia y la electricidad de los festivales, sumada a los sonidos de los artistas locales, opacaron progresivamente los contratiempos de la entrada, del sistema de pagos “cashless” y de los horarios. Eran los primeros pasos y tumbos de lo que llaman “Un mundo distinto” en un mundo realmente diferente, marcado por la pandemia.

Pero una cosa es aprender a caminar, caerse, golpearse y levantarse. Otra es enfrentarse a la muerte. Lo inesperado y lo desconocido de ella se acentúa en nuestros héroes, aunque sean ellos quienes mejor reconocen en sus canciones la mortalidad o el luto. Y aunque en las presentaciones del día el tema fue una constante, nadie estaba preparado para lo que vino después.

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Lucille Dupin, por ejemplo, pronunció un discurso feminista que insistía en el sueño de Un Mundo Distinto: uno sin abusadores, violadores y feminicidas. Son esas, las muertes violentas y causadas por otros, las más cruentas e insensatas, y que dejan a los sobrevivientes más necesitados de justicia.

Otro caso fue el del tributo que hizo Piel Camaleón al padre de dos de sus integrantes y tío de su corista. Se trató de un momento sentido que invocó los procesos de luto de centenares de personas presentes. Compartimos juntos el duelo y el extrañar: en especial aquellos que perdieron a sus familiares o amigos en tiempos recientes, quedando marcados por una visita inesperada e inevitable. “El paraíso de quienes se van también es la felicidad de los que siguen aquí”, dijo Daniel Moreno, vocalista, antes de tocar Cactus.

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A la par de ese diálogo con nuestros seres queridos que ya no están, Nile Rodgers se erigió con el funk y el disco de Chic para celebrar la vida tan solo unos años después de sobrevivir al cáncer. La suya es, además, una biografía y una carrera longeva como pocas, en la que ha visto el ocaso de amigos y colaboradores como Miles Davis, David Bowie y Bernard Edwards (cofundador de Chic). En medio del éxtasis del baile, pudimos ver que no se puede entender y apreciar la vida sin la muerte, y viceversa.

Nile Rodgers en el Festival Estéreo Picnic 2022
Nile Rodgers en el Festival Estéreo Picnic 2022.
// Por Nathalia Angarita

No obstante, ese tránsito entre una y otra no es sencillo. Un problema de los humanos es que no somos dioses ni aves ni ángeles. Por consiguiente, no sabemos volar. Mucho menos podemos ir de la muerte a la vida aleteando como nos plazca, como quien vuelve a casa.

Después de contagiarnos con sonrisas y ganas de seguir de fiesta, Chic bajó del escenario principal entre aplausos y vitoreos. Pero en vez de propagarse, la llama se apagó pronto.

En cuestión de segundos, uno de los fundadores del Estéreo Picnic tomó el micrófono. Con voz temblorosa, anunció que los asistentes a este día del festival podrían venir también a la fecha del domingo, pues, lamentablemente, la presentación de la banda principal del día se había cancelado por un imprevisto médico urgente. El aire se enrareció.

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La conectividad de red celular era intermitente. Cuando empezó a llegar, desde algún satélite hasta Briceño, la noticia se fue propagando despacio, entre grupos que, en medio del show justo anterior a Foo Fighters, se agarraban el rostro después de mirar la pantalla de algún celular con red.

Una hora antes del concierto anunciado, Foo Fighters publicó en sus redes sociales un comunicado lamentando la muerte de su legendario baterista, Taylor Hawkins.

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A los amigos que se tocaban el hombro y se gritaban al oído en medio de la música, les respondía llanto, silencio y conmoción. En algunos casos, supe después, personas que habían bebido o consumido algún alucinógeno se quedaban atónitos, no entendían o entraban en crisis. Los demás, perplejos, llenaban las filas de los restaurantes y hablaban con el ceño fruncido y en voz baja sobre el final de la vida.

***

A Andrés y a su amigo los vimos en la colina de camino a donde tenían cita con los intérpretes de The Pretender, Everlong y tantas otras joyas. Fui al escenario quince minutos después del anuncio. En unos segundos llegué a la baranda que separa al público de la tarima: segundos que pudieron haber sido horas si la suerte hubiera permitido que ese mismo lugar estuviese a reventar, imposible y estridente, lleno de voces que coreaban.

Para entonces, ya estaban encendidas decenas de velas sobre la tarima, y las pantallas proyectaban más de ellas detrás de las letras blancas del comunicado del Festival. Los fans más asiduos seguían allí. Sus camisetas de Foo Fighters los hermanaban, y la mayoría de ellos, aún mirando a un espacio que no esperaban ver vacío, lloraban: algunos lo hacían en silencio; otros, abrazados a sus amigos; y, uno de ellos, borracho, alzando la voz y llorando desconsolado. “¡Pero si estaban acá!”.

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Alberto Marchena Jr. contaba en Twitter que, cuando entrevistó a Dave Grohl en su anterior visita, el cantante contó que tenía el sueño recurrente de que su excompañero de Nirvana, Kurt Cobain, tocaba a la puerta de su casa un día cualquiera para decirle que su suicidio no ocurrió, y que no fue más que una broma. El amor por la vida a veces puede ser un insistente, ingenuo y punzante esperar que la muerte sea tan solo un chiste.

No hay una forma correcta de llevar el luto.

Black Pumas en el Festival Estéreo Picnic 2022
Black Pumas en el Festival Estéreo Picnic 2022
// Por Natalia Pedraza

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Una fue la de los Black Pumas, que iniciaron su set pidiendo un minuto de silencio que fuera seguido por un estallido del público en despedida al héroe de muchos. Y aunque algunos pocos, bajo el efecto de alguna sustancia, no entendieron o no pudieron hacer caso, la solemnidad se mantuvo, y se rompió para la bulla prometida, que dio pie para que la banda tocara con belleza y notable congoja.

Otra, la que sucedió hacia el final de la noche, antes del show de Kaytranada, cuando las palabras “Taylor Hawkins por siempre” brillaron en pantalla mientras sonaba My Hero y algunos asistentes acompañaban el coro para despedir al baterista.

***

Leo en Twitter ahora sobre la disonancia que se sentía en la atmósfera: “el show debe continuar”, pero, ¿qué pasa cuando nosotros mismos no podemos? Veníamos de la euforia del concierto de Chic. Pasamos a la expectativa y la emoción por ver realizado el anhelo de infancia y adolescencia de tantos y, luego, a la súbita muerte de uno de sus protagonistas. Nadie está preparado para una pesadilla, y menos cuando inicia como un sueño. Antes, durante y después de los mencionados gestos de conmiseración, la gente seguía disfrutando a media voz, si es que no estaba sentada atónita, llorando o yéndose a casa.

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Es inevitable preguntarse por los días siguientes, por la transformación o la continuidad del estupor. Y es que a la muerte la perdemos de vista, en especial en momentos inolvidables como los que se viven en un festival, pero siempre está ahí. J Balvin , por ejemplo, ha pasado los meses recientes acompañando a su madre en medio de una crisis de salud, y A$AP Rocky ha pedido continuamente , por años de dar conciertos, un minuto de silencio por su amigo A$AP Yams.

¿Cómo aprender a volar para poder transitar la muerte y celebrar la vida? ¿Cómo mirarla a los ojos, a la nada, saberla en los demás y en nosotros, y seguir con nuestro camino? La respuesta puede estar en el arte en general, pero creo que sobre todo está en la música. Es allí, en las grabaciones, donde queda consignado de forma más evidente el autor: su voz, su cadencia, la sinergia con otros, e incluso la técnica de un percusionista.

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En Walk, los Foo Fighters cantan: "I'm dancing on my grave (Estoy bailando sobre mi tumba) / I'm running through the fire (Estoy corriendo sobre el fuego) / Forever, whenever (Por siempre, cuando sea) / I never wanna die (Yo no quiero morir nunca) / I never wanna leave (Yo no me quiero ir nunca) / I'll never say goodbye (Yo nunca diré adiós) / Forever, whenever / Forever, whenever / Learning to walk again (Aprendiendo a caminar de nuevo)".

Es un honor poder celebrar la vida y el legado de Taylor Hawkins de esa manera, con particular intensidad y un cierto sentido, durante los próximos días. Con todo, aunque debamos admitir la imposibilidad del vuelo, como en Learn to fly, tenemos que intentar emprenderlo, aprovechando mientras podemos de nuestros acompañantes, que nos enseñarán a caminar de nuevo.

¡Gracias infinitas, Foo Fighters! ¡Eterno, Taylor Hawkins!

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